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No se preocupen por su vida,
qué comerán o beberán o qué vestirán
Mateo 6: 25-34

No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán o qué vestirán ESCUDRIÑAR: Su actitud hacia la vida: ¿cómo es afectada por sus elecciones de: tesoro, amo y generosidad según Mateo 6:19-24? ¿Qué nos enseña el cuidado de Dios por las aves y los lirios? ¿Cómo encaja la ética del trabajo en este pasaje? ¿Cómo encaja la fe en este pasaje?

REFLEXIONAR: ¿Por qué orar cuando usted puede preocuparse? ¿Por qué preocuparse por cosas que usted no puede controlar? La preocupación ¿qué nos roba? ¿Qué es lo que más le preocupa a usted? ¿Cuáles son las señales que indican que se está preocupando demasiado? ¿Qué hace para contrarrestar la preocupación y concentrarse en el Reino de Dios?

En su undécimo ejemplo, Jesús el Mesías nos enseña que, a diferencia de los fariseos y los maestros de la Torá/Ley, la verdadera justicia depende de Dios. Aquí el Mesías amplía el principio de evaluar nuestras prioridades y valores internos, a la luz del mundo que nos rodea. Tanto los ricos como los pobres tienen sus problemas especiales. Los ricos se sienten tentados a confiar en sus posesiones (vea el enlace, haga clic en Dr Acumulad tesoros en el cielo, donde ladrones no minan ni hurtan). Allí, en ese archivo, Jesús se centró en la actitud hacia el lujo, o las posesiones físicas innecesarias que las personas acumulan por razones egoístas. Pero aquí, se centra en los pobres que se sienten tentados a dudar de la provisión de Dios: la conexión perfectamente humana entre el dinero y la preocupación. El corazón del mensaje de Yeshua es que no deberíamos preocuparnos acerca de las necesidades. Nos da el mandato: No os afanéis (preocuparse) tres veces en los versículos 25, 31 y 34, y nos da cuatro razones por las que preocuparse es malo.577

Primero, preocuparse es falta de fe en nuestro Maestro. Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? (Mateo 6:25). La palabra vida del griego psujé, significa todo el ser de una persona, físico, mental, emocional y espiritual. La preocupación es el pecado de no confiar en la promesa y provisión de ADONAI, sin embargo, debido a nuestra naturaleza caída, es muy común. El término en inglés worry (preocuparse), proviene de una antigua palabra alemana que significa estrangular o ahogar. Y eso es exactamente lo que hace la preocupación: es una especie de estrangulamiento mental y emocional. La preocupación es lo opuesto a la satisfacción, y todos deberíamos esforzarnos por poder decir junto al apóstol Pablo/rabino Saulo: No lo digo movido por la necesidad, porque he aprendido a estar satisfecho con lo que tengo. Sé vivir con estrechez y sé también tener abundancia. Para estar saciado como para pasar hambre, para tener abundancia como para padecer necesidad, en todo y por todo he aprendido el secreto: ¡Todo lo puedo en el que me fortalece! (Filipenses 4:11-12; Primera Timoteo 6:6-8).

Nuestro contentamiento se encuentra en ADONAI, y sólo en ADONAI – en Su propiedad, control y provisión. Todo lo que ahora tenemos pertenece al Señor, y todo lo que tendremos le pertenece a Él. De YHVH es la tierra y su plenitud, El mundo y los que en él habitan (Salmo 24:1). Entonces, si todo ya es Suyo, ¿por qué nos preocupamos de que Él le quite a Sus hijos lo que realmente le pertenece a Él? Por lo tanto, entonces, Dios controla todo. De ti procede la riqueza y la honra, y Tú lo gobiernas todo, y en tu mano está el poder y la fortaleza, y en tu mano está el hacer grande y el dar poder a todos (1 Crónicas 29:12). Por último, los creyentes deben estar contentos porque Dios provee todo. El Dueño y Controlador supremo es también el Proveedor supremo como se revela en uno de Sus nombres antiguos, ADONAI Yireh (YHVH Yireh ó Yiré), o El SEÑOR Proveerá (Génesis 22:14a). Si Abraham, con su limitado conocimiento de Ha’Shem, pudo ser tan fuerte y estar tan contento, ¿cuánto más debemos serlo nosotros que conocemos al Mesías y que tenemos Su Palabra escrita completa? Como nos asegura Pablo: Mi Dios, pues, suplirá toda vuestra necesidad según su riqueza en gloria en Jesús el Mesías (Filipenses 4:19).

En segundo lugar, la preocupación es innecesaria debido a nuestro Padre. El significado básico de estos versículos es que, como creyentes, no tenemos absolutamente ninguna razón para preocuparnos porque ADONAI es nuestro Padre celestial. Es como si el Espíritu Santo nos preguntara: “¿ha olvidado quién es su Padre?” Para ilustrar este punto, Jesús nos muestra cuán tonto e innecesario es preocuparse por la comida, la longevidad y la ropa.

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Preocuparse por la comida: Mirad las aves del cielo, que no siembran ni siegan, ni recogen en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? (Mateo 6:26)​​​​. Hay muchos pájaros en el norte de Galilea, y parece que Jesús señaló algunos de ellos volando mientras dijo: miren las aves del cielo. Como lección práctica, Él llamó la atención sobre el hecho de que las aves no tienen un proceso complicado para adquirir alimento como sembrar, cosechar o almacenar en graneros. Como toda criatura, las aves reciben su vida de Dios. Pero, Él no les dice: “está bien, ya hice mi parte, de ahora en adelante están solos”. El SEÑOR les ha provisto con una abundancia de recursos alimenticios, y el instinto de encontrar esos recursos para ellos y sus descendientes. Si ADONAI cuida tan esmeradamente de criaturas relativamente insignificantes como los pájaros, ¿cuánto más cuidará de aquellos que han sido creados a Su propia imagen y que se han convertido en Sus hijos por la fe? 578 ¿No valen ustedes mucho más que ellos?

Preocupación por la longevidad: Nuestra cultura está obsesionada con tratar de vivir más tiempo. Hacemos ejercicio, comemos con cuidado, complementamos nuestra dieta con vitaminas y minerales, nos hacemos chequeos médicos regulares y hacemos todo lo posible con la esperanza de agregar algunos años a nuestras vidas. Sin embargo, ADONAI conoce el año, el día y la hora de nuestra muerte. El ejercicio y otras cosas similares están bien, pero no pueden añadir una hora al tiempo de nuestra vida. Y ¿quién de vosotros puede, aun afanándose, añadir a su estatura un solo codo? (Mateo 6:27) ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?” (Mateo 6:27 NVI). De tanto preocuparse usted, se puede gastar la vida (o morir), pero no vivir. El Dr. Charles Mayo, de la famosa Clínica Mayo en Minneapolis, Minnesota, escribió: “preocuparse afecta la circulación, el corazón, las glándulas y todo el sistema nervioso. Nunca he conocido a nadie que muera por exceso de trabajo, pero sí he conocido a muchos que han muerto por su preocupación.579

Preocuparse por la ropa: También en cuanto al vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad atentamente los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan con fatiga, ni hilan, pero os digo que ni Salomón en todo su esplendor se vistió como uno solo de éstos (Mateo 6:28-29). La tercera ilustración tiene que ver con la vestimenta, usando como modelo los lirios. Seguramente muchas de las personas a las que habló Yeshua tenían poca ropa. Él debió haberles señalado el entorno, esta vez los lirios, para asegurarles que Dios se preocupaba por ellos y les proveía. ¿Y por qué preocuparse por la vestimenta? Esos hermosos lirios no hicieron ningún esfuerzo por crecer y no tomaron parte en el diseño ni en el color de sí mismos. El lenguaje en este punto es especialmente relevante para la multitud, ya que Jesús utiliza un principio rabínico de interpretación, establecido por primera vez en siete principios por el rabino Hillel (10 dC). Debido a que estos principios se usaron en los días de Cristo, es relevante entender Sus palabras. Aquí, usa uno de los principios Middot para desafiar la fe de sus oyentes: Si Dios provee para Su creación natural, ¿cuánto más podemos estar seguros de que Él proveerá para aquellos que lo llaman su Padre celestial?580 ¿Él suple nuestros deseos? -a veces-; pero Él provee para nuestras necesidades –absolutamente.

Sin embargo, a pesar de su belleza, los lirios no duran mucho. Y si la hierba del campo, que hoy existe y mañana es echada al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, oh hombres de poca fe? (Mateo 6:30) Si el SEÑOR se encarga de vestir la hierba del campo, con lirios hermosos, pero de corta vida, ¿cuánto más se preocupa por Sus propios hijos que vivirán eternamente? (vea Bw Lo que Dios hace por nosotros en el momento de la fe). Preocuparse por las necesidades de la vida, dice el Mesías, es pecaminoso y muestra poca fe. Cuando no estamos en la Palabra de Dios diariamente para que Cristo esté en nuestros corazones y mentes, el Adversario se mueve en ese vacío y planta las semillas de la preocupación. El Rabino Saulo/apóstol Pablo nos aconseja como lo hizo con la comunidad mesiánica de Éfeso: no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo mención en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesús el Mesías, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento pleno de Él; iluminados los ojos del corazón para saber cuál es la esperanza de su llamamiento y cuál la riqueza de la gloria de su herencia con los santos, y cuál la inmensurable grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, por la acción soberana de su fuerza (Efesios 1:17-19).

La preocupación no es racional debido a nuestra fe. Dado que la preocupación es una característica de la incredulidad. No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué seremos vestidos? Porque los gentiles buscan con afán todas esas cosas, pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas ellas (Mateo 6:31-32). Aquellos quienes no tienen esperanza en ADONAI naturalmente ponen su esperanza y expectativas en cosas que pueden disfrutar ahora. No tienen nada por lo que vivir excepto el presente, y su materialismo es perfectamente coherente con su visión del mundo. Ellos no tienen un Dios que les supla sus necesidades físicas o espirituales, sus necesidades presentes o eternas, por lo que cualquier cosa que ellos requieran deben conseguirla por sí mismos. Ellos son ignorantes de la provisión del SEÑOR, y por lo tanto, no pueden aprovecharla. Ningún Padre celestial se preocupa por ellos, así que hay razón para ellos en preocuparse.

Los dioses de los gentiles eran dioses creados por el hombre e inspirados por el Destructor de almas. Eran dioses del miedo, el terror y el apaciguamiento que exigían mucho, prometían poco y no proporcionaban nada. Era bastante natural que aquellos quienes servían a tales dioses corrieran tras todas estas cosas y buscaran todas las satisfacciones y placeres que lograran mientras pudieran. La filosofía sigue presente hoy en día entre aquellos decididos a vivir como el diablo. Comamos y bebamos, porque mañana moriremos (Primera Corintios 15:32) es un estilo de vida comprensible para quienes no tienen esperanza en la resurrección (vea el comentario sobre Apocalipsis Ff Bienaventurados y santos los que tienen parte en la primera resurrección).

Pero vivir como el diablo es completamente tonto e irrazonable para aquellos que sí tienen esperanza en la resurrección, para aquellos cuyo Padre celestial sabe que [ellos] necesitan lo básico para vivir (Mateo 6:32). Preocuparse sobre ¿qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿qué vestiremos?demuestra falta de fe. Cuando pensamos como este mundo y deseamos las cosas de este mundo, nos preocuparemos como este mundo, porque una mente que no está centrada en ADONAI es una mente que tiene motivos para afanarse. El creyente fiel sigue el consejo de Rabino Saulo/Apóstol Pablo cuando nos advierte: Por nada estéis angustiados, antes bien, por la oración y la súplica, en todo sean conocidas ante Dios vuestras peticiones con acción de gracias (Filipenses 4:6). El creyente fiel se niega de cualquier manera a adaptarse a este mundo; Romanos 12:2: No os adaptéis al mundo, sino sed transformados por la renovación de la mente, para que comprobéis cuál es la voluntad de Dios: Lo bueno, lo aceptable y lo perfecto.

Nuestro llamado es bastante simple, pero profundo: Buscad, pues, primeramente, el reino y la justicia de Él, y todas estas cosas os serán añadidas (Mateo 6:33). Lo que Jesús nos está diciendo es: “en lugar de buscar y preocuparse por la comida, la bebida y la ropa como hacen los incrédulos, simplemente centre su atención y esperanza en las cosas de Dios, y Él se encargará de sus necesidades básicas”. De todas las cosas del mundo, hay dos cosas que debemos buscar: el reino de Dios y la justicia de Dios. Como hemos visto en la enseñanza de la Oración de los Discípulos el Reino de Dios es tanto el Reino mesiánico en el futuro como el gobierno soberano de Dios ahora (vea Dp Cuando ores, entra en tu cuarto y cierra la puerta). En lugar de anhelar las cosas de este mundo, debemos estar esperando la ciudad con fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios (Hebreos 11:10). Pero, es más que anhelar algo en el futuro; también es anhelar algo en el presente: la justicia de Dios. No solo debemos tener expectativas celestiales, sino también llevar vidas santas y piadosas: Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque ya habéis muerto, y vuestra vida está escondida con el Mesías en Dios (Colosenses 3:2-3). Ya que este mundo finalmente será destruido, ¿qué tipo de personas debemos ser? Debemos llevar vidas santas. Puesto que todas estas cosas han de ser disueltas, ¡qué clase de personas es necesario que seáis en santa y piadosa manera de vivir, aguardando y apresurando el advenimiento del día de Dios! (2 Pedro 3:11-12a). Mientras esperamos el Día de Dios y trabajamos para apresurar su venida.

Preocuparse no es prudente debido a nuestro futuro. ¡Pensemos en la Tierra! Se ha estimado que nuestro globo tiene una masa de seis por 10 a la 21 (6×1021) de toneladas masa (un seis con veintiún ceros). Sin embargo, está inclinado exactamente veintitrés grados; si se inclinara más o menos, las cuatro estaciones se podrían perder por una inundación de polos derretidos. Aunque el planeta gira a una velocidad de rotación 1670 Km/h (o mil millas por hora) en el ecuador, ninguno de nosotros cae en órbita.

Mientras observa el taller del SEÑOR, permítame plantearle algunas preguntas. Si Él es capaz de colocar las estrellas en sus cuencas y suspender el cielo como una cortina, ¿cree usted que es remotamente posible que ADONAI pueda guiar su vida? Si su Dios es lo suficientemente poderoso como para encender el sol, ¿podría ser que Dios pueda guiar su vida? ¿Es lo suficientemente poderoso para iluminar su camino? Si se preocupa lo suficiente por el planeta Saturno como para darle anillos, o por Venus como para hacerlo brillar, ¿existe alguna posibilidad remota de que se preocupe lo suficiente por usted como para satisfacer sus necesidades? 581

Y no os afanéis por el mañana, porque el mañana se preocupa de sí mismo. Basta a cada día su propio mal (Mateo 6:34). Este dicho tiene el tono de un proverbio popular. Hacer previsiones para el día de mañana es razonable, pero preocuparse por el día de mañana es una tontería. Parece que algunas personas están tan empeñadas en preocuparse que, si no hay nada de qué preocuparse hoy, encuentran algo de qué preocuparse para mañana. Yeshua dice que no hagamos eso porque el día de mañana traerá sus propios afanes. Como el maná de antaño, el SEÑOR sólo nos da suficiente gracia para un día a la vez (vea el comentario sobre Éxodo 1:11 Cr Haré llover maná del cielo para vosotros). Ser seguidor de Jesús puede no ser fácil, pero Él promete la presencia del Padre y el Espíritu Santo en el camino. La preocupación es el mayor ladrón de la alegría.

No hay que confundirse, la Biblia no condena los sentimientos de ansiedad o angustia. Se nos aconseja evitar preocuparnos por asuntos mundanos, como las necesidades físicas que el Señor ha prometido suplir. Pero la preocupación de un padre por el bienestar espiritual de sus hijos es perfectamente normal. Sin embargo, la ansiedad debería impulsarnos a abordar los problemas de manera constructiva, especialmente empleando el remedio de Dios para la preocupación: la oración (Filipenses 4:6-7). Dejemos de lado la idea de que la preocupación es pecado. No lo es. El punto es que no deberíamos pasar por la vida con las cosas materiales convirtiéndose en una carga para nosotros. Siempre podemos encontrar algo de qué preocuparnos; sin embargo, con el Mesías en control de nuestras vidas, ¿para qué molestarse?

Ntd Velocidad de traslación (alrededor del Sol) es de unos 108000 km/h