La iglesia en Sardis
3: 1-6

ESCUDRIÑAR: ¿Cuál es el contraste entre reputación y realidad en Sardis? ¿Qué peligros existen para los creyentes que confían en la imagen, en lugar de nutrir una vida espiritual genuina? ¿Qué es el libro de la vida? ¿Cuál es la única esperanza para la supervivencia de la iglesia en Sardis? ¿Por qué?

REFLEXIONAR: Si Cristo le dirigiera a usted este llamado de atención, ¿qué querría Él que fortaleciera? En este momento, ¿necesitaría Jesús una alarma de incendio para despertarlo, o simplemente necesitaría enviarle un mensaje de texto? ¿Por qué? ¿Por qué ha comprometido algo en su vida al mundo (Primera de Juan 2:15-17)? ¿Qué puede hacer al respecto?

Las vastas distancias del espacio interestelar son inimaginablemente inmensas. Las estrellas más cercanas a nosotros están a billones de km de distancia. Esas grandes distancias han obligado a los astrónomos a encontrar una unidad de medida adecuada: el año luz. Un año luz equivale a la distancia que recorre la luz, viajando a 200.000 km en cada segundo, que, en un año, son unos de 6307 billones de km.

La enorme distancia incluso a las estrellas más cercanas presenta una posibilidad interesante. Si una estrella a treinta años luz de la Tierra explotara y muriera hace cinco años atrás, no podríamos saberlo al mirarla durante veinticinco años. Aunque ya no existe, la luz de esa estrella seguiría brillando como si nada hubiera cambiado.

Esto ilustra la situación en muchas iglesias y personas. Todavía brillan con la luz reflejada del pasado. Mirándolos desde la distancia, uno podría pensar que nada ha cambiado. Sin embargo, la oscuridad espiritual de la falsa enseñanza y la vida pecaminosa ha extinguido la luz en el interior, aunque parte de su reputación aún puede permanecer.

Así era la iglesia en Sardis. Tenía fama de estar viva, pero Jesús la declaró muerta. La espiral descendente representada por estas iglesias, comenzando con la pérdida de los creyentes de Éfeso de su primer amor por Cristo, y continuando con la mundanalidad de Pérgamo y la tolerancia del pecado de Tiatira, alcanzó un nuevo punto bajo en Sardis. Como el resto de las siete, era una iglesia real y existente en los días de Juan. Sin embargo, también simboliza las iglesias muertas que han existido a lo largo de la historia, especialmente durante la Reforma, ya que se desarrolló en sus etapas posteriores y, lamentablemente, continúa existiendo en nuestros días. Su apariencia de luz es meramente una ilusión.

1. La descripción de Cristo: Debido a la falta de vida del cuerpo allí, el Señor se identifica a sí mismo como Aquel que tiene los siete espíritus de Dios (3:1c). Esta descripción de Jesús (Yeshua) se toma de 1:4, donde también aparece la frase siete espíritus. Los siete espíritus se refieren a siete atributos del Santo Espíritu, que se dan en Isaías 11:2. Esos atributos se les dio porque esta era una iglesiaen extrema necesidad del poder del Espíritu Santo (Ruaj HaKodesh), así como la protección de su ángel ministrante. Es interesante que Jesús no da pistas acerca de qué peligro está en Sardis. Él no se presentó a sí mismo como el juez como lo hizo a la iglesia en Tiatira. Jesús simplemente se mostró a Sí mismo como Aquel que trabajó, en Su soberanía, a través del Espíritu Santo.

2. La iglesia: Aunque no está registrada en la Biblia, la iglesia en Sardis (3:1a) probablemente comenzó como una obra misionera del ministerio de Pablo (rabino Saulo) en Éfeso (Hechos 19:10). El creyente más destacado de la iglesia en Sardis fue un escritor llamado Melitón. Escribió en defensa de la fe, sirvió como obispo de Sardis a fines del siglo II. También escribió el primer comentario conocido sobre el libro de Apocalipsis. La carta no habla de persecución, doctrina falsa, enseñanza falsa o vida pecaminosa. Pero, en algún momento, esas cosas tuvieron que haber existido porque la iglesia allí estaba muerta.

3. La ciudad: Sardis lleva el nombre de la ardiente piedra roja sangre encontrada cerca de ella. Siendo la primera piedra en el pectoral del sumo sacerdote (Éxodo 28:17-20 y 39:10-13), representaba al primogénito Rubén de Israel. Sardis se encuentra a unos 48 kilómetros al sureste de Tiatira en un valle fértil y significa los que escapan (3:1b). Una serie de colinas sobresalían de la cresta del monte Tmolus, al sur del río Hermus. La ciudad se alzaba en una de esas colinas, a unos 460 metros sobre el valle. Debido a esto, era prácticamente inexpugnable. La colina sobre la que se construyó Sardis era lisa y tenía paredes de roca casi perpendiculares en tres lados. Solo podía ser atacada desde el sur, por un camino empinado y difícil. Pero su ubicación misma hizo que la gente de Sardis se volviera demasiado confiada.

ADONAI dijo a Ciro que Él le daría la victoria sobre las naciones delante de él, que incluía al rey Creso y al Imperio de Lidia (ver el comentario sobre Isaías Ic – Esto es lo que el Señor dice a Ciro Su Ungido). Aunque la ciudad era aparentemente invencible, Ciro logró escalar hasta un punto sin vigilancia y la tomó.92 Según lo informado por Heródoto, la cosa por la que Creso era famoso era su riqueza. De hecho, la leyenda del rey con “el toque dorado” en realidad proviene de Creso. Midas era otro nombre para él, pero Creso era en realidad su nombre griego. Creso tenía su cuartel general en la ciudad de Sardis porque pensaba que todo su oro estaría a salvo. Allí lo escondió en túneles subterráneos. Es por eso que el Señor le dijo a Ciro: Te daré los tesoros escondidos, riquezas ocultas de los lugares secretos (Isaías 45:3a). Por lo tanto, Ciro pudo derrotar a Lidia con facilidad, y toda la riqueza de Creso, en los miles de millones de dólares según los estándares de hoy, pasó a los bolsillos de Ciro el Grande. Entonces Dios declaró que Ciro conquistaría Babilonia y Lidia. Estos fueron los dos imperios principales que conquistó para establecer el Imperio Medo-persa (vea Ap – La Segunda bestia de Daniel: Semejante a un oso con pecho y brazos de plata).

Más tarde, Alejandro Magno capturó la ciudad sin resistencia (vea Aq – La tercera bestia de Daniel: un leopardo con muslos de bronce). En ese momento estaba dedicado a una diosa local, Cibeles, que se identificó con la Gran Artemisa, que también fue adorada por los efesios. La ciudad parecía estar preocupada por los temas de muerte y resurrección. Se creía que esta deidad patrona poseía el poder especial de restaurar la vida de los muertos. Además, había una fuente termal cerca de Sardis que se elogió como un lugar en el que se decía que los dioses demostraban su supuesto poder para restaurar la vida. ¡Esto fue particularmente irónico, porque Jesús (Yeshua) les dijo en esta carta que estaban muertos! Qué sorpresa para ellos, pensar que estaban vivos, solo para descubrir que en realidad estaban muertos.

En los días de Juan, Sardis era próspera pero decadente, su gloria estaba en el pasado. Su única afirmación de grandeza era que ella proporcionaba el lugar de reunión de varias carreteras romanas importantes, y fue un importante centro industrial de productos de lana y teñidos. La gente de la ciudad era conocida por su estilo de vida lujoso y suelto o liviano. Es significativo que en la carta no se diga nada sobre la hostilidad judía, sobre la persecución abierta o sobre la enseñanza herética. El principal problema era la apatía espiritual.93 Tanto la iglesia como la ciudad habían perdido su vitalidad.

Poco a poco la iglesia de Sardis se había comprometido con la sociedad pagana en medio de ella, por lo que con el tiempo ni siquiera podía ser reconocida. Era como si realmente nunca hubiera habido una iglesia en Sardis. Cada pequeño compromiso parecía insignificante, pero el resultado final fue mortal. En Estados Unidos, uno recuerda a la Universidad de Harvard, fundada como un lugar cristiano para la educación superior, se convirtió en una fortaleza de Satanás. Con los años, un compromiso aparentemente sin importancia aquí, un pequeño compromiso allí la ha dejado moralmente en bancarrota. Solo hay dos tipos de alimento espiritual. Hay comida de ángel y hay comida de diablo y si no está comiendo una, está comiendo la otra. ¿Qué tipo de comida espiritual está comiendo estos días?

4. La preocupación: Debido a que la iglesia en Sardis era espiritualmente ineficaz, o muerta, el Señor no se molestó con su recomendación habitual y se dirigió directamente a Sus preocupaciones. Conozco tus obras. La enfermedad espiritual en este cuerpo no era obvia para el observador externo. De hecho, era conocida por sus buenas obras. Le dice sé tus obras, que tienes reputación de que vives, pero estás muerta. La palabra griega para muerta, nekros, también puede referirse a la condena simbólica de la vida espiritual de alguien (Mateo 8:22; Lucas 15:24). La mayoría de las iglesias ineficaces (incluso las muertas) parecen vivas desde el exterior. La iglesia en Sardis solo estaba haciendo los movimientos y todas sus obras eran completamente inadecuadas a la vista de Dios (3:1d, 2b).

¿Cuáles son las señales de peligro de una iglesia que está muriendo? Un cuerpo de creyentes está en peligro cuando se contenta con descansar en sus laureles, cuando está más preocupado por su ritual que por su realidad espiritual, cuando se preocupa más por las enfermedades sociales que por cambiar la vida de las personas a través de la predicación del evangelio, cuando está más preocupado por lo que piensan los hombres que por lo que dijo ADONAI, o cuando pierde su convicción de que la Biblia es la Palabra de Dios mismo. No importa cuál sea su asistencia, no importa cuán impresionantes sean sus edificios, no importa cuál sea su reputación en la comunidad, tal iglesia, habiendo negado su única fuente de vida espiritual, está muerta.94

Nosotros nunca fuimos diseñados por Dios para funcionar independientes de Él. ADONAI creó a Adán y Eva espiritualmente vivos; sus almas estaban en unión con Él. Solo de esta manera podrían cumplir el propósito para el que fueron creados. Pero el hombre, debido a su rebelión, ha elegido vivir su vida independientemente de YHVH. A través del pecado, Adán se ha separado del Señor (Romanos 5:12). Sin embargo, el plan de ADONAI es presentarnos nuevamente completos en Cristo, porque sin Él, estamos incompletos. Porque en Él vive corporalmente toda la plenitud de la Naturaleza Divina, y estáis completos en Él, el cual es la cabeza de todo principado y potestad (Colosenses 2:9-10). La provisión de la gracia de Dios le ofrece a usted, si es un seguidor de Jesús, tener la plena seguridad de que está completo en Cristo en este momento.95

5. La recomendación: dispersos como unas pocas flores en el desierto, tenía unos pocos nombres en Sardis (3:4a) que se habían mantenido leales a Cristo. No eran suficientes para cambiar la dirección de la iglesia o la evaluación del Mesías sobre ella, seguía muerta. Pero el Señor nunca olvida a aquellos que no han manchado sus vestiduras (3:4b). Al igual que en Sodoma, Él estaba dispuesto a salvar a los que pertenecían a Él. La palabra manchar proviene de la palabra griega moluno, que significa manchar, contaminar o ensuciar. La iglesia en Sardis entendería lo que quería decir, porque tenía una industria de teñir la lana en la ciudad. Sus ropas blancas eran un símbolo de salvación (Isaías 64: 6; Judas 23). Cristo dijo específicamente: y andarán conmigo de blanco, porque son dignos (3:4c). El que así venza se vestirá con vestiduras blancas, y no borraré jamás su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus santos ángeles (3:5). Sus nombres estaban en el libro de la vida (3:5b), sus ropas habían sido lavadas y blanqueadas en la sangre del Cordero (7:14). Su dignidad no estaba en sus propias buenas acciones, que se habían declarado incompletas ante Dios (3:2), sino en Jesús (Yeshua), quien solo es verdaderamente digno (4:11, 5: 9 y 12). Ellos serán incluidos en la fiesta de bodas del Cordero (19:9), donde la verdadera Novia de Cristo (19:7, 21:9, 22:17) se vestirá de lino fino (19:8).96 Una vez más, estas palabras serían extremadamente alentadoras para los creyentes del primer siglo en Sardis. También deberían alentarnos hoy mientras luchamos por mantener nuestra pureza y santidad en este mundo malvado.

6. El mandato: Cristo es representado aquí como un médico de la sala de emergencias corriendo a la iglesia en Sardis y encontrando personas en diferentes etapas cercanas a la muerte. Pero el Señor no comenzó a sacar cuerpos ni a abandonar a los que estaban moribundos. En cambio, ADONAI buscó dar nueva vida a esa congregación moribunda. Él quería revivir y restaurar la salud de todos los que escucharan Sus palabras. Al igual que un médico a cargo de una unidad de cuidados intensivos, Él comenzó a gritar cinco órdenes en rápida sucesión (3:2-3). Estas cinco son la receta del Mesías para la iglesia en Sardis.

En primer lugar, ¡Jesús los llama a ellos a despertar! Como si estuviera sacudiendo a alguien justo antes de que pierda el conocimiento, el Mesías tomó a la iglesia a punto de moriren Sus brazos y le gritó: “¡Quédate conmigo!” La falta de vigilancia provocó que los creyentes se quedaran dormidos en el sueño de una cultura moribunda, e hizo que sus acciones fueran ineficaces e inútiles. Al parecer ellos estaban desanimados y a punto de darse por vencidos. Pero no era momento de indiferencia. ¡Su iglesia se estaba muriendo!

En segundo lugar, necesitaban fortalecer la poca vida espiritual que quedaba, pero estaban a punto de morir. Para muchos en Sardis, todo lo que quedaba era un destello de vida. Es probable que cada iglesia muerta tenga al menos un remanente vivo. Sin embargo, tratar de encontrar a ADONAI en ese entorno semana tras semana pasará su factura. Finalmente, esos pocos cuerpos calientes comenzaron a enfriarse a la temperatura de todos los demás. Sin embargo, el Mesías buscó dar nueva vida a esa congregación comatosa. Él quería revivir y restaurar la salud a todos los que respondieran a Su Palabra.

En tercer lugar, ellos necesitaban recordar la verdad de Su Palabra, lo que habían recibido y oído. El verbo en tiempo presente recordar significa que debían seguir recordando la salvación y los dones del Espíritu que habían recibido, y nunca olvidar las buenas nuevas del evangelio que ellos habían escuchado. Hasta el día de hoy, laadoración de toda iglesia verdadera tiene dos recordatorios constantes: las Escrituras y laCena del Señor (Lucas 22:19-20; Primera Corintios 11:24-25).

Cuarto, Cristo ordenó a la iglesia en Sardis que obedeciera la verdad espiritual: recuerda lo que has recibido y has oído, y guárdalo, y arrepiéntete. Jesús nos enseña que Él y el Padre no se revelarán a los que son desobedientes a Su Palabra: Si alguno me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que oís no es mía, sino del Padre que me envió (Juan 14:23-24). La obediencia surge del amor por Jesús (Yeshua) y Su Palabra (Primera Juan 2:3, 3:22-24, 5:3).

Finalmente, el Mesías instruyó a la iglesia en Sardis a arrepentirse. Él prescribió la única cura posible: el avivamiento espiritual. Jesús pide un cambio decisivo de mentalidad y actitud que los coloque en el camino correcto hacia la recuperación. Él no trató de endulzarlos, el Gran Médico les escribió una receta clara, “No jueguen más con las cosas espirituales. Ya tienen la palabra, es hora de la acción. ¡Ahora vayan!

Una severa advertencia acompañó los fuertes mandamientos de Cristo. Si ellos no toman su consejo y se despiertan, Jesús (Yeshua) prometió: Pues si no velas, llegaré como ladrón, y no sabrás a qué hora llegaré sobre ti (3:3b). Esta amenaza habría sido especialmente significativa para ellos porque dos veces en su historia, las defensas de esa ciudad, que parecía impenetrable, fueron violadas. Del mismo modo, si Sardis se negaba a arrepentirse, Dios perforaría la fachada hipócrita que la iglesia estaba presentando y los expondría a Su mano de disciplina. Este es un mensaje claro para la iglesia en Sardis, donde el Mesías, el Gran Médico, realizó una autopsia. Sin embargo, como Aquel que es la resurrección y la vida (Juan 11:25), Él volvió una autopsia de muerte en una oferta de vida.97

7. El consejo: El que así venza se vestirá con vestiduras blancas, y no borraré jamás su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus santos ángeles (3:5). Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo… (Primera de Juan 5:4-5) El libro al que Jesús se refiere es el libro de la vida, con los nombres de todos los que han nacido (Salmo 69:28; Apocalipsis 3:5, 13:8, 17:8, 20:12, 20:15, 21:27). Si una persona muere sin ser salva, su nombre se borrará del libro de la vida. Los que se salvan tienen sus nombres retenidos en el libro de la vida. En Éxodo 32:32-33, Moisés pidió que, si el Señor no perdonaba los pecados de la nación, borrara el nombre de Moisés del libro de la vida, quitando su salvación en lugar de la de Israel. El libro de la vida del Cordero (21:27), por otro lado, contiene a todos los que han nacido de nuevo, por lo tanto, es imposible ser borrado de ese libro. Esta promesa asegura a todos los creyentes de todas las épocas, su seguridad eterna (vea el comentario sobre La vida de Cristo, Ms – La seguridad eterna del creyente).

El que tiene oído, oiga qué dice el Espíritu a las iglesias (3:6). Los espiritualmente muertos, que actuaban como religiosos, necesitaban escuchar la advertencia de Jesús sobre el juicio venidero. Ellos tenían que despertar antes de que fuera demasiado tarde para salvarse a sí mismos y a su iglesia.

Jesús, te agradezco a Ti por tu amor y por hacerme consciente de que soy incompleto sin ti. Te doy gracias que yo estoy ahora completo en Ti. Elijo no buscar más mi propósito en la vida de ninguna manera que sea independiente de Ti. No pongo confianza en mi carne. Declaro mi dependencia a Ti y trato de cumplir mi propósito pidiendo ser lleno del Espíritu Santo. Renuncio a cada ocasión cuando he buscado poder de realización de cualquier fuente que no seas Tu. Elijo ser fuerte en Ti, Señor, y en la fuerza de Tu poder.98 En el nombre de Aquel que posee los siete espíritus de Dios, amén.

La iglesia espiritualmente muerta en Sardis es una imagen de algunas iglesias protestantes que basaron su salvación en obras durante la Era de la Reforma de 1517 a 1730 dC. Debido a que el nombre Sardis significa aquellos que escapan, esto, así como la preocupación del Mesías por la Iglesia (3:1d y 2b), proporciona una descripción perfecta de la Era de la Reforma. El movimiento llamado Reforma fue el resultado del continuo énfasis de la iglesia romana en las doctrinas paganas, en lugar de seguir los principios de las Escrituras. La consigna de Martín Lutero, tomada de la Escritura era: Los justos vivirán por fe (Romanos 1:17). Esos reformadores fueron rechazados al hacer de la salvación el resultado de las obras, y como resultado despertaron un resurgimiento del interés en el estudio de las Escrituras. Sin embargo, a pesar de esto, estas prácticas paganas continuaron infiltrándose también en la mayoría de las iglesias estatales.99

Por lo tanto, Sardis finalmente se convirtió en una iglesia muerta. Lo que corrompe a Pérgamo también las daña a ella. Debido a la existencia de iglesias estatales, los niños que nacieron en cierta ciudad simplemente se bautizaron y se convirtieron en miembros de la iglesia estatal. La fe personal tenía poco o nada que ver con convertirse en miembro. En cuestión de tiempo, la mayor parte de las iglesias estatales estaban compuestas por no creyentes. Aquellas iglesias tenían todo bien, credos sólidos, por lo que parecía que ellos estaban vivos. Pero ellos estaban muertos. No había vida espiritual debido a la falta de fe personal.100 Eran los muertos espiritualmente caminando.

Hubo dos tragedias de las iglesias de la Reforma. Primero, se convirtieron en iglesias estatales. Martin Lutero, por ejemplo, buscó la aprobación de los líderes políticos, y finalmente la Iglesia Luterana se convirtió en la iglesia estatal de Alemania, al igual que otras en toda Europa. El peligro de esto era que esas iglesias estatales incluían a todo el país, eliminando así la necesidad de aceptar personalmente a Jesucristo como Señor y Salvador. El resultado final fue que la relación con el Mesías se perdió.

En segundo lugar, las iglesias de la Reforma realmente no cambiaron muchas de las costumbres o enseñanzas de la Iglesia Católica Romana. El bautismo infantil continuó, a pesar del hecho de que no había verificación bíblica para ello. También se continuó rociando, y se perpetuó el ritualismo, incluidos algunos elementos de los sacramentos. El ritual y la formalidad, característicos de las formas paganas de adoración, no conducen a la adoración genuina porque apelan a la naturaleza sensual del hombre. La Biblia enseña que Jesús (Yeshua) debe ser adorado en espíritu y verdad. Lo ritual que viene del paganismo no puede ser del Espíritu Santo y no transmite la verdad. El propósito principal de la Iglesia es la difusión del evangelio de Jesucristo. Esto debe hacerse adorando al Señor y estudiando Su Palabra. Si las personas salen de una iglesia con el misterioso sentimiento de “adoración” pero no se han enfrentado personalmente con el Mesías, han estado adorando en una iglesia muerta.101

Pero el plan de Dios para las edades no sería negado, y así como Sardis salió de Tiatira, la era de Filadelfia salió de Sardis. Por lo tanto, a medida que continuamos hacia el sur como si completáramos un círculo, el próximo cuerpo de creyentes en nuestro viaje es el Movimiento Misionero, o la iglesia en Filadelfia.