Ay – Mardoqueo se vistio de cilicio y cenizas- cap 4 vers 1-3

Mardoqueo se vistió de cilicio y cenizas
4: 1-3

ESCUDRIÑAR: La noticia de la decisión del rey probablemente se extendió rápidamente por toda la comunidad judía. Ellos estaban todos en estado de shock. ¿Cómo reaccionaron Mardoqueo y el resto de los judíos? ¿Qué más podría haber hecho él? ¿Cómo el autor de Ester se hizo eco de la profecía de Joel diciendo que con arrepentimiento, Dios puede apiadarse la calamidad que estaba a punto de traer a los judíos?

REFLEXIONAR: cuando usted llora, ¿cómo muestra su angustia en lugar de ponerse cilicio y cenizas? Algunas veces hacemos lo correcto solo cuando es demasiado doloroso continuar haciendo lo incorrecto. Cuando se arrepiente, ¿hay algún signo externo? ¿Cómo podría saber alguien más que se ha arrepentido? Si no es con ayuno, llanto y luto, ¿cómo muestra su arrepentimiento?

Amán obtuvo lo que más deseaba, la aprobación ignorante del rey para aniquilar a todos los judíos en Persia (3:10-11). La imagen del hombre de sangre fría, esperando su momento hasta su día de suerte (ver Av – La suerte cayo delante de Aman en el duodécimo mes, en el mes de Adar), es un contraste obvio con la demostración inmediata de luto de Mardoqueo. Aunque la antigua enemistad con los amalecitas era la base para que no se inclinara ante Amán, Mardoqueo aparentemente había traído el desastre no solo a él sino a todos los judíos en Persia.53 El plan de Amán estaba fuera de proporción con la ofensa de Mardoqueo. Aparentemente, el comportamiento de Mardoqueo le había dado al primer ministro una excusa para revelar su antisemitismo. Amán mostraba el mismo desprecio por el pueblo de Dios como el que los israelitas experimentaron desde Amalec en su camino hacia la Tierra Prometida (vea AqAmán el Agagita: enemigo de los judíos).54

Para que no pensemos que Mardoqueo estaba siendo melodramático, debemos entender que sus acciones fueron comunes durante todo el período bíblico. Josué y Caleb rasgaron sus vestidos cuando escucharon que la gente quería regresar a Egipto en lugar de entrar a la Tierra que ADONAI había prometido darles (Números 14:6). David rasgó su ropa en varias ocasiones, por ejemplo, después de enterarse de la muerte de Saúl (2 Samuel 1:11), Abner (2 Samuel 3:31) y Amnón (2 Samuel 13:32). Eliaquim y Sebna rasgaron sus vestidos cuando Jerusalén fue amenazada por los asirios (Isaías 36:22). Esdras hizo lo mismo para expresar su angustia cuando los israelitas, incluidos los sacerdotes y los levitas, se habían casado con gentiles paganos (Esdras 9:3). Los persas en Susa habrían reconocido el significado del comportamiento de Mardoqueo, porque ellos también, rasgaron sus vestidos cuando los griegos en la batalla de Salamina los derrotaron.

El mundo de Mardoqueo se puso patas para arriba el día en que se emitió el decreto de Amán. Al igual que otros antes que él, habló a través de su lenguaje corporal. Mardoqueo supo todo lo que se había hecho. Entonces Mardoqueo rasgó sus vestidos y se vistió de saco y de ceniza, y entró al medio de la ciudad, y allí clamó amargamente (4:1). El uso de saco y ceniza y el llanto público era un signo de luto (Génesis 37:34, Jeremías 49:3, Daniel 9:3, Joel 1:13, Jonás 3:6). Al actuar de esta manera, Mardoqueo y todos los judíos se aseguraron de que sus protestas fueran vistas y escuchadas por los persas. Más tarde, cuando cambiarían las cosas tendrían una celebración gozosa (8:15b).

No hay indicios de que Mardoqueo lamentara sus acciones al negarse a inclinarse ante Amán. Su convicción en contra de honrar a un enemigo jurado del SEÑOR y los judíos era inalterable. Por el contrario, lamentaba el aviso de muerte y que su pueblo sería asesinado. Este versículo es el punto bajo en la historia. Mardoqueo sabía la cantidad de dinero que Amán había aceptado gastar en la matanza porque tenía una copia del edicto (4:7-8). Ciertamente las muertes parecían inevitables. Pero Dios estaba trabajando entre bastidores para liberar a su pueblo.

Luego llegó hasta delante de la puerta real, pues no era permitido entrar en la puerta real cubierto de saco (4:2). Claramente, el uso de tela de saco también se conocía en Persia, pero el rey probablemente no quería que se le recordaran errores teniendo dolientes dentro de sus puertas.

Judíos en todas partes reaccionaron como lo hizo Mardoqueo. Y en cada una de las provincias, dondequiera llegaba la orden del rey y su edicto, hubo gran duelo entre los judíos: ayuno y llanto y lamentaciones, y el saco y la ceniza llegaron a ser cama para muchos (4:3); (Vea el Bw – El Ayuno de Ester). En tales situaciones, el luto y ayuno eran ciertamente actos físicos que se acompañaban con la oración, pero el autor deliberadamente no mencionó ningún pedido de ayuda a Dios. El uso espontáneo de saco y la ceniza, para que los judíos puedan postrarse en dolor, es un conmovedor ejemplo de duelo nacional, similar al de Nínive (Jonás 3:3-9), pero rara vez se ve incluso en la Biblia.55

Los autores bíblicos a menudo usan frases de otros libros de la Biblia que conocen, que presumiblemente también serían conocidas por los lectores originales. Por ejemplo, además de citar oraciones completas del TaNaJ, los escritores del Nuevo Pacto usaban resúmenes de las Escrituras hebreas que les habrían resultado familiares a sus lectores. Pero también hubo ecos similares a estos dentro del TaNaJ mismo.

La frase hebrea traducida con ayuno, llanto y lamentación en Ester 4:3, también se encuentra en Joel 2:12 como con el ayuno y el llanto y el duelo. Puede ser cierto que los lectores originales de la historia de Ester habrían reconocido esta frase hebrea como indirectamente apuntando a la profecía de Joel, pero la mayoría de los lectores modernos probablemente no harían la conexión. Aunque las palabras individuales de esta frase aparecen muchas otras veces en el TaNaJ, forman un vínculo textual entre Ester y Joel. Debido a que Joel fue escrito primero, el autor de Ester cuenta esta parte de su historia usando un eco alusivo de Joel 2.

En la amenaza de juicio inminente, Dios le habla a Su pueblo a través del profeta Joel, diciendo: “Pero ahora“, declaró ADONAI, “ Volveos a mí de todo corazón…y no rasguéis vuestros vestidos“. Regresen a Dios (shub o shuwb significa regresar o volverse y es la palabra clave utilizada por el profeta Jeremías, vea el comentario sobre Jeremías Ac –El Libro de Jeremías desde una perspectiva judía). Pero ahora, dice YHVH: ¡Volveos a mí de todo corazón, Con ayuno, lloro y lamento! ¡Rasgad vuestro corazón, Y no vuestros vestidos! ¡Volveos a YHVH vuestro Dios, Que es clemente y compasivo, Lento para la ira y grande en misericordia, Y se conduele de la desgracia! Quizá desista y se vuelva, y a su paso deje bendición, Y oblación y libación para YHVH vuestro Dios (Joel 2:12-14).

Dado que la misma frase encontrada en Joel 2 aparece en Ester 4, describe la matanza de Amán como una oportunidad para que los judíos en Persia, en el exilio por su pecado, a shuwb, o regresen a su SEÑOR, quien, como resultado, puede desistir de enviar El plan de aniquilación de Amán. La siguiente declaración que hace Joel: ¡Rasgad vuestro corazón, Y no vuestros vestidos!, hace eco con la reacción de Mardoqueo ante el decreto de Amán. El autor de Ester retrata la respuesta judía de ayuno, lloro y lamentos ante esta catástrofe, como el arrepentimiento exigido en Joel.

En general, se asume que la oración acompaña el ayuno en la Biblia. Pero mientras que los lectores originales esperarían que la oración se mencionara en el mismo momento que el ayuno, está notablemente ausente de esta petición en Ester 4:3. Observe, sin embargo, que la oración tampoco se menciona explícitamente en el llamado al arrepentimiento en Joel 2:12-14.

Si los israelitas ayunan, lloran y lamentan, Joel dijo: Quizá desista y se vuelva, y a su paso deje bendición. En consecuencia, la declaración de Mardoqueo: ¿quién sabe si para un tiempo como éste has llegado al reino? nuevamente se hace eco de los de Joel, sugiriendo que la posición real de Ester es el medio por el cual Dios podría volverse y tener piedad de su pueblo, cediendo ante el envío de la calamidad.

La profecía de Joel continúa: ¡Soplad el shofar en Sión, proclamad ayuno! ¡Convocad asamblea… (Joel 2:15-16a). Ya sea que Ester tuviera o no en mente la profecía de Joel, ella, en efecto, hace eco de el shofar en Sión, ordenando a Mardoqueo que convoque un ayuno para todos los judíos de Susa, para ver si el Señor renuncia a enviar esta calamidad a su gente. Por primera vez en la historia, Ester se identifica con los judíos de Persia y responde al llamado profético al arrepentimiento uniéndose a ellos en el ayuno.56

Ntd: En esta traducción se empleó la BTX 3º edición.

2019-03-01T15:47:27+00:00 0 Comments

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