La iglesia en Laodicea
3: 14-22

ESCUDRIÑAR: ¿Qué ve el testigo fiel y verdadero cuando mira a la iglesia en Laodicea? ¿Cómo se ve la iglesia a sí misma? ¿Por qué el contraste? ¿Qué les dice Jesús que hagan en 3:18? ¿Por qué? ¿Qué dice esto sobre la verdadera riqueza? ¿Por qué dice Cristo: desearía que fueras uno u otro? ¿De qué puerta está hablando Jesús el Mesías en 3:20? ¿Cómo describiría al Señor, basado en lo que ha leído hasta ahora en este libro? ¿Cómo amplía esto el panorama de los evangelios?

REFLEXIONAR: Si Jesús (Yeshua) tomara su temperatura espiritual hoy, ¿qué encontraría? Estaría usted ¿caliente, frío o tibio? Los miembros de Laodicea tenían una gran riqueza, pero eran espiritualmente pobres. ¿Gasta usted mucho más tiempo y dinero en usted mismo que en otros (Mateo 6:19-21)? Los miembros de Laodicea eran autosuficientes. ¿Oculta sus necesidades de los amigos, familiares y de la iglesia o sinagoga mesiánica por vergüenza (Eclesiastés 4:9-12)? Los miembros de Laodicea estaban cegados por su propio pecado espiritual. ¿Compara su vida espiritual y su crecimiento con el de los demás en lugar de con el estándar perfecto de Cristo? Los miembros de Laodicea pensaban que sus vidas estaban vestidas de buenas obras. Usted ¿Camina y camina o simplemente habla y habla? Si lo juzgaran por creer en Jesús (Yeshua) el Mesías, ¿habría suficientes pruebas para condenarlo?

Quizás el tema más trágico de todos los tiempos es la historia de la continua rebelión de Israel contra ADONAI. El pueblo judío recibió privilegios espirituales sin precedentes (Romanos 9:4-5). Dios los escogió de todos los pueblos de la tierra, los rescató de Egipto, los trajo a la Tierra Prometida, los amó, los cuidó y los protegió (Deuteronomio 4:37, 7:7-8). Sin embargo, a pesar de todo esto, se han rebelado continuamente contra Él, lo que le causó dolor en Su corazón (Isaías 5:3; Salmo 78:40; Ezequiel 6:9).

Lamentablemente, lo mismo se puede ver en la Iglesia universal. Hay muchas personas en las iglesias, incluso congregaciones enteras, que están perdidas. Pueden ser sinceros, celosos y aparentemente religiosos, pero rechazan la verdad del evangelio. Tienen todas las ricas enseñanzas del Nuevo Pacto sobre lavida, muerte y resurrección de Cristo. Pero ni le creen ni le obedecen. Como resultado, están condenados, al igual que los judíos incrédulos. Pablo los describió como aquellos que tendrán apariencia de piedad, pero negarán su eficacia. Apártate de ellos (Segunda a Timoteo 3:5). Él aconsejó sabiamente a los creyentes que no lleguen a ser pues partícipes con ellos.

La iglesia en Laodicea representa las iglesias apóstatas que han existido a lo largo de la historia. Es la última y la peor de las siete iglesias abordadas por nuestro Señor. La espiral descendente que comenzó en Éfeso, y continuó a través de Pérgamo, Tiatira y Sardis, llegó al fondo en Laodicea. Incluso en Sardis quedaba un pequeño grupo de verdaderos creyentes. Sin embargo, en la iglesia de Laodicea, muy pocos se salvaron (3:14a). Tiene la sombría distinción de ser la única de las siete para quienes el Mesías no tiene palabras positivas de elogio. Por lo tanto, debido a la naturaleza drástica de la situación allí, esta es la carta más amenazante de las siete.117

Y al ángel de la iglesia en Laodicea, escribe: Esto dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios (3:14).

1. La descripción de Cristo: El Señor no se identificó a Sí mismo con cualquiera de las frases de la visión en 1:12-17. En su lugar, Él sedescribe a sí mismo utilizando tres nombres divinos: el Amén, el testigo fiel y verdadero y el principio de la creación de Dios (3:14b). Primero, Jesús (Yeshua) se identifica a sí mismo como el Amén, en la Biblia este título se usa solo aquí. Es una transliteración de la palabra hebrea que significa verdad. Isaías 65:16 se refiere al Señor como el Dios de la Verdad, literalmente el Dios de Amén, una palabra hebrea que reconoce la veracidad de algo. Por lo tanto, Amén también se usa en las Escrituras para afirmar la veracidad de una declaración (Números 5:22; Mateo 6:13; Marcos 9:1; Lucas 4:24; Juan 1:51, 3:11, 5:19; Romanos 16:27; Primera Corintios 16:24). La idea es que Él es el verdadero Dios, en contraste con los falsos dioses, ya que Cristo es el Fiel, podemos confiar que mantiene todas las promesas de ADONAI.118

En segundo lugar, lo que Dios dice es verdad, por lo tanto, Él es el testigo fiel y verdadero (3:14c). Él es digno de confianza, ya que siempre habla la verdad. El es completamente confiable. Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida (Juan 14:6). De esta manera,afirmó a los incrédulos en Laodicea que Su palabra podía ser aceptada como autoridad absoluta. A diferencia de los miembros de Laodicea, Cristo no era hipócrita.

Por último, el Mesías se refirió a Sí mismo como el principio de la creación de Dios, capaz de traer juicio sobre ellos si no se arrepentían (3:14d). En su ataque a la deidad de Cristo, los testigos de Jehová tienen dos argumentos básicos. En primer lugar, Jesús no puede ser Dios porque Él tenía un principio. En otras palabras, Él fue creado. En segundo lugar, enseñan que Jesús (Yeshua) no puede ser Dios porque la Biblia muestra que Él es inferior a ADONAI. En apoyo para sostener sus dos argumentos, usan ocho pasajes principales de las Escrituras. Tres de esos versículos se usan para tratar de probar que Jesús fue creado, y los otros cinco tratan de probar que Él es inferior a Dios. De los que se supone que prueban que el Mesías tuvo un comienzo, una de las escrituras que malinterpretan está en el TaNaJ, Proverbios 3:14, y los otros dos que malinterpretan están en el Nuevo Pacto, Colosenses 1:15 y Apocalipsis 3:14.

Los “testigos de Jehová” usan su propia Traducción de la Biblia del Nuevo Mundo. El NWT dice: Y al ángel de la congregación que está en Laodicea escribe: Estas son las cosas que dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación por Dios. Los testigos de Jehová interpretarán esta declaración en el sentido de que Jesús fue lo primero que Dios creó. Este es un claro ejemplo de que “los Testigos” no entienden el significado de las palabras bíblicas. Miran la palabra principio en ese versículo y suponen que significa la primera parte de algo, o el comienzo de algo. Por ejemplo, si le digo: “Voy a México a principio de la semana”, automáticamente asumirá que iré la primera parte de la semana. Pero la palabra principio también tiene otro significado. La palabra griega arjé (ó arque), o principio, no significa que el Mesías fue la primera persona que Dios creó, sino que Cristo mismo es la fuente o el origen de la creación de Dios. Por su poder todo fue creado (Juan 1:3; Hebreos 1:2). Entonces aquí, en Apocalipsis 3:14, aprendemos que Jesús (Yeshua) es la fuente de la creación de Dios.119

La carta a la iglesia en Laodicea tenía mucho en común con la carta del apóstol Pablo (rabino Saulo) a la iglesia en Colosas. Colosas no estaba lejos de Laodicea, por lo que es probable que la misma herejía plagara a ambas. El gnosticismo enseñó que el Mesías fue creado, y los gnósticos (de la palabra griega gnosis, que significa conocimiento), creían que poseían un conocimiento secreto y espiritual superior al de la Biblia. Para confrontar esa herejía, Pablo escribió: Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, porque en Él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles: tronos, dominios, principados, potestades; todo fue creado por Él y para Él, y Él es antes de todas las cosas, y todo subsiste en Él, (Colosenses 1:15-17). Esta herejía gnóstica fue la razón por la cual la iglesia en Laodicea estaba muerta. La falsa enseñanza sobre Cristo, especialmente la negación de Su deidad, es la marca registrada de cada culto en el mundo de hoy.

2. La iglesia: Debido a su éxito mundano, la iglesia en Laodicea se había vuelto indiferente a su necesidad espiritual. La carta no menciona la persecución generada por los funcionarios romanos ni los problemas con los gentiles. Pero dudando de la Palabra de Dios, había abrazado la filosofía humanista del gnosticismo. La iglesia vecina en Colosas, a quien Pablo (rabino Saulo) le había escrito treinta años antes, había sido advertida con urgencia de resistirse a todas esas filosofías humanistas. Mirad que no haya quien os esclavice por medio de filosofías y huecas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según el Mesías (Colosenses 2:8). Pero la iglesia en Laodicea había sido completamente cautiva por los principios básicos del gnosticismo.

Al igual que las otras seis iglesias, probablemente fue fundada durante el tiempo que Pablo pasó en Éfeso durante su tercer viaje misionero (Hechos 19:10). Sin embargo, no hay evidencia de que Pablo (rabino Saulo) haya visitado la iglesia, pero sí les escribió una carta (Colosenses 4:16). Quizás el hecho de que su carta se haya perdido nos demuestra ahora lo poco bien que les hizo. Ya que Epafras, el compañero de Pablo en el ministerio, fundó la iglesia en la cercana Colosas (Colosenses 1:6-7), puede también haber fundado la iglesia en Laodicea (3:14a). Aquí Jesús (Yeshua) encontró a esta iglesia solo digna de culpa y exhortación; Él no los alabó a ellos por nada.

3. La ciudad: Laodicea estaba ubicada a unos 64 kilómetros al sureste de Filadelfia. Había un grupo de tres ciudades, Hierapolis, Colosas y Laodicea, que era la ciudad principal de la provincia romana llamada Frigia. También se encuentra en la unión de dos importantes rutas comerciales imperiales y completa el círculo de siete iglesias (3:14b). La primera ruta comercial conducía al este 161 Km hacia Éfeso y más allá, y la segunda desde Pérgamo hasta el Mediterráneo. Cinco de las siete ciudades a las que Juan escribió estaban ordenadas a lo largo de esta segunda ruta comercial (Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea).120 Ubicada en una meseta de varias decenas de metros de altura, parecía invencible. Pero en realidad, era extremadamente vulnerable porque tenía que recibir su suministro de agua desde varios kilómetros de distancia a través de un acueducto subterráneo que fácilmente podría ser bloqueado por fuerzas de ataque antes de la paz con los romanos. Debido a esta vulnerabilidad, tuvieron que aprender el arte de la conciliación.

Fue fundada a mediados del siglo III aC. por Antíoco II y lleva el nombre de su primera esposa, Laodice. Dado que se divorció de ella en 253 aC, la ciudad probablemente fue fundada antes de esa fecha. Aunque sus colonos originales eran en gran parte de Siria, un número significativo de judíos también se estableció allí. Vivieron una vida de lujo y tranquilidad en Laodicea.

No muy diferente de algún centro bancario mundial, Laodicea fue el principal centro bancario de Asia Menor debido a su favorable ubicación. Esto significaba que atraía a las personas con medios y se convirtió en la ciudad más rica de Frigia. El estadista y filósofo romano Cicero cobró allí sus cartas de crédito, lo que indica su importancia como centro bancario. La ciudad tenía tanto oro que pagó por su propia reconstrucción después del devastador terremoto en el año 60 dC, rechazando las ofertas de ayuda financiera de Roma.121 Estaban muy orgullosos de eso, y el dinero continuó fluyendo libremente por sus calles, reflejado en sus edificios, sus negocios y, también en su iglesia.

El suelo fértil del valle de Lycus proporcionó un excelente pastoreo para inusuales rebaños de ovejas, eran negras, no blancas. Mediante una cría cuidadosa, se usó lana negra suave y brillante para producir ropa. Tenía mucha demanda y la hizo una ciudad famosa. Laodicea también tenía una floreciente escuela de medicina que se destacó especialmente por su “polvo frigio.” Afirmaban que cuando se mezclaba con aceite y se utilizaba como pomada para el ojo, podría curar enfermedades orientales de los ojos.122 El Señor usó estas tres industrias, oro, lana y medicina, para exponer Su punto de vista a la iglesia en Laodicea.

4. La recomendación: La iglesia en Laodicea tiene la dudosa distinción de ser la única cuya conducta era tan inaceptable que incluso Jesús, que sabía todo acerca de ellos, no pudo encontrar nada positivo que decirles. La iglesia estaba casi completamente perdida, y los pocos creyentes allí eran “cristianos escondidos”, que no querían que nadie se enterara de su fe.

5. La preocupación: Debido a que no había nada para elogiar a esta iglesia (espiritualmente muerta), el Señor fue directamente a Sus preocupaciones. Jesús les dijo: Conozco tus obras. Los hechos siempre revelan la verdadera condición espiritual de una persona. Jesús (Yeshua) declaró: Por su fruto los reconocerás (Mateo 7:16). Aunque la salvación es solo por fe, los hechos prueban o refutan la presencia de la genuina salvación. Santiago, el hermano de Cristo, hizo esta pregunta: ¿De qué sirve, hermanos míos, que alguien diga que tiene fe, si no tiene obras? ¿Acaso puede tal fe salvarlo? (Santiago 2:14)? La forma gramatical de la pregunta exige una respuesta negativa. No, no se puede salvar. El fruto espiritual no es el medio para la salvación, sino que el fruto espiritual es la evidencia de la salvación, y había muy poca evidencia de fruto espiritual en la iglesia de Laodicea.

Jesús los reprendió a ellos: Sé tus obras, que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! (3:15)! Este lenguaje simbólico proviene del propio suministro de agua de Laodicea. Desde que tuvieron que conducirla desde varios kilómetros de distancia a través de un acueducto subterráneo, el agua llegaba a ellos contaminada, sucia y tibia. No daban calor ni relajaba como las aguas termales de Hierápolis. Tampoco daban frío ni era refrescante como los arroyos de Colosas. Y por cuanto eres tibio, y no caliente ni frío, estoy por vomitarte de mi boca (3:16). La distinción entre calor, frío y tibio puede determinarse por el contexto general. Los calientes son los creyentes verdaderamente salvos. Los fríos son aquellos que no son creyentes y no pretenden ser creyentes. Los tibios son aquellos que dicen creer en Jesús (Yeshua) el Mesías, pero hay escasez de cualquier fruto.123 Algunas iglesias hacen que el Señor llore, otras lo enfadan, pero esta iglesia tibia lo enfermó.

Su limitada cantidad de fruto espiritual se vio agravada por su autoengaño. La iglesia en Laodicea se jactaba de ser saludable y próspera. Porque dices: ¡Soy rico, me he enriquecido y no tengo necesidad de nada! Y no sabes que eres un desventurado y un miserable, pobre, ciego y desnudo (3:17). Pero Jesús los contradice a ellos diciéndoles: desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Se caracterizaba por jactarse de la riqueza de las cosas del mundo, y el autoengaño. No sólo la iglesia alardeaba de su supuesto bienestar espiritual, se jactaban de que ellos habían adquirido su riqueza por sus propios esfuerzos. La complacencia espiritual fue acompañada por el orgullo espiritual.124 Su creencia en el gnosticismo llevó a creer que ellos tenían un mayor nivel de conocimiento espiritual. Ellos despreciaron (por ser poco sofisticados) a quienes estaban satisfechos con las enseñanzas de la Biblia y la Persona de Cristo.

La iglesia en Laodicea también es una muy buena descripción de la Iglesia Apóstata, la Gran Babilonia durante la Gran Tribulación. Solo aquellos pocos que secretamente ayudaran a los judíos se convertirían en las ovejas de la Gran Tribulación y entrarían en el Reino Mesiánico (vea Fc – Las ovejas y las cabras). Al igual que las ovejas gentiles de la Gran Tribulación, si alguien aceptaba a Cristo como su Señor y Salvador, querían mantenerlo en secreto.

La apostasía puede definirse como la desviación de la verdad que uno profesa tener. No significa que el apóstata posea la verdad. Más bien, es una desviación de la verdad que profesa tener debido a una afiliación con una denominación particular. Por ejemplo, un ministro de una Iglesia Bautista, Presbiteriana o Metodista está profesando, en virtud de su propia posición, creer en las doctrinas de la Iglesia Bautista, Presbiteriana o Metodista, respectivamente. Pero en realidad los apóstatas niegan estas doctrinas y se han apartado de la verdad que profesan tener.

El apóstol Pablo (rabino Saulo) enseñó claramente que habrá una apostasía de muchas personas aparentemente religiosas en los últimos días antes de la Segunda Venida. ¡Nadie os engañe en ninguna manera!, porque no sucederá sin que antes venga la apostasía, y sea manifestado el hombre de iniquidad, el hijo de perdición, (Segunda Tesalonicenses 2:3). La palabra griega apostasía, significa rebelión. El hombre de iniquidad, el anticristo, será revelado durante la Gran Tribulación. En ese momento, la Gran Babilonia tendrán apariencia de piedad, pero negarán su eficacia. Apártate de ellos. (Segunda Timoteo 3:5).

6. El mandato: Te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego para que seas rico, y vestiduras blancas para que te cubras, y no aparezca la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos, para que veas (3:18). Por supuesto, el Señor podría haber destruido fácilmente a esta iglesia apóstata. En cambio, Él les ofreció amablemente la salvación. Pero Él utiliza las tres cosas del orgullo en Laodicea, su riqueza, su industria de la lana y su colirio. Como alternativa, Jesús (Yeshua) ofreció oro espiritual, ropa espiritual y visión espiritual. Por supuesto, Cristo no enseñó que la salvación podría ser comprada por nuestras buenas obras. Debido a nuestra naturaleza pecaminosa, no tenemos nada con que comprar nuestra salvación (Isaías 64:5-6). Solo podemos arrepentirnos y ofrecer nuestra lamentable condición perdida a cambio de la justicia del Mesías. Él sabía que en Laodicea eran demasiado indisciplinados para obedecer órdenes, por lo que aquí Él no les ordenó a ellos, pero si les aconsejó que compran tres cosas, todas las cuales son imagen de la verdadera salvación.

En primer lugar, el Señor aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, por el que podría llegar a ser rico (3:18a). Aunque sus “bancos” tenían riqueza material, la iglesia carecía de riqueza espiritual.125 Ellos necesitaban un oro libre de impurezas que sólo se refina mediante la verdadera salvación. Pedro escribió sobre una fe mucho más grande que el oro (Primera Pedro 1:7). Por lo tanto, Jesús (Yeshua) ofreció a Laodicea una relación con aquello que era mucho mayor que cualquier riqueza que ellos pensaban poseer.

En segundo lugar, el Señor dice: aconsejo que de mí compres vestiduras blancas para que te cubras de justicia, por lo que ellos podrían cubrir su desnudez espiritual (3:18b). Esas vestiduras sagradas solo pueden comprarse por fe en la sangre de Cristo. El famoso paño de lana negro de Laodicea simboliza la sucia y pecaminosa ropa de aquellos que han rechazado la vestidura del Mesías (Isaías 64:6; Zacarías 3:3-4). Necesitan que se cambien sus trapos sucios por la ropa blanca de la salvación (3:4-5, 4:4, 6:11, 7:9-14, 19:14).

Finalmente, el Mesías les aconsejó colirio para ungir sus ojos, para que pudieran ver su verdadera condición espiritual (3:18c). Confiados en su clara visión de los asuntos espirituales, parecía que los miembros de Laodicea necesitaban su propio colirio para restaurar su vista. La ceguera representa la falta de comprensión y conocimiento de la verdad espiritual (Mateo 23:16-17; Lucas 6:39; Juan 9:40-41; Romanos 2:19; Segunda Corintios 4:4; Primera Juan 2:11). Al igual que todas las personas perdidas, los miembros de Laodicea necesitaban que Jesús abra sus ojos, para que vuelvan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en Él, perdón de pecados y herencia entre los santificados (Hechos 26:18).

Algunos argumentan que el lenguaje del llamado directo de Cristo a los miembros de Laodicea: Yo reprendo y disciplino a todos los que amo, sé pues fervoroso, y arrepiéntete (3:19), indica que esta era una iglesia local de creyentes, sin embargo, el contexto en los versículos 18 y 20, apunta al hecho de que la mayoría de los miembros estaban perdidos. El Mesías tiene un amor único y especial por aquellos que creen en Él. Sin embargo, tales pasajes como Marcos 10:21 y Juan 3:16 revelan que Él también ama a aquellos que lo rechazan. Reprender significa exponer y condenar y es un término general para el trato de Dios con los pecadores (Juan 3:18-20, 16:8; Primera Corintios 14:24; Tito 1:9; Judas 15). La disciplina se refiere al castigo (Lucas 23:16 y 22) y se usa para condenar a los incrédulos en ADONAI (Segunda Timoteo 2:25). Entonces, la terminología de este versículo no exige que Cristo se refiera a los creyentes. El Señor compasivamente, con ternura, llamó a los de esta iglesia perdida para que vengan a la fe salvadora o la salvación por fe. Pero para que los miembros de Laodicea sean salvos,tendrían que ser fervorosos, y arrepentirse (3:19b). El mensaje a ellos, como lo es para todos los no salvos, es perseguir apasionadamente el arrepentimiento para vida (Hechos 11:18b).

Jesús les dijo a los gnósticos apóstatas: ¡He aquí Yo estoy a la puerta dando aldabonazos! (3:20a). Aunque este pasaje se ha utilizado en innumerables tratados y sermones para representar al Señor tocando la puerta del corazón del pecador, es más amplio que eso. La puerta sobre la que Cristo llama no es la puerta de un solo corazón humano, sino para toda la iglesia en Laodicea.

¡He aquí Yo estoy a la puerta dando aldabonazos! Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo (3:20). El tiempo presente indica golpes continuos. La frase griega para entraré a es eiserjomai pros. Tenga en cuenta el espacio entre las preposiciones. La idea de entrar se expresaría con eijcomo preposición independiente y sugeriría entrar en la persona. Sin embargo, espacialmente pros significa hacia adelante, no hacia adentro. En los ocho casos donde aparece eiserjomai pros en el Nuevo Pacto, significa entrar en un edificio, casa, etc., nunca entrar en la persona misma. En algunos casos, tal punto de vista no solo sería absurdo, sino inapropiado (Marcos 6:25, 15:43; Lucas 1:28; Hechos 10:3, 11:3, 16:40, 17:2 y 28:8).

El Mesías estaba afuera, queriendo entrar en la iglesia apóstata para traer vida espiritual. Algo que sólo podría suceder si ellos se arrepintieran. Sin embargo, prácticamente todos ellos lo habían dejado a Él con el brazo extendido en la puerta, por su orgullo, autosuficiencia e hipocresía. La imagen de Jesús parado afuera de la iglesia de Laodicea queriendo entrar señala el triste hecho de que solo había unos pocos creyentes encubiertos en esa ciudad.126

La disposición de Dios para recibir a los pecadores arrepentidos, es bien conocida del TaNaJ (Zacarías 1:3) y reiterada en el Nuevo Pacto (Brit Hadashah), es la base por lo que Jesús (Yeshua) dice en este versículo: Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo (3:20b). A diferencia de la mayoría de los invitados, aquí, es el Señor quien proporciona la comida, el alimento espiritual que da la fuerza necesaria para arrepentirse. La metáfora de compartir comidas (Lucas 15:2; Juan 14:23; Hechos 11:3) es apropiada para los judíos y la mayoría de las otras culturas, donde la comunión en torno a una comida implica afecto, intimidad y confianza mutua. En resumen, Jesús promete estar íntima y verdaderamente presente con cualquiera que realmente le responda a Él, ya sea judío o gentil. Pero los miembros de Laodicea, en su ciega autosuficiencia, tenían, en efecto, al Mesías afuera de su iglesia. Y si alguno no tiene el Espíritu del Mesías, éste no es de Él (Romanos 8:9b). Sin embargo, a pesar de que casi todos ellos eran apóstatas, Jesús los instó a arrepentirse y tener comunión con Él antes de que llegara el juicio. La vida tiene muchas opciones. La eternidad tiene solo dos. ¿Cuál es su opción?

7. El consejo: Jesús (Yeshua) se presenta a mismo como el modelo para cualquier persona que quiera ganar la victoria sobre el mal, la tentación y la apatía: Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como también Yo vencí, y me senté con mi Padre en su trono (3:21). Esta es una sorprendente demostración de gracia. Los apóstatas que estaban a punto de ser vomitados dela boca del Señor fueron invitados a sentarse con Él en el trono de Su Padre. Tener una relación con el Mesías por toda la eternidad es una bendición suficiente, pero Él ofrece más. Él promete al creyente sentarse en el mismo trono que comparte con el Padre (Mateo 19:28; Lucas 22:29-30). Esto simboliza la verdad de los que gobernaremos y reinaremos con Él (Segunda Timoteo 2:12; Apocalipsis 5:10, 20:6).

Observe nuevamente que las siete promesas a los vencedores son descripciones de Su Segunda Venida y el orden eterno, donde todo se cumplirá. Entonces, el árbol de la vida fue prometido a los efesios (22:2), la liberación de la segunda muerte a los creyentes en Esmirna (20:6), un nuevo nombre fue prometido en Pérgamo (22:4), la estrella de la mañana para los de Tiatira (22:16), la ropa blanca a los creyentes de Sardis (19:8), la Nueva Jerusalén a los creyentes en Filadelfia (21:2), y la posibilidad de compartir Su trono a los apóstatas de Laodicea si es que sólo confiaban en Él (20:4).

El que tiene oído, oiga qué dice el Espíritu a las iglesias (3:22). El mensaje a la iglesia apóstata es obvio: arrepiéntete de tu pecado antes de que sea demasiado tarde y caiga el juicio. Para los creyentes, el mensaje es claro: debemos ver a los perdidos a través de los ojos de nuestro Padre y llamarlos a arrepentirse y a aceptar a Jesucristo como Su Salvador (Judas 23).

Yeshua, confieso que, sin Tu generosidad, yo también sería miserable, lamentable, pobre, ciego y desnudo. Pero Tu has prodigado Tus dones sobre mí. En agradecimiento y amor, quiero darte todo de mí a Ti. Quiero ser Tu instrumento en este mundo. Ven, Señor, y úsame para Tu gloria.127 Amén.

La iglesia en Laodicea es una imagen de la Era de la Iglesia Apóstata que durará siete años durante la Gran Tribulación. Cuando el Señor regrese, establecerá su reino mesiánico que durará mil años. Laodicea representa la forma final de la iglesia mundana, la Gran Babilonia, que es rechazada por el Señor y dice estoy por vomitarte de mi boca debido a su profesión de fe en el anticristo. La verdadera Iglesia termina con la Era de Filadelfia, que es sacada de la tierra de acuerdo con la promesa de 3:10 antes de que comience la Gran Tribulación. La iglesia falsa, de la cual la verdadera, será separada por el arrebatamiento (Primera Tesalonicenses 4:17), se deja atrás, rechazada por el Señor y vomitada en la 70ª Semana de Daniel (Daniel 9:24-27).128 Laodicea significa, gente gobernando, en contraste con Jesús gobernando Su Iglesia. En la Gran Tribulación, será una iglesia falsificada completamente gobernada por hombres falsos, porque el Espíritu Santo ya no los restringirá. Este viaje ha sido muy interesante, pero no será nada en comparación con lo que viene a continuación en la Revelación de Jesús El Cristo. ¡Haremos un viaje al cielo! (vea Cd – Y allí ante mi había un trono en el cielo).