La Primera Trompeta: granizo y fuego mezclados con sangre
fueron lanzados a la tierra
8: 6-7

ESCUDRIÑAR: ¿Qué paralelos o patrones repetidos ve entre la apertura de los sellos y el sonido de las trompetas? ¿Cómo reaccionará la humanidad ante estos desastres?

REFLEXIONAR: ¿Cómo hoy Dios le llama su atención? ¿Tiene Él que tomar medidas drásticas para “tocarle el hombro”? ¿O está usted esperando ansiosamente Su dirección?

Con el sonido de la primera trompeta, comienza la segunda gran serie de juicios. Los primeros cuatro sellos trataron con las consecuencias naturales del pecado humano; sin embargo, las primeras cuatro trompetas revelan la participación activa del Señor en traer ira sobre un mundo malvado, determinado en su oposición a YHVH. A medida que aumenta la intensidad de los juicios, también lo hace la negativa a arrepentirse (9:20-21, 16:9, 11 y 21). Como resultado, la Iglesia, compuesta de creyentes judíos y gentiles (Efesios 2:14), no está a la vista aquí Porque Dios no nos ha destinado para la ira(Primera Tesalonicenses 5:9).

Los ángeles aparentemente habían estado esperando listos con sus trompetas durante aproximadamente media hora (8:1), mientras Juan observaba. Pero de repente hubo actividad: Y los siete ángeles que tienen las siete trompetas, se dispusieron a tocarlas (8:6). Eran obedientes y probablemente habían esperado mucho tiempo para realizar su servicio para ADONAI (Salmo 103:19-21). Cuando suenen sus trompetas, será señal de un gran asalto “militar” angelical sobre la tierra. Habrá conmoción y asombro, la mayor agitación física experimentada por la tierra desde el Gran Diluvio.

De vuelta a la tierra, después de media hora de silencio, los habitantes de la tierra (11:10) comienzan a pensar que tal vez las cosas estaban volviendo a la normalidad. Pero del mismo modo que empiezan a arrastrarse fuera de sus cuevas y de debajo de las rocas donde tontamente trataron de esconderse de la ira de Dios durante el Sexto Sello (6:15-17), se verán afectados por la primera trompeta del juicio.

El primero tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, y fueron lanzados a la tierra; y la tercera parte de la tierra fue quemada, y la tercera parte de los árboles fue quemada, y toda hierba verde fue quemada (8:7). Acompañando el lanzamiento de granizo habrá bolas de fuego y gotas de sangre. Los habitantes de la tierra estarán aterrorizados. Una vez anteriormente en la historia humana, una calamidad similar se apoderó de Egipto durante la séptima plaga (vea el comentario sobre Éxodo Bq – La Séptima Plaga: Granizo). La diferencia es que la calamidad egipcia fue local, pero este juicio será mundial. Sin duda será tan inusual que la humanidad se verá obligada a reconocer que es un juicio divino. Al igual que con todos los juicios de los Sellos, las Trompetas y las Copas, dado que los resultados son literales, es razonable tomar los juicios como literales también.248

Muchos han intentado explicar las plagas de Egipto y los juicios de la Gran Tribulación como fenómenos totalmente naturales. Su intención es eliminar a ADONAI de la ecuación, y con esto eliminar la necesidad de arrepentimiento. Sin embargo, es importante entender que los milagros que realiza el SEÑOR son providenciales y creativos.249 A veces el Señor utiliza cosas que Él ya ha creado, como la sangre, ranas, mosquitos, moscas, animales, forúnculos, truenos, granizo, fuego o la lluvia de tal manera (o una combinación, como una zarza ardiente o granizo y fuego mezclado con sangre) para que sea un milagro providencial (a través de la sabiduría, el cuidado y la guía de Dios). En otros milagros Él crea algo de la nada, como la materia (Génesis 1:1), el vino (Juan 2:1-11), la vida (Mateo 9:18-19, 23-25; Lucas 7:11-15; Juan 11:1-44), la vista (Mateo 9:27-31; Juan 9:1-32), el habla y la audición (Marcos 7:31-37), o pan y pescado (Juan 6:5-13). Esos son milagros creativos. Pero ya sea un milagro providencial o un milagro creativo, ambos son milagros de ADONAI.

Gran devastación seguirá a raíz de la ira de Dios; la tercera parte de la tierra fue quemada, dejando inservible el suelo para los cultivos. El hecho de que dos tercios de la tierra no fue quemada mostrará que, aunque el Señor traerá su ira sobre la tierra, la misma no es completa y se mantendrá un tiempo para que la humanidad se arrepienta.

Un tercio de los árboles también se quemarán, destruyendo los frutos por toda la tierra. Y finalmente toda la hierba verde se quemará. Los incendios encenderán los árboles y la hierba en todo el mundo, ya resecos por la prolongada sequía, dejarán el suelo quemado, con un tercio de los bosques del mundo quemados. El fuego, el gran enemigo, es el instrumento que Dios usará. El Diluvio se usó en el primer juicio global (vea el comentario sobre Génesis Cj – El Diluvio), pero al final será el fuego.250 La tierra será purificada por el fuego. Los efectos de tales incendios catastróficos serán generalizados y devastadores, incluida la destrucción de cultivos, la muerte de animales a gran escala, la pérdida de madera para la construcción y la destrucción de cuencas hidrográficas.251

Este será un juicio literal sobre el ecosistema de la misma manera que la séptima plaga de Egipto fue literal (ver arriba). Cuando cayó el granizo en Egipto, se nos dice que aquel granizo golpeó toda la tierra de Egipto, todo lo que estaba en el campo, desde los hombres hasta las bestias, y destrozó el granizo toda la hierba del campo y desgajó todos los árboles del campo (Éxodo 9:25). ADONAI destruyó todo Egipto en los días del Éxodo, pero Él va a destruir un tercio de la tierra durante la primera trompeta de juicio.

El festejo del Día de la Tierra será un asunto sombrío y triste ese año, y la Madre Naturaleza o el Partido Verde no serán de ninguna ayuda. De hecho, al igual que los egipcios miraron a sus dioses para buscar alivio de las diez plagas, pero no lo encontraron, los pueblos de la tierra (1:7) mirarán a su nefasta trinidad de Satanás, el anticristo y el falso profeta para el alivio de los juicios de los sellos, trompetas y copas, pero al igual que antes, ellos no encontrarán ningún alivio.