–Save This Page as a PDF–  
 

Advertencias y palabras de aliento de Jesús a Sus discípulos
Lucas 12: 1-12

Advertencias y palabras de aliento de Jesús a Sus discípulos ESCUDRIÑAR: ¿Por qué crece esta multitud? ¿Qué advertencia da Yeshua a los apóstoles en los versículos 1-3? ¿Cómo actúa la hipocresía como la levadura? ¿Por qué Jesús anima a Sus discípulos a temer, pero a la vez a ser valientes (versículos 4-7)? ¿Qué significa blasfemar contra el Espíritu Santo (versículo 10)? ¿Cómo pueden los creyentes estar seguros de no hacerlo? ¿Qué enseña el Mesías sobre la seguridad del creyente frente a la oposición humana? ¿Y el juicio de Dios?

REFLEXIONAR: ¿Cómo se siente al saber que todo lo que se hace en secreto algún día será revelado? ¿Cuándo ha sentido que asumió un verdadero riesgo y defendió a Cristo públicamente? ¿Qué aprendió de esa experiencia?

Entretanto, se habían aglomerado miles y miles de la multitud, hasta el punto que se pisoteaban unos a otros. Entonces comenzó a decir primero a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Nada hay encubierto que no será descubierto, ni oculto, que no será conocido. Por tanto, cuanto dijisteis en la oscuridad será oído en la luz, y lo que hablasteis al oído en las recámaras, será pregonado en las azoteas (Lucas 12:1-3). Cuando la palabra levadura se usa simbólicamente en las Escrituras, siempre es un símbolo de pecado, y frecuentemente, el pecado específico es de falsa doctrina (vea el enlace haga clic ExLa parábola de la levadura). Jesús advirtió que era una insensatez ser hipócrita, porque nada hay encubierto que no será descubierto, ni oculto, que no será conocido. Así que los talmidim debían ser abiertos, no hipócritas, en cuanto a su forma de vivir.

https://jaymack.net/wp-content/uploads/2018/11/Life-of-Christ-Hc-Jesus-Warnings-and-Encouragements-to-His-Disciples-300x158.jpeg

El Mesías continuó enseñando a los Doce (Mis amigos) diciendo: Y os digo amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden más hacer. Yo os advertiré a quién debéis temer: Temed a Aquél que, después de matar, tiene poder para echar en el infierno. Sí, os digo: a Éste temed (Lucas 12:4-5). Gehena (o Ge-hinon del griego), en el español como Gehena (o Geenna), suele traducirse como infierno. Literalmente, valle del Hinón (un nombre personal), se encuentra tanto entonces como ahora, justo al sur de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Allí siempre ardían hogueras de basura (y cuerpos sin reclamar), por lo que se usa como metáfora del infierno, con su fuego ardiente de castigo para los injustos (Isaías 66:24). En otras partes del TaNaJ Deuteronomio 32:22 habla de un infierno ardiente; 2 Samuel 22:6, Salmo 18:5 y Salmo 116:3 muestran que el infierno es un lugar triste; el Salmo 9:17 dice que los malvados van al infierno; y Job 26:6 muestra que el infierno es un lugar de destrucción. La palabra hebrea en todos estos versículos es seol, que suele corresponder al griego Hades. Por lo tanto, el infierno no es una novedad del Brit Hadashah.1029

Sí, os digo: a Éste Temed (Lucas 12:5b); vea también el comentario sobre Judas AsSon árboles de otoño sin fruto, olas salvajes del mar que espuman su vergüenza, estrellas errantes. Es importante reconocer el carácter definitivo del juicio venidero (vea el comentario sobre Apocalipsis Fo El Juicio del Gran Trono Blanco). Cuando finalmente se dicte el veredicto, los malvados serán condenados a su destino final. Nada en las Escrituras indica que habrá oportunidad de salvación después de un período preliminar de castigo.

No solo es irreversible el juicio futuro de los incrédulos, sino que su castigo también es eterno. Yo no solo rechazo la idea de que todos serán salvos; también rechazo la afirmación de que nadie será castigado eternamente. Hay una escuela de pensamiento conocida como aniquilacionismo, que por un lado, sostiene que si bien, no todos serán salvos, solo existe una categoría de existencia futura. Quienes se salven tendrán una vida eterna, y quienes no lo sean, serán eliminados o aniquilados. Simplemente dejarán de existir. Si bien admite que no todos merecen ser salvos, para recibir la dicha eterna, el aniquilacionismo sostiene que nadie merece el sufrimiento eterno.

El problema del aniquilacionismo es que contradice la enseñanza de la Biblia. Tanto el TaNaJ como el Brit Hadashah se refieren al fuego eterno o inextinguible. Isaías 66:24, el último versículo del libro, dice: Y saldrán, y mirarán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí: Su gusano no morirá, ni su fuego se extinguirá, y será el horror de todos los mortales. Jesús usa las mismas imágenes para describir el castigo de los pecadores:  Si tu mano te causa tropiezo, córtala, más te vale entrar manco en la vida que ir con las dos manos al infierno, al fuego inextinguible. Y si tu pie te causa tropiezo, córtalo, más te vale entrar cojo en la vida, que con los dos pies ser echado al infierno. Y si tu ojo te causa tropiezo, sácalo, más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que con los dos ojos ser echado al infierno, donde su gusano no muere y el fuego no se extingue (Marcos 9:43-48). Estos pasajes dejan claro que el castigo es eterno. No consume a quien se le inflige y, por lo tanto, simplemente no llega a su fin.

Además, hay varios casos en los que palabras como eterno, perpetuo y para siempre se aplican a sustantivos que designan el estado futuro de los malvados: fuego o ardor (Isaías 33:14; Jeremías 17:4; Mateo 18:8, 25:41; Judas 7), confusión (Daniel 12:2), destrucción (2 Tesalonicenses 1:9), cadenas (Judas 6) y tormento (Apocalipsis 14:11, 20:10). En particular, Mateo 25:46 dice: Luego irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. Si uno (la vida eterna) es de duración infinita, entonces el otro (el castigo eterno) también debe ser de duración infinita.1030

¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Y ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Aun los cabellos de vuestra cabeza han sido todos contados. No temáis, valéis más que muchos gorriones (Lucas 12:6-7). Dos cuartos, literalmente, dos assárion, o las dos monedas romanas más pequeñas. Este ejemplo asegura a los creyentes que como hijos de ADONAI, somos mucho más valiosos para Él que los gorriones. Por lo tanto, debemos tener la seguridad de que Dios conoce y gobierna cada aspecto de nuestra vida. Yeshua también les decía a Sus talmidim que los cuidaría en medio de la persecución que eventualmente les sobrevendría después de que Él regresara a Su hogar celestial para estar con el Padre (vea Mr La Ascensión de Jesús).

Lo que Jesús está diciendo en Lucas 12:8-10, es que los apóstoles deben hacer una elección: Y os digo: Todo aquel que se declare por mí delante de los hombres, también el Hijo del Hombre se declarará por él delante de los ángeles de Dios; pero el que me negó delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. Y todo aquel que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado, pero al que blasfemó contra el Espíritu Santo, no le será perdonado. Para reconocer esto indica que los Doce reconocieron a Jesús como el Mesías y, por lo tanto, tuvieron acceso al camino de la salvación. Quienes no lo reconocieron se negaron a sí mismos el camino de la salvación. Entonces Yeshua llevó la lógica un paso más allá. Y a todo el que diga una palabra contra el Hijo del Hombre se le perdonará, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Anteriormente, el Señor había vinculado esta actividad con los fariseos que rechazaban la obra de Yeshua (vea Em Quien blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás). Aparentemente los fariseos se habían convencido de que Jesús era en verdad el Mesías, pero ellos rechazaron Su testimonio. Los fariseos nunca podrían ser perdonados porque rechazaron a Dios, el único medio de salvación. En contraste, varios hermanos de Cristo que inicialmente lo rechazaron (Juan 7:5) luego creyeron (Hechos 1:14) y fueron perdonados, aunque habían hablado en contra del Hijo del Hombre.1031

El contexto de esta advertencia a Sus talmidim estaba en el miedo en los versículos anteriores. Yeshua los animó a no tener miedo de reconocer la fe de ellos públicamente. Y cuando os conduzcan a las sinagogas, y a los magistrados y a las autoridades, no os preocupéis de cómo o qué responderéis, o qué diréis; porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debéis decir (Lucas 12:11-12). Yeshua sigue consolando a los creyentes en cuanto al temor: no necesitan estar ansiosos por cometer el pecado imperdonable de blasfemar contra el Espíritu Santo, cuando están siendo investigados por sinagogas hostiles, gobernantes y autoridades porque el Ruaj HaKodesh mismo, proveerá las palabras que necesitan para glorificar a Dios en momentos tan difíciles.1032