La ofrenda de la viuda
Marcos 12:41-44 y Lucas 21:1-4
Miércoles 13 de Nisán
La ofrenda de la viuda ESCUDRIÑAR: ¿Cuántas trompetas había en el Patio de las Mujeres? ¿Cuál era su propósito? ¿Qué era “la cámara del silencio”? ¿En qué se diferencia la viuda pobre de los ricos quiénes dieron de sus riquezas? ¿Qué quiere decir el Mesías al establecer este contraste? ¿Cuándo «más», es en realidad «es menos»? ¿Cuándo «poco» es «mucho»?
REFLEXIONAR: ¿Por qué da su dinero para la obra de Dios? ¿Qué más da, además de dinero? ¿Alguna vez ha dado a un ministerio o a una persona necesitada sin que supieran quién donó el dinero? ¿Cómo se sintió? ¿Qué cree que siente el Señor al ver sus donaciones? Para conocer siete principios bíblicos sobre la generosidad, haz clic en el enlace Do – Cuando dé a los necesitados no lo haga para ser honrado por otros.

Era miércoles, 13 de Nisán durante la Pascua y la enseñanza de Cristo en el Atrio de los Gentiles habían terminado (vea el enlace, haga clic en Ix – El Examen del Cordero). Él y sus discípulos atravesaron la Puerta Hermosa y entraron en el Patio de las Mujeres. Esta zona interior del recinto del Templo estaba abierta tanto a hombres como a mujeres. Sin duda, era el lugar común de culto para todos y funcionaba, en cierta medida, como un Templo Sinagoga al aire libre. Era un área grande que abarcaba 70,87 por 70,87 metros, 5.023 metros cuadrados.1313 Y a lo largo del muro posterior, junto a las escaleras que conducían a la Puerta de Nicanor, se ubicaban 13 cofres (shofarot) para ofrendas, llamados el Tesoro. Estos cofres se llamaban shofares en el Talmud porque eran estrechos en la boca y anchos en la base, y por lo tanto cada uno parecía un trompeta. Cada uno estaba marcado específicamente. Ocho eran para recibir lo que legalmente debían los fieles; las otras cinco, en cambio, eran exclusivamente para ofrendas voluntarias.
Cada trompeta/cofre estaba marcado con un propósito específico. Las trompetas 1 y 2 estaban destinadas al impuesto del Templo del año en curso o anterior. Aquellas mujeres tan pobres que solo podían permitirse palomas jóvenes para el holocausto o la ofrenda por el pecado depositaban su dinero en la trompeta 3 y 4, que se utilizaban para comprar y sacrificar el número correspondiente de aves para ese día. Cuando el niño Jesús fue presentado en el Templo, es aquí donde María habría depositado su ofrenda (Lucas 2:24). En la trompeta 5 se colocaban las contribuciones para la leña utilizada en el Templo; en trompeta 6 para el incienso; y en la trompeta 7 se depositaban las ofrendas para el oro de: los platos, cucharas y recipientes del ministerio. Si alguien había apartado una cierta cantidad para una ofrenda por el pecado, y sobraba dinero después de su compra, se depositaba en trompeta 8. Asimismo, las trompetas 9, 10, 11, 12 y 13 se destinaban para lo que sobraba de las ofrendas por el pecado, la ofrenda del nazareo, la del leproso purificado (aunque no se utilizó hasta la época del Mesías y las ofrendas voluntarias), vea el comentario sobre Éxodo Fc – La ofrenda por el pecado, también vea Cn – El primer milagro mesiánico: la curación de un leproso judío. En ocasiones como la Pascua, era costumbre que el pueblo hiciera ofrendas voluntarias para demostrar su devoción al Templo.
Dentro del Tesoro existía una cámara especial llamada la Cámara del Silencio. Allí, las personas devotas podían entregar su dinero en secreto, que luego se destinaba a la educación de los niños y a la ayuda a los necesitados. Pero la “Cámara del Silencio” también servía para aquellos necesitados que se avergonzaban de admitir que necesitaban ayuda; ellos también acudían allí para recibirla sin que nadie supiera su situación identidad.1314

Yeshua sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba cómo la gente echaba cobre en el arca (Marcos 12:41, Lucas 21:1), y muchos ricos echaban sus ofrendas en el tesoro del Templo. Podía distinguir las contribuciones de los ricos que dieron de su riqueza, de la de los pobres que dieron de su pobreza. De repente, Su mirada se fijó en una figura solitaria, una viuda pobre. La vemos venir sola, como avergonzada de mezclarse con la multitud de ricos donantes; avergonzada de que vieran su ofrenda; avergonzada, quizá, de traerla. …pero llegando una viuda pobre, echó dos blancas, lo que es un cuadrante (Marcos 12:42, Lucas 21:2). Era una viuda vestida como una doliente abandonada. El Gran Rabino la observó atentamente y la interpretó correctamente. Sostenía en la mano dos monedas de cobre muy pequeñas, de apenas unos centavos. La palabra griega para pobre es ptojós, y se usa para designar a un indigente, no a un simple campesino. La posición enfática de la palabra pobre en el texto griego indica que estaba sumida en la pobreza, como lo demostraban su vestimenta y su aspecto desaliñado. Las dos pequeñas monedas de cobre, o dos leptas, eran las monedas de menor valor en circulación en aquel entonces. Sesenta y cuatro de ellas equivalían a un denario, que era el salario diario de un jornalero común.1315 Los rabinos enseñaban que una ofrenda de menos de dos lepta no era aceptable para las ofrendas voluntarias. Así que ella puso lo mínimo indispensable en la trompeta correspondiente.
Los donativos de los ricos no debían suscitar ningún comentario en Jesús, pues Él conocía la hipocresía en su dar. Ellos daban para ser honrados por otros. Tales ofrendas eran inaceptables para Dios. Y muchos ricos echaban mucho (Marcos 12:41b; Lucas 21:1b). Anteriormente Yeshua dijo: Cuando pues des limosna, no toques trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres. De cierto os digo que ya están recibiendo toda su recompensa (Mateo 6:2), vea Da – En el Sermón del Monte. Probablemente se trataba de una alusión irónica a las trompetas del Atrio de las Mujeres. El uso de la palabra «trompeta» describía la conducta de quienes, al dar, buscaban gloria ante la comunidad judía, como un sonoro shofar.
Los apóstoles de Cristo no estaban sentados con Él, así que los llamó. La lección que quería enseñarles era tan importante que debían verla por sí mismos y también escucharla después. Y llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta pobre viuda echó más que todos los que están echando en el arca de las ofrendas. Porque todos echaron de lo que les sobra, pero ésta, de su pobreza, echó todo lo que tenía, todo su sustento (Marcos 12:43-44; Lucas 21:3-4). La viuda aporto más al tesoro público que todos los ricos juntos, en el sentido de que, en relación a sus ingresos. En términos relativos, su donación fue mucho mayor. Los ricos tenían su riqueza para sostenerlos en los días venideros; y la viuda solo su fe la sostenía. Puso todo lo que tenía todo, su sustento. Su confianza debe estar en ADONAI. Cuando YHVH tiene nuestros corazones, dar no es una carga, sino un gozo. Lo que le preocupa a Dios no es tanto cuánto le damos, sino cuánto nos reservamos para nosotros mismos.1316
En 1915, el pastor William Barton comenzó a publicar una serie de artículos. Empleando el lenguaje arcaico de un antiguo narrador, escribió sus parábolas bajo el seudónimo de Safed el Sabio. Durante los siguientes quince años, compartió la sabiduría de Safed y su esposa, Keturah. Era un género que disfrutaba. A principios de la década de 1920, se decía que Safed contaba con al menos tres millones de seguidores. Convertir un suceso cotidiano en una ilustración de una verdad espiritual siempre fue una constante en el ministerio de Barton.
Me estaba poniendo el abrigo de invierno para ir a una reunión del comité. Llegaba tarde. Entonces Keturah me dijo: «Pasa por la casa de nuestra hija, dale este paquete, dales tales y cuales mensajes, y luego ve a tu reunión del comité».
E hice tal como ella me dijo. Pero tenía prisa y no me detuve mucho, ni me senté.
Y mientras me alejaba apresuradamente, oí un gran grito, y volví para ver si la hija de la hija de Keturah se había roto el cuello. Y no se había roto el cuello, sino que yo le había roto el corazón.
Y pregunté: ¿Qué le pasa a mi niña?
Y sollozó y respondió: El abuelo casi no me hablaba. ¿Soy tan pequeña que no se preocupa por mí?
Al oír esto, me emocioné profundamente, pues había sucedido tal como ella lo había dicho. Y la joven es para mí como la niña de mis ojos. Pero tenía prisa, pues había una reunión del comité y llegaba tarde.
Y entré en la Casa, y la tomé en mis brazos, y me senté en una silla con la pequeña damita en mi regazo, y con su cabello dorado sobre mi hombro, y dije: Que se vaya al diablo la reunión del comité.
Y ella dijo: ¿Me quieres, abuelo, aunque sea pequeña?
Y le dije: «Mi querida, te quiero tanto como si fueras grande como un elefante de circo, y quizá más. Sí, no creo que sea posible que un abuelo quiera a una damisela más de lo que te quiero a ti».
Y ella me rodeó el cuello con sus brazos, y la reunión del comité tuvo que seguir su curso lo mejor que pudo hasta que yo llegué.
Al rato bajó, nos despedimos con un adiós cordial y seguí mi camino. Mientras me iba, pensé en los hijos de Dios que a veces se sienten igual, creyendo que su Padre Celestial no se preocupa por ellos porque son tan pequeños y Él está ocupado con cosas grandiosas.
Y oré a mi Dios por todos Sus hijos desconsolados, para que los reúna en Sus brazos, los consuele y les diga que depositen en Él todas sus preocupaciones, porque a Él le importan.1317


Leave A Comment