YO ESTOY entre ustedes como uno que sirve
Lucas 22: 24-30
Después de la Tercera Copa de Redención
Viernes por la noche, 15 de Nisán
Yo estoy entre ustedes como alguien que sirve ESCUDRIÑAR: ¿Por qué fue sorprenden que los apóstoles discutieran en ese momento particular? ¿Cuál era la regla culturalmente establecida sobre la disposición de los asientos? ¿Cómo ayuda esto a explicar las conversaciones entre Juan y Judas en la mesa de Pascua? ¿Por qué fue tan intensa la discusión sobre la disposición de los asientos en ese momento? ¿Cómo manejó Jesús esa situación? ¿Cómo los animó? ¿Cuál sería su sorpresa?
REFLEXIONAR: ¿Dónde se encuentra usted en la escala del servicio? ¿Compite por puestos importantes en las congregaciones de Dios o simplemente usa su(s) don(es) espirituales? ¿Le importa dónde se sentará en las Bodas del Cordero (Apocalipsis 19:6-10)? ¿Por qué si o por qué no? ¿Qué constituye un servicio fiel para usted?
Inexplicablemente, justo después que Yeshua mencionó Su Reino venidero, y dijo: Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre (Mateo 26:29; Marcos 14:25); los apóstoles comenzaron a discutir sobre quién era el más importante. Obviamente, competían por el primer puesto en el Reino junto al Rey Mesías. Sabemos que los fariseos discutían sobre el mismo tema y se sentaban según su supuesto rango. Pero la discusión de los talmidim fue sorprendente en vista de lo que Cristo acababa de decir acerca de que uno de ellos lo traicionaría.
Los documentos judíos son extremadamente claros en cuanto a la disposición de los asientos. Parece haber sido una regla bastante establecida que, en un grupo de más de dos personas, la persona más importante —en este caso, por supuesto, el Mesías— se reclinaba en el centro de la mesa baja en forma de U. Sabemos por el Evangelio de Juan que el apóstol a quien Jesús amaba se reclinaba a Su derecha. Pero el lugar de mayor honor junto al Maestro sería a Su izquierda. En esta noche de las noches, Judas ocupó, de hecho, la posición más honorable.
Esto explica cómo, cuando Cristo le susurró a Juan cómo reconocer al traidor: es aquél para quien Yo mojaré y le daré el bocado (Juan 13:26a), ninguno de los demás apóstoles lo escuchó. También explica cómo el Señor inicia el ritual pascual de mojar el jaroset y dárselo primero a Judas sin llamar la atención sobre el falso apóstol. Por último, explica por qué Jesús afirmó que Judas era en realidad el traidor, le dice: Tú lo has dicho (Mateo 26:25b) y nadie más en la mesa las oye.

En cuanto a Pedro, solo podemos imaginar cómo, tras la reprimenda de Cristo a los apóstoles por su egoísmo: Y después de sentarse, llamó a los doce, y les dice: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos (Marcos 9:35), él se habría apresurado a ocupar el último lugar en el extremo de la mesa en forma de U, al mismo lado que Juan. A Juan, le hace señas Simón Pedro para que pregunte de quién lo dice (Juan 13:24), porque Juan estaba reclinado junto al Señor. El resto de los talmidim ocupaban los lugares más convenientes o que facilitaban la comunión de unos con otros.1407
Evidentemente, hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor (Lucas 22:24). Cristo había prometido previamente a los apóstoles: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en su trono de gloria, vosotros, los que me habéis seguido, también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel (Mateo 19:28). El hecho de que la Pascua encontraría su cumplimiento en el reino de Dios los llevó a anticipar que el Reino pronto sería instituido. Por lo tanto, concluyeron que las posiciones que ocuparían en el futuro Reino se determinarían por las posiciones que ocuparan en la mesa de la Pascua esa noche. A decir verdad, desde el momento en que se hizo el anuncio anterior, estos hombres habían estado buscando puestos de honor a la derecha y a la izquierda del Mesías (Mateo 20:21).1408
Pero la cuestión del orden de preferencia nunca se había resuelto. Evidentemente, les parecía a ellos que la decisión ya no podía posponerse. Así que vinieron a Pésaj buscando egoístamente posiciones de honor. Jesús les dijo entonces que esa forma de pensar es propia de los paganos. Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores (Lucas 22:25), mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve. Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve (Lucas 22:26-27). Note que el “vosotros” es enfático. Más bien, el mayor entre ustedes debe ser como el más joven. Diakonéo significa servir (ministrar) humildemente. Aunque Jesús es claramente superior a los apóstoles, Su comportamiento durante Su ministerio terrenal fue de servicio. (Juan 13:3-17; Filipenses 2:6-11). Así, el que seguiría a Yeshua también debía ser el siervo de todos.1409 No había duda de que el Mesías debía ocupar el lugar de honor en la mesa de la Pascua, y ese honor le correspondía porque era el Siervo de ADONAI. Pero El Señor no buscó ese honor para Sí mismo. Más bien, Su Padre se lo concedió debido a Su fiel servicio.
Finalmente, dijo: Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel (Lucas 22:28-30; véase también Mateo 19:28). En última instancia, Él dijo que tendrían lugares en el Reino porque permanecieron a Su lado en Sus pruebas. Ellos serían honrados junto con Él. Pero las posiciones de ellos serían determinadas por su fiel servicio, no por la codicia de ellos. Pocos de ellos sabían que su fiel servicio terminaría en martirio (vea el enlace, haga clic en Cy – Estos son los nombres de los doce apóstoles).
Jesús no tenía que lavarles los pies a los apóstoles, pero lo hizo. Había siervos que hacían ese trabajo, pero el Mesías eligió servirles. La sociedad actual insiste en que debemos aspirar a “ser alguien”. Deseamos el trabajo mejor pagado, el puesto más alto en la empresa o el liderazgo más alto en las congregaciones de Dios. Sin embargo, sea cual sea nuestra posición, podemos aprender de nuestro Salvador a servir.
Desempeñamos diferentes roles como padres, hijos, amigos, trabajadores, líderes o estudiantes. La pregunta es esta: ¿Desempeñamos esos roles con una actitud de servicio? Aunque mi rutina diaria a veces es agotadora, agradezco que el Maestro me ayude porque quiero seguir Sus pasos y servir con gusto otros. Que Dios nos ayude a hacer esto cada día.1410


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