Ao – Y amo el rey a Ester mas que a todas las mujeres – Cap 2 vers 12-20

Y amó el rey a Ester
más que a todas 
las mujeres
2: 12-20

ESCUDRIÑAR: A medida que se desarrolla la “búsqueda” de Miss Persia para el rey, ¿cómo se compara o contrasta con la “búsqueda” de esposa para Isaac? (ver el comentario sobre Génesis Fw – Isaac y Rebeca) ¿Qué importancia tiene el período de preparación de un año? ¿Cree que el rey Asuero mantuvo distancia de las concursantes? ¿Por qué si o por qué no? ¿Qué sugiere el texto? ¿Cómo era el reinado de Ester similar al de José y Daniel?

REFLEXIONAR: Es fácil observar las decisiones de otras personas y evaluarlas, pensar y saber que claramente diferenciamos lo correcto de lo incorrecto, y que si estuviéramos en su lugar, lo hubiéramos sabido y hubiéramos hecho lo correcto. Creemos que Dios nos dará la sabiduría para saber qué hacer y la fuerza moral para hacerlo. Pero la vida no siempre es así de ordenada. ¿Hace usted juicios morales sobre las acciones de los demás? ¿Cuándo fue la última vez que estuvo en la disyuntiva de un dilema ético usted mismo? ¿Alguien hizo algún juicio sobre su decisión? ¿Cómo le hizo sentir? ¿Fue justo? ¿Por qué?

El rey Asuero no escatimó gastos para preparar a sus mujeres para una noche en su cama. Durante doce meses ellas fueron embellecidas y perfumadas. Y al llegar el turno de cada doncella para acudir al rey Asuero, al cabo de haber estado doce meses sometidas al reglamento vigente para las mujeres (porque el tiempo de su embellecimiento era este: seis meses con óleo de mirra y otros seis meses con perfumes y atavíos femeninos) (2:12). Algunos cuestionan la precisión histórica de Ester en que un año de tratamientos de belleza parece exagerado. El rey Asuero era un ególatra que tenía una riqueza ilimitada para alimentar sus fantasías. La opulencia y la degradación de ese tiempo nos resulta difícil de imaginar hoy. Los tratamientos de belleza tenían la intención de realzar el atractivo de las mujeres, pero en realidad, el tiempo que llevó prepararlas para su encuentro de una noche con el rey probablemente se debió más a su ego que a su disposición.

Entonces la doncella acudía al rey; y todo lo que ella pedía le era dado, para llevar consigo del harén al palacio real (2:13). La residencia de las esposas y concubinas del rey estaba separada del resto de la corte del palacio. Había tres conjuntos de habitaciones: una para las vírgenes que aún no habían sido enviadas al rey, una para las concubinas y una para la reina y las otras esposas reales. ¡Este era un tipo ocupado! El primero se menciona en 2:8 donde Ester fue confiada a Hegai, quien se hizo cargo del harén. El segundo se menciona aquí. Entraba por la tarde, y por la mañana regresaba a un segundo harén, al cuidado de Saasgaz, eunuco del rey y guardián de las concubinas. Y no acudía más al rey, a menos que el rey la deseara, y la mandara a llamar por su nombre (2:14). El tercero se menciona en 1:9, y estaba a cargo de la reina misma.

Después de pasar una noche en la cama del rey, las mujeres fueron devueltas al cuidado de Saasgaz, eunuco del rey y guardián de las concubinas. Allí pasaría el resto de su vida a solas con las otras mujeres en la viudez práctica. Su vida había sido secuestrada por el placer del rey. No podía abandonar el harén para casarse o regresar a casa con su familia. Con toda probabilidad, ella nunca volvería a ver al rey, a menos que él específicamente preguntara por ella por su nombre (literalmente era llamada a su cama en una nota escrita). Había tantas mujeres y bebía tanto que era dudoso que pudiera recordar los nombres aunque quisiera. Los niños concebidos por el rey en estas relaciones de una noche fueron criados para servir a su padre en altos cargos, pero no podían ascender al trono.

Ester finalmente es presentada en la narrativa. Cuando le llegó el turno Ester fue llevada al rey Asuero, a su palacio real, en el mes décimo, que es el mes de Tebet, en el año séptimo de su reinado (2:15a y 16). (La palabra Tebet se encuentra solo en el libro de Ester y en ningún otro lugar en el TaNaJ); el séptimo año de su reinado (diciembre de 479 / enero de 478 aC), cinco años después de que Vasti había sido depuesta. Los nombres de los meses en el libro de Ester son los adoptados por los judíos en Babilonia. La voz pasiva utilizada aquí sugiere que ella fue, no porque estuviera ansiosa por ir, sino porque esto estaba mas allá de su control. La Biblia no dice nada acerca de cómo ella se sentía sobre su situación.

Cuando ella fue no solicitó cosa alguna, sino lo que había indicado Hegai, eunuco del rey y guardián de las mujeres (2:15b). Se dice que algunas de las chicas se aprovecharon de esto para ataviarse con muchos diamantes preciosos y joyas. Pero Ester sabiamente confiaba en el conocimiento experto de Hegai de los deseos del rey en lugar de sus propios instintos. Su respeto contrasta con el desafío de Vasti e implica un final diferente.

Ester hallaba gracia a los ojos de todos cuantos la veían (2:15c). Esto marcó el punto de inflexión para Ester, ella eligió jugar el juego. Ella perdió su camino cuando aceptó la opinión de la cultura de que la belleza era todo lo que ella tenía para ofrecer. Ella olvidó que era Hadasa, una hija del Pacto, descendiente de Abraham y Sara. Su propósito cambió de agradar a Dios a agradar al rey. Advertida por Mardoqueo para ocultar su identidad judía, logró eludir la detección y obtuvo buenas notas de todos dentro del palacio porque era muy agradable. Hegai, el eunuco del rey supervisó el cuidado de las mujeres, la escogió entre todas las demás mujeres como la favorita y tomó medidas adicionales para promover su candidatura. Ella cumplió con todo lo que él le dijo.

Ester no solo sobrevivió a su secuestro en el harén del rey, sino que lo aprovechó al máximo. Ella “audicionó” para la corona de la reina teniendo sexo con un hombre que no era su marido. Luego, después de ganar la corona, ella se casó con un pagano. Ella era hermosa y agradable, pero estaba perdiendo su rumbo. En todo su esplendor, la futura reina estaba siendo arrullada para dormir.23 Y amó el rey a Ester más que a todas las mujeres, y logró ante él más gracia y favor que todas las doncellas (2:17a). ¡Providencia!

¿Cómo ganó ella su favor en solo una noche? ¿ADONAI le dio su favor con el rey? La Biblia no lo dice. Pero una cosa que sabemos es que debido a que Ester evidentemente hizo lo que fuera necesario para complacer a un rey pagano lascivo, ella ganó la posición de reina, a través de la cual, más tarde salvó a toda la nación judía de la cual vino más tarde el Mesías. 24

Esto sucedió alrededor del tiempo cuando, en la tierra natal de Ester, el sacerdote Esdras estaba tomando medidas drásticas en Jerusalén para restaurar la pureza de sus compañeros israelitas. Esdras rompió familias con niños y literalmente insistió en divorcios entre hombres israelitas y mujeres paganas gentiles para protegerse de la ira de ADONAI por su flagrante desprecio de Su Palabra (Esdras 9:1-5 y 12). La Torá prohíbe los matrimonios mixtos con los gentiles (Deuteronomio 7:3). ¿Cómo habría juzgado Esdras a esta reina judía?

Mientras tanto, en Persia, Ester mantuvo guardado su secreto. Al ser una exiliada de tercera generación, el encubrimiento fue mucho más fácil. Probablemente aprendió persa cuando era niña, por lo que su habla no tenía el acento hebreo delator que normalmente exponía a los ancestros extranjeros de una persona. Creció en Persia y habló y se vistió como una nativa. Durante cinco largos años, ella aceptó las costumbres sexuales del mundo pagano a su alrededor y disfrutó de los lujos de su estilo de vida privilegiado. En resumen, ella estaba tratando de vivir en dos mundos. Ella vino de un trasfondo de la observancia de la Torá, pero todo el énfasis en el harén del rey estaba en la belleza física. Ester encaja perfectamente con esa cultura pagana.25

Él le puso la corona real sobre la cabeza, y la proclamó reina en lugar de Vasti (2:17b). El autor evita cuidadosamente la palabra “matrimonio”, aunque está implícito, él no nos dice lo que Ester pensó de su “matrimonio” con Asuero, al parecer ella no protestó. ¿Debería ella hacerlo? ¿Tendría usted que hacerlo? ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Cuándo?

Tal vez Ester odiaba sus circunstancias con todo su corazón. Posiblemente ella sentía que la vida en el harén violaba cada convicción y principio moral que Mardoqueo le había inculcado. Tal vez se preguntaba cómo ADONAI podría haber dejado que le ocurriera algo tan horrible. Por otro lado, tal vez Ester amaba la vida en el harén. Posiblemente la sensualidad de la vida del harén atraía a una parte de su naturaleza humana. Tal vez fue arrastrada por la atención del hombre más poderoso del imperio. Posiblemente ella sabía que su estilo de vida violaba la Torá, pero en realidad no le importaba. Tal vez pensó que esto era lo mejor que le podía pasar a ella. ¡Acababa de ganar la lotería: ¡el rey de Persia! ¿Hubiera complacido tal actitud al SEÑOR? ¿Ester estaba en la voluntad de Dios o no?

Algunos excusan a Ester porque su matrimonio con el rey estaba fuera de su control. De alguna manera creo que la rectitud se había perdido donde estaba Esdras. O dicen que casarse con Asuero fue el menor de los dos males, y a pesar del pecado involucrado, condujo a un mayor bien para el pueblo de Dios. ¿De Verdad? ¿Es eso lo que le enseñaría a Sus hijos? Dios lo bendecirá al final de todos modos, así que ¿ve por ello? ¿Puede usar a Ester como un modelo positivo hasta este punto en la historia? ¿Cómo podría usar este episodio de la vida de Ester para enseñarle virtudes a su hija adolescente? ¿Qué mensaje recibiría ella? ¿La hace tan atractiva como sea posible para influir en los hombres poderosos? ¿Usa su cuerpo para avanzar en el reino de Dios? ¿Los fines realmente justifican los medios?

Ella no llegó a ser la reina por la obediencia constante a la Torá, en cambio, por ejemplo, José lo hizo en Egipto cuando rechazó las insinuaciones sexuales de la esposa de Potifar y como resultado pasó varios años brutales en una prisión egipcia. Ester bien pudo haber sido una mujer virtuosa y obediente a la Torá; pero incluso si lo fuera, el autor elige ocultar su virtud en una situación moralmente ambigua y compleja. Él no nos permite llegar a conclusiones simples sobre su vida a la luz de las Escrituras. El autor describe hábilmente su vida compleja en términos reales porque así es la vida en este mundo caído.

Es posible que Ester haya echado un vistazo atrás a este episodio de su vida con vergüenza y remordimiento, o puede que haya mirado hacia atrás con la conciencia tranquila, sabiendo que actuó tan sabiamente como podía hacerlo en ese momento. En cualquier caso, cada uno de nosotros también tiene ambos tipos de episodios en nuestras vidas. La historia de Ester muestra que podemos dárselos al SEÑOR y seguir adelante.26

Algunos dudan de la historicidad del libro de Ester porque los reyes persas acumularon su harén indiscriminadamente, pero por lo general tomaban esposas solo de una de las siete familias nobles; por lo tanto, dicen que el matrimonio de Ester con Asuero parece improbable. La decisión repentina de parte de Asuero revela que ver a Ester lo abrumaba. Los lectores solo pueden imaginar. Pero más importante aún, no podemos pasar por alto la providencia de Dios. Lo que él había hecho con Faraón y Ciro probablemente también refleja lo que hizo con el rey Asuero. ADONAI había influenciado a ese rey pagano para Sus propósitos últimos.

Luego, el autor describe brevemente la coronación de Ester. Y el rey celebró un gran banquete para todos sus príncipes y servidores: el banquete de Ester; y condonó tributos a las provincias, y dio presentes conforme a la generosidad del rey (2:18). En años posteriores, cuando las personas recordaban esta fiesta o banquete, la llamaban por este nombre.

Y cuando las doncellas fueron reunidas por segunda vez, Mardoqueo estaba junto a la puerta real (2:19). Durante la coronación hubo una aparente reunión de las concursantes que fracasaron para ser elegidas como reina, o harén de vírgenes en la puerta real. Ester no perdió tiempo en nombrar a Mardoqueo para un puesto oficial en el sistema judicial persa, antes del desfile ceremonial final que concluyó las actividades de coronación donde él estaba sentado. Su presencia allí muestra cómo pudo haber escuchado un plan de asesinato contra el rey (2:21-23), y cómo comenzó una disputa que amenazaría a toda la nación judía.

Ester no había revelado aún su estirpe ni su pueblo, como le había encargado Mardoqueo; pues Ester hacía todo lo que le ordenaba Mardoqueo, como cuando ella era criada por él (2:20). El propósito de la declaración entre paréntesis en este lugar es aclarar que Mardoqueo no era un pariente de la reina, y por lo tanto, no era probable que los conspiradores estuviesen en guardia contra él. Durante los siguientes cinco años, la reina Ester fue la mujer perfecta, la más bella de la tierra, cumpliendo diligentemente los deseos de su esposo y rey, y nunca, nunca, llamando la atención. Sorprendentemente, incluso logró fielmente seguir las instrucciones que le dio Mardoqueo, su figura paterna, que vigilaba las cosas desde un costado. Ese arreglo frágil estaba destinado a colapsar y lo hizo, en un solo día (3:12-15). Pero en lugar de destruir su vida o meterla en problemas, la crisis la sacudió hasta lo más profundo y demostró ser su mayor fortaleza.27

A lo largo de la narración del Capítulo 2, se entiende que la mano de Dios es la fuerza detrás del desarrollo de la historia. Los primeros lectores de Ester deben haberse sorprendido cuando se dieron cuenta de esta importante verdad. El pueblo judío sería víctima de genocidio. Satanás estaba aturdido de alegría porque el futuro mismo del Mesías, la redención misma, colgaba de la balanza. Como no había posibilidad de que un judío se convirtiera en rey, Ester fue llevada a la corte real para convertirse en reina. Así como José fue presentado a la corte de Faraón y Daniel a la corte de Nabucodonosor, Ester vino a la corte de Asuero por una razón similar. El liderazgo de José significaba alimento para su familia afectada por el hambre y su prosperidad eventual. El liderazgo de Daniel llevó a un nuevo estado de aceptación de los judíos en Babilonia. A medida que avancemos en la historia, eventualmente el liderazgo de Ester arrojará resultados similares. El elemento común en los tres es que fue Dios quien provocó esos resultados.28

Ntd: En esta traducción se empleó la BTX 3º edición.

2019-03-01T22:15:35+00:00 0 Comments

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