Un ángel del SEÑOR removió la piedra
Mateo 28: 2-4
Al amanecer del domingo 17 de Nisán
Un ángel del SEÑOR removió la piedra ESCUDRIÑAR: ¿Qué eventos sobrenaturales específicos afirma Mateo que ocurrieron esa mañana de domingo? ¿Por qué se removió la piedra? ¿Qué aspecto tenían los ángeles? ¿En qué otro lugar de la Biblia encontramos a otros con ese aspecto? ¿Qué significa eso? ¿Quién más presenció este milagro? ¿Cómo se comportaron ellos? ¿Cómo temblaron? ¿Qué tenía de irónico el comportamiento de ellos?
REFLEXIONAR: ¿Qué necesita hacer el Señor para llamar su atención? ¿Necesita un terremoto espiritual o simplemente responderle cuando Él dice a usted: la paz sea contigo? ¿Quién movió la piedra? ¿Puede explicarle esto a un incrédulo que busca la verdad? ¡Tenga una respuesta preparada!
En vísperas de Su crucifixión El Hijo había pedido a Su Padre: ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti (Juan 17:1) al resucitar a Jesús de entre los muertos. A su debido tiempo, el Padre respondió a esta oración del Hijo. Pero obviamente se necesitaban testigos humanos para corroborar este milagro. Como resultado, hubo un gran terremoto (Mateo 28:2a). Este terremoto, como el de las 3:00 pm del día anterior, añade dramatismo a la escena y sensación de intervención divina (vea el enlace, haga clic en Lw – Señales que acompañan la muerte de Jesús).

…porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo, se acercó e hizo rodar la piedra, y se sentó encima de ella (Mateo 28:2b), esto fue mientras María Magdalena y las otras mujeres iban en camino. ¿Por qué era necesario rodar la piedra? Era, obviamente, una señal de Su resurrección. ¿Quién habría sabido que el sepulcro estaba vacío si nadie podía entrar? Pero ¿estaba abierto para dejar salir al Mesías? No. Observe que ocho días después, otra vez estaban sus discípulos dentro, y Tomás con ellos. Viene Jesús, estando cerradas las puertas, y puesto en el medio, dijo: Paz (shalom) a vosotros (Juan 20:26). Los muros, de madera o de piedra, ya no eran un obstáculo para Él. Para cuando la piedra fue removida, Él ya se había ido. La tumba no se abrió para dejarlo salir a Él sino para dejar entrar a otros.
Su aspecto era como un relámpago, y su vestidura blanca como la nieve (Mateo 28:3). Es interesante notar la descripción del ángel, ya que es muy inusual en las Escrituras (Daniel 10:6; Apocalipsis 10:1). La misma clase de gloria revelada en Cristo en la Transfiguración se reveló a través de este ángel sentado sobre la piedra y otros dos ángeles vistos dentro del sepulcro (lea Lucas 24:3-5) (vea Gb – Jesús llevó a Pedro, Santiago y Juan a un monte alto donde se transfiguró).
Y por temor a él, los que custodiaban temblaron y quedaron como muertos (Mateo 28:4). Los únicos otros testigos de esta escena fueron los guardias del Templo. Esto revelaba la intensidad de la situación, ya que incluso aquellos hombres curtidos en la batalla tenían tanto miedo del ángel que temblaban y ni siquiera podían correr. Mateo usa un juego de palabras al usar la raíz de la palabra terremoto en Mateo 28:2 y «la tierra tembló» en Mateo 27:51, para describir cómo temblaron los guardias del Templo. Resulta bastante irónico que quienes custodiaban el cadáver también quedaran como muertos. Ellos estaban indefensos ante la presencia del ángel. Si bien los evangelistas no registraron todos los detalles de la resurrección, sí describieron claramente los eventos que la acompañaron y sus resultados.1648
Ntd: Eran soldados profesionales romanos puestos a disposición de los sumos sacerdotes por orden de Pilato.


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