Cuando Jacob vio a Raquel, hija de Labán,
la besó y comenzó a llorar en voz alta

29: 1-14a

ESCUDRIÑAR: Compare 24:10-32 con este pasaje. ¿Cómo explica las similitudes en la forma en que Isaac y Jacob se reunieron con sus respectivas compañeras? ¿Cómo explica usted que Jacob encontró el pozo exacto donde se estaban abrevando las ovejas de sus parientes?

REFLEXIONAR: ¿Qué opina del amor a primera vista? ¿Qué importancia tienen los lazos familiares y una fe común para usted en su elección de una pareja? ¿Qué es más importante para usted al respecto?

Jacob pudo haber permanecido durante un tiempo en Betel, reflexionando sobre lo que el Señor le había dicho allí. Jacob (hebreo: Ya'akov) entonces prosiguió con presteza su viaje, y fue a tierra de los hijos de Oriente (29:1 BTX). Hay un nuevo desarrollo en sus etapas como resultado de su encuentro con ADONAI. Es lo mismo para usted y para mí hoy. Dios nos dice: No te dejaré ni te desampararé. Así que podemos decir con confianza: ADONAI es mi ayudador; no temeré. ¿Qué me puede hacer el hombre (Hebreos 13:5b-6)? Cuando se nos recuerdan Sus promesas a nosotros, ¿no nos ponemos en pie en el viaje a través de este mundo? El resto del viaje de Jacob lo pasó en silencio.

ADONAI había prometido estar con Ya'akov (28:15), y mientras continuaba en su viaje a Padan Aram, el Señor lo guió hasta el pozo exacto donde estaban abrevando las ovejas de sus parientes. Y miró, y en campo abierto vio un pozo y tres rebaños de ovejas sesteando junto a él, porque de aquel pozo solían abrevar a los rebaños, y una gran piedra tapaba la boca del pozo (29:2 BTX). El pozo estaba en las afueras de la ciudad. Aquí vemos la importancia del agua en ese lugar. Todavía es un elemento muy importante porque hay una escasez de agua en muchos lugares. Este pozo parece estar almacenando agua en lugar de ser un pozo de agua surgente. Este necesitaba ser protegido; es por eso que en un determinado momento durante el día la gran piedra fue retirada de la parte superior del pozo, y entonces todos podían dar de beber a sus ovejas. Todo el mundo tenía el agua que necesitaba, entonces la piedra se puso de nuevo para cerrar el pozo.457

Allí se juntaban todos los rebaños, y rodando la piedra de sobre la boca del pozo, abrevaban a las ovejas, tras de lo cual devolvían la piedra a su lugar, sobre la boca del pozo (29:3 BTX). Sin embargo, las ovejas abrevaban por orden de llegada, y ya había algunos pastores que habían llegado temprano para "ponerse en la fila."

Y Jacob les dijo: Hermanos, ¿de dónde sois? Y respondieron: Somos de Harán. Les preguntó: ¿Conocéis a Labán, hijo de Nacor? Contestaron: Lo conocemos. Y les dijo: ¿Está en paz? Y ellos dijeron: En paz, y he aquí su hija Raquel viene con el rebaño (29:4-6 BTX). Siendo un pastor experimentado, Jacob pensó que era extraño que los pastores y sus ovejas estuvieran sentandos alrededor de un pozo sin abrirlo al medio día. Sin embargo, saludó afectuosamente a los pastores, y él les dijo: ¿Conocéis a Labán, hijo de Nacor? (Evidentemente Labán era más conocido por su abuelo, Nacor, que por su padre, Betuel). Ellos si lo conocían. Como cuando Eliezer estaba buscando una novia para su padre, Jacob estaba asombrado y agradecido de que estos pastores fueran de Harán y que también supieran de su tío Labán. Entonces Ya'akov les preguntó: ¿Está en paz? Y ellos dijeron: En paz, y he aquí su hija Raquel viene con el rebaño.

Es interesante que tanto Jacob como los pastores todavía hablaran el mismo idioma. El idioma de Harán era el arameo, o caldeo, y era evidente que el idioma era conocido a Abraham, y por lo tanto a Isaac y a Ya'akov. El medio por el cual estos patriarcas se comunicaban con los cananeos, e incluso con los egipcios, en el curso de sus viajes, nunca se menciona. Sus lenguas eran ciertamente muy diferentes. Evidentemente, ya sea hablaron a través de intérpretes o ellos mismos eran buenos lingüistas y habían aprendido varios idiomas. En lo que se refiere a la familia inmediata de Abraham, sin embargo, es razonable que todos ellos habían seguido hablando arameo, así como Hebreo.458

Cuando supo que Raquel la hija de Labán vendría pronto, su corazón dio un vuelco. Esta podría ser su futura esposa. Estaba ansioso por conocerla, pero sería mejor si los pastores no estuvieran alrededor. Jacob ideó rápidamente un plan. Él dijo: Mirad, todavía es pleno día. Aún no es tiempo de recoger el ganado, abrevad a las ovejas y dejadlas pastar. Pero los pastores no cooperaron, diciendo: No podemos hasta que se reúnan todos los rebaños. Entonces rodamos la piedra de sobre la boca del pozo y abrevamos las ovejas (29:7-8). Esta era su costumbre, esperar hasta que todos los rebaños se hubieran reunido, entonces la piedra sería removida y el abrevado comenzaría.

Estaba él aún hablando con ellos, cuando llegó Raquel con el rebaño de su padre, pues ella era la pastora (29:9). Era inusual para una mujer hacer este tipo de trabajo. Labán tenía a sus hijos que cuidaban sus ovejas (31:1), y dos hijas. Pero, evidentemente, él tenía tantas ovejas y vacas en diferentes regiones en ese momento que necesitó a toda la familia para ayudar a cuidarlas. Raquel significa cordera, y era la antigua costumbre de dar nombres de los animales a los niños. Es significativo que la reunión entre Jacob y Raquel tuvo lugar en un pozo, que a menudo se asocia con la bendición de Dios (16:13-14; 21:19-25, 33).

No fue casualidad que Ya'akov conociera a Raquel en ese pozo. ADONAI no juega a los dados. No fue casualidad que una caravana de ismaelitas pasara en su camino a Egipto cuando los hermanos de José estaban tramando su muerte. No fue casualidad que la hija de Faraón bajara al río para bañarse, y uno de sus asistentes encontrara al bebé Moisés en una cesta entre los juncos. No fue casualidad que Rut espigara los campos de Booz. No fue casualidad que en una noche específica, el rey Asuero no pudiendo dormir, oyera la lectura del registro de su reinado, que contenía un registro de cómo Mardoqueo había denunciado un complot contra la vida del rey, que no sólo llevó a salvar la vida de Mardoqueo, sino la propia nación judía (ver el comentario sobre Ester Be - Esa noche el rey no podía dormir). No, esto no fue un accidente, Jacob tenía una cita divina.

Y sucedió que cuando Jacob vio a Raquel hija de Labán, hermano de su madre, y al rebaño de Labán, hermano de su madre, Jacob se acercó y rodó la piedra de sobre la boca del pozo y abrevó el ganado de Labán, el hermano de su madre. Después Jacob besó a Raquel, y alzó su voz y lloró (29:10-11 BTX). Cuando Jacob vio a Raquel, él quedó perdidamente enamorado de ella, fue amor a primera vista. Antes de presentarse, se acercó y rodó la piedra de sobre la boca del pozo y abrevó el ganado de su tío. Pero estaba tan abrumado por la emoción que procedió y la besó. Este fue un beso de saludo personal, pero esto sólo era practicado por los familiares o amigos cercanos. Si ella se sorprendió por su beso, ella estuvo probablemente aún más sorprendida cuando alzó su voz y lloró. Ya'akov se dio cuenta que estaba en el lugar correcto con la persona adecuada. Pero se las arregló para controlar sus emociones lo suficiente como para decirle que él era pariente de su padre e hijo de Rebeca (29:12a BTX).

Y ella corrió y lo declaró a su padre (29:12b BTX). Entonces fue el turno de Raquel para ser emocional. Cuando se enteró de que era Ya'akov, corrió y le dijo a su padre. Creo que Jacob tenía una fuerte sensación de que esta mujer podría ser la esposa que Dios había elegido para él. Él debe haber oído a su propia madre, Rebeca, compartir muchas veces cómo ella había llegado al pozo cerca de Harán y se reunió con Eliezer el siervo de Abraham. Él estaba allí para encontrar una esposa para Isaac el padre de Jacob, y su madre Rebeca, por supuesto, fue la mujer que apareció en el pozo. 459 Ya'akov probablemente se quedó atrás para atender a las ovejas de Raquel mientras ella no estaba.

Aconteció que cuando Labán oyó la noticia acerca de Jacob, el hijo de su hermana, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó efusivamente, y lo llevó a su casa. Y él contó a Labán todas estas cosas (29:13 BTX). Rebeca había dejado a su familia 97 años antes y Labán estaba ansioso por noticias de ella. Estoy seguro que tenían mucho de qué hablar (24:50-60). Lo abrazó y, como es costumbre común en el Cercano Oriente, lo saludó con un beso y lo llevó a su casa. Alli Ya'akov le contó toda la historia de la familia durante los últimos 97 años. En cierto punto, Labán le dijo: Ciertamente hueso mío y carne mía eres (29:14a). Esta declaración se ha encontrado en antiguas ceremonias de adopción y parece genuinamente encantado de dar la bienvenida a su pariente en su casa.460 Hasta ahora... parecía que el plan de Rebeca estaba funcionando muy bien.

 

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