Las Siete Trompetas
8:2 a 9:21

Durante la media hora de silencio, la mayoría de los que están en la tierra, sin duda, endurecerán aún más sus corazones hacia ADONAI, pensando que de alguna manera habían tenido la victoria sobre Él.238 Pero el silencio se romperá cuando se abra el séptimo sello que contiene los siete juicios de las trompetas. La ira del SEÑOR se volverá cada vez más severa y las trompetas desatarán más furia que todas las que les precedieron.

Con cada trompeta se derramará una plaga sobre la tierra. Encarnan la ira de ADONAI sobre las personas de la tierra que elegirán dar su lealtad al anticristo en lugar de al León de la tribu de Judá (5:5). Esta ira no está dirigida contra la humanidad en general, sino solamente a los hombres que no tienen el sello de Dios en sus frentes (9:4b). Dos tercios de los judíos morirán durante la Gran Tribulación y cualquier gentil que acepte al Mesías, durante ese tiempo será martirizado.

Se trazará una línea divisoria. En otras palabras, Juan ve un día en que las fuerzas de la justicia y las fuerzas del mal serán tan abiertas y claras que todos tendrán que tomar una decisión entre Cristo o el anticristo. La lucha que está implícita en la misión del evangelio en el mundo por las almas de la humanidad se volverá tan explícita que ya no habrá ningún término medio. Los poderes de la incredulidad y de la hostilidad hacia el Señor explotarán en la persona del anticristo, y se pondrá a prueba la lealtad de todos.

Sin embargo, la ira de Dios no es meramente un juicio para castigo. También simboliza Su misericordia. Los siete juicios de las trompetas están diseñados para que hombres y mujeres se arrodillen mientras la salvación todavía es posible, antes de que sea demasiado tarde. Después de la sexta trompeta, leemos: Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, para que no adorasen a los demonios, y a las imágenes… (9:20a). Se da a entender que cuando los hombres y las mujeres se enfrentaran a la ira evidente de Dios (Ha’Shem), ellos serían humillados, se arrepentirían y se apartarían de su maldad para adorarlo a Él. Si fuera posible que el SEÑOR hiciera que la gente experimentara la realidad de su pecado, los juicios de las trompetas lo harían, siendo paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento (Segundo Pedro 3:9b).239

Observe el patrón que se está estableciendo. Los siete sellos se dividieron en dos conjuntos: cuatro jinetes seguidos de tres juicios adicionales. Del mismo modo, los siete juicios de las trompetas se dividirán en dos conjuntos: cuatro juicios seguidos por tres juicios llamados ayes.240

Uno de los aspectos desafiantes de leer el libro de Apocalipsis es este: ¿Podemos establecernos en la Palabra de Dios tal como lo hizo Juan? ¿Es esa nuestra base y nuestro núcleo? ¿Podemos aferrarnos a Su punto de vista de la salvación y permitir que nuestra perspectiva del futuro sea moldeada por las promesas del SEÑOR en el pasado y su fidelidad en el presente? Podemos decir con seguridad que sí, porque el Espíritu Santo (Ruaj HaKodesh) puede revivir las Escrituras en nuestros corazones. Porque toda la Escritura es inspirada por Dios (Segunda Timoteo 3:16a). Así que recurra a Dios hoy y pídale a Él que ancle su vida (pasado, presente y futuro) en el Mesías Yeshua.