La aparición de Jesús a las otras mujeres
Mateo 28: 9-10
Poco después de las 7:00 am del día 17 de Nisán
La aparición de Jesús a las otras mujeres ESCUDRIÑAR: ¿A quién vieron las mujeres antes y qué se les dijo que hicieran? ¿Cuál fue la reacción al mensaje de ellas? ¿Qué diferencia hubo entre su reacción cuando ellas vieron a Yeshua y la de María? ¿Cómo reaccionaron? ¿Por qué Juan informa en su evangelio que María no debía aferrarse a Jesús, pero en el relato de Mateo las mujeres se abrazaron a los pies de Cristo al postrarse ante Él? ¿Qué significó que Jesús llamara a los talmidim Sus hermanos?
REFLEXIONAR: ¿Cuáles son las seis verdades básicas de la resurrección? ¿Cree usted que habría respondido a Yeshua como María o las mujeres? ¿Por qué? ¿Se aferra al Mesías con todas sus fuerzas? ¿O lo suelta con demasiada facilidad? ¿Por qué? ¿Es Jesucristo hermano suyo?
Esta fue la segunda aparición de Jesús después de su resurrección. Nuevamente, esta aparición es a mujeres, lo que contradice la invención del relato.

El grupo de mujeres que siguió a María a la tumba pronto reforzó el testimonio de ella. Temprano el domingo por la mañana cuando ellas fueron a la tumba del Salvador vieron dos ángeles dentro. Uno de los ángeles preguntó: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que fue resucitado. Recordad cómo os habló estando aún en Galilea (Mateo 28:6a; Lucas 24:5b-6). Las mujeres recibieron instrucciones: Id sin demora a decir a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y va delante de vosotros a Galilea, allí lo veréis. ¡He aquí os lo he dicho! (Mateo 28:7). En Marcos 16:7 dice: Pero id, decid a sus discípulos y a Pedro que va delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis, como os dijo. Esta fue la segunda vez que llegó la noticia a los talmidim de que debían ir a Galilea.
Pero cuando llegaron a donde estaban los hombres, estas palabras les parecieron como un delirio, y no las creían (Lucas 24:11) todos los apóstoles, excepto Pedro y Juan. Sin embargo, en su camino de regreso a la tumba, Yeshua de repente se encontró con ellas y las saludó: y he aquí Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! (o shalom) Y ellas se acercaron y se postraron ante Él y abrazaron Sus pies (Mateo 28:9). Pero a diferencia de María Magdalena, aquellas mujeres lo reconocieron inmediatamente al verlo y oír Su voz. Como Miriam de Magdala ellas demostraron su devoción postrándose a Sus pies.
Llenas de alegría y asombro, ellas se postraron ante Él. Postrarse, del griego: proskuneo, significa besar el rostro. Hay un contraste interesante entre las mujeres que abrazaron los pies de Yeshua, aparentemente sin sentir repulsión, y Su instrucción a María: no me retengas, porque aún no he subido al Padre (Juan 20:17a). En su relato del Evangelio, bajo la inspiración del Espíritu Santo, Juan explicó su prohibición de no retener al Mesías hablando de su futura ascensión al cielo, pero esa no era el tema de Mateo. El toque de las mujeres, como la invitación a tocarlo a Él y el hecho de comer alimento (vea Lucas 24:39-43), demuestran al lector la realidad física del cuerpo resucitado del Señor: Él no es un fantasma.1665
Entonces ellos supieron con certeza que Yeshua era el Mesías resucitado, el divino Hijo de Dios, y que la alabanza y la adoración eran las únicas respuestas apropiadas a Su presencia. Hicieron lo que toda persona, creyente o incrédula, hará algún día: en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesús el Mesías es el Señor para gloria de Dios Padre (Filipenses 2:10-11) cuando Él regrese.
Entonces, ellas en el torbellino de emociones, Jesús alivió sus temores y repitió el mismo mensaje que el ángel les había dicho anteriormente: no tengan miedo. Si el relato bíblico fuera inventado, habría retratado a las mujeres como heroicas y fuertes, pero el relato de Mateo es totalmente creíble si consideramos la realidad de la situación.
Por fin, la plena realidad de la resurrección se estaba consolidando en las mentes y corazones de aquellas mujeres. Habían oído la proclamación del ángel sobre la resurrección, habían visto la tumba vacía, habían contemplado al Señor resucitado e incluso habían tocado Su cuerpo glorificado. Ahora no podían hacer nada más que adorarlo y rendirle culto.1666
El Señor calmó sus temores y luego les encargó, como le había encomendado a Miriam: Vayan y díganle a mis hermanos (griego: adelfos), el contexto apunta claramente a los apóstoles, ya que no se menciona a ningún familiar. Los apóstoles debían ir a Galilea y Cristo dijo que allí lo verían (Mateo 28:10). Esta era la tercera vez que los talmidim se les dijo que encontrarían a Jesús en Galilea. Las mujeres continuaron su viaje, energizadas por su encuentro personal con el Mesías resucitado.
El concepto de los talmidim siendo hermanos espirituales de Yeshua no era nuevo (Mateo 12:46-50 y 25:40). Sin embargo, esta vez, a pesar de la falta de fe de los apóstoles, su cobardía y su deserción, el Señor, con gracia, los llamó Sus hermanos. Al llegar a Galilea, su encuentro restauraría la relación familiar que seguramente ellos creían haber perdido en Getsemaní.1667
La perspectiva bíblica sobre la resurrección es, sin duda, genuina y objetiva, sin ninguna pretensión ni exageración. Las Escrituras no argumentan ni buscan soluciones, sino que simplemente presentan las verdades al lector para que las acepte tal como son.
Hay seis verdades básicas sobre la resurrección.
En primer lugar, da evidencia de que la Palabra de Dios es totalmente verdadera y confiable. Yeshua resucitó de entre los muertos precisamente cuando y de la manera que Él había predicho (Mateo 12:40, 16:21, 17:22-23).
En segundo lugar, la resurrección significa que Jesucristo es el Hijo de Dios, como afirmó serlo, y que tiene poder sobre la vida y la muerte. Jesús le dice: Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre sino por mí (Juan 14:6).
En tercer lugar, demuestra que la salvación es completa. En la cruz Yeshua el Mesías conquistó el pecado, la muerte y el infierno… y resucitó victorioso.
En cuarto lugar, la resurrección prueba que la Iglesia, compuesta de judíos y gentiles (Efesios 2:14-15), ha sido establecida. Yeshua Mesías había declarado: Y Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella (Mateo 16:18). Las puertas del Hades (Seol) es un modismo del TaNaJ para referirse a la muerte física (Salmos 9:13, 107:18; Job 38:17; Isaías 38:10; Jonás 2:6b). Su resurrección demostró que la muerte misma no podía impedir que Cristo estableciera Su Iglesia.
En quinto lugar, prueba que el juicio se avecina. Jesús declaró que el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio lo encomendó al Hijo (Juan 5:22), y dado que el Hijo Ahora ha resucitado y está vivo, Su juicio es seguro.
Sexto, la resurrección del Mesías demuestra que el cielo nos espera. Jesús prometió: En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si no, os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros (Juan 14:2). Porque Cristo está vivo por la resurrección, los creyentes tienen la seguridad de que Él ahora está preparando una morada celestial para nosotros.
Había gran alegría y expectación entre las mujeres; pero como veremos a continuación, la situación era todo lo contrario para las autoridades religiosas y políticas.


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