Ep – La Reina del Sur se levantará con esta generación Mateo 12: 42-45

La Reina del Sur se levantará en el juicio
con esta generación y la condenará
Mateo 12: 42-45

La reina del sur se levantará en el juicio con esta generación y la condenará ESCUDRIÑAR: ¿Cómo condenan los ninivitas y la Reina del Sur a la generación de Jesús? Una persona que es transformada, pero descuida la presencia de Dios, es presa de un mal aún mayor. ¿Cómo los líderes de Israel ejemplifican este principio? ¿En qué sentido es Yeshua mayor que Jonás y mayor que Salomón? ¿Cómo interpretaron esto los fariseos?

REFLEXIONAR: ¿Qué más desea el Mesías además de un corazón limpio y ordenado? ¿Ha usted llenado el vacío espiritual en su vida? ¿Cómo y cuándo? ¿Qué sucede cuando nos quedamos con nuestras mejores pensamientos o ideas? ¿Qué cambios a largo plazo ha visto en su vida desde que fue conectado con el poder del Espíritu Santo?

Tras escuchar las palabras de reproche y juicio de Cristo por blasfemar contra el Espíritu Santo, algunos fariseos y maestros de la Torá/Ley intentaron retomar la ofensiva diciéndole: Maestro, deseamos ver una señal de parte tuya (Mateo 12:38). El hecho de que respondieran a la punzante denuncia del Señor con una pregunta superficialmente respetuosa, indicaba que ellos se mordían la lengua, por así decirlo, decididos a dar la impresión de civilidad mientras esperaban el mejor momento para atacarlo.

Jesús se negó categóricamente a concederles una señal, pero los dirigió a dos incidentes del TaNaJ.
El primer incidente es el relato del profeta Jonás,
quien resucitó tras ser tragado por un gran pez o ballena (
haga clic el enlace y vea el comentario  sobre Jonás At  – La oración de Jonás).
El segundo incidente al que se refiere Jesús aquí es acerca de Salomón. Jesús era más grande que Jonás y más grande que Salomón. La Reina del Sur oyó hablar de Salomón, y viajó desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón. Por el contrario, aunque el Mesías había venido del cielo, los fariseos y maestros de la Torá/Ley no lo escucharon.672

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La reina del Sur será levantada en el juicio con esta generación y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón. Y he aquí algo más que Salomón en este lugar (Mateo 12:42). La reina de la antigua Saba, el país de los sabeos, era a menudo llamada la Reina del Sur, porque su país se encontraba en la Baja Arabia, a unos 1900 kilómetros al sureste de Israel. Los sabeos eran un pueblo extremadamente próspero, cuya riqueza provenía de una agricultura altamente productiva, y de las lucrativas rutas comerciales del Mediterráneo a la India que pasaban por su territorio. Sin embargo, la rica y reconocida Reina del Sur —que era gentil, mujer, pagana y árabe— vino a visitar a Salomón, el rey de Israel, para aprender acerca de la sabiduría de Dios, por medio de él y rendirle respeto (Primera Reyes 10:1-13).

Para el pueblo de la antigua Palestina, la tierra del Sur parecía estar en los confines de la tierra. Joel habla de ella como una nación lejana (Joel 3:8b), y Jeremías se refirió a ella como de países lejanos (Jeremías 6:20a). Sin embargo, la Reina y una gran comitiva emprendió el largo y arduo viaje a través del desierto árabe, para escuchar la sabiduría de Salomón, un hombre de Dios. Ella trajo tesoro tras tesoro al rey, que ya era rico más allá de lo creíble, como una declaración de honor y gratitud por la sabiduría divina que él poseía.

De nuevo, como con la señal de Jonás, Yeshua hizo una comparación con los judíos rebeldes que lo rechazaron (vea Eo La señal del profeta Jonás). Es como si dijera: «Esa mujer pagana trajo grandes tesoros a Salomón y se sentó a sus pies para aprender de él. Pero ahora, cuando Yo, más grande que Salomón, vengo aquí a ustedes, predicando no sólo sabiduría sino también salvación de pecado y el camino de la vida eterna, se niegan a escuchar. En consecuencia, esta mujer gentil será levantada en el juicio con esta generación y la condenará (Mateo 12:42a) (vea el comentario sobre Apocalipsis Fo – El Juicio del Gran Trono Blanco). Esa reina pagana no tenía la Torá/Ley para guiarla, ni tampoco tenía una invitación, pero, ella vino por su propia voluntad para aprender la verdad de ADONAI de Salomón. Esa generación rechazó al propio Hijo de Dios; así, un día serán condenados por la fe de los gentiles ninivitas y sabeos.673

Para mostrar cuál sería la condición de ellos en la tierra si persistieran en la incredulidad, el Salvador de los pecadores los comparó a una persona que se liberó de un demonio. Ahora bien, cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, pero no lo halla (Mateo 12:43). Después de liberarse, intentó todos los medios naturales imaginables para limpiar su vida y poner las cosas en orden. Pero la mera “religión” nunca es suficiente porque él carecía del poder sobrenatural del Ruaj HaKodesh. El hombre cree que está limpio cuando el demonio lo abandona. ¿Y luego qué pasa?

Entonces el espíritu malo dice: Volveré a mi casa de donde salí; y al llegar, la halla desocupada, barrida y puesta en orden (Mateo 12:44). Como hay un vacío espiritual allí, Satanás lo llena. Cuando el demonio llega, la halla desocupada, barrida y puesta en orden. El hecho de que la casa estuviera barrida y ordenada sugiere que él realmente intentó encauzar su vida espiritual. Con el poder de sus propios esfuerzos él estaba temporalmente libre de ese demonio, pero él no llenó ese vacío espiritual con Cristo. Amigo, sin el poder del Espíritu Santo en su vida, usted es espiritualmente incapaz de lograr un cambio duradero. Si tiene una lámpara en casa que no está enchufada, no importa lo que le haga: la luz no se encenderá. Y no se encenderá hasta que la conecte. Pues bien, el Espíritu Santo es como nuestra fuente de energía, y sin Él, nos vemos obligados a pensar con prudencia, lo cual siempre resulta insuficiente.

Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él mismo, y entrando, moran allí. Y las condiciones postreras de aquel hombre llegan a ser peores que las primeras. Así también acontecerá a esta generación malvada (Mateo 12:45). La idea central de esta historia es que así será con esa generación malvada. La luz hacia ellos comenzó con la predicación de Juan el Bautista para prepararlos para el Mesías. De esa manera, la nación quedó limpia y ordenada. Pero, ellos terminarán peor que antes. Ellos tuvieron que pagar tributo a Roma, pero al menos Roma les permitió conservar su identidad nacional. Jerusalén seguía en pie, el Templo funcionaba y tenían un gobierno semiautónomo con el Sanedrín. Pero, para el año 70 dC, no tenían nación ni templo, cerca de un millón habían sido crucificados y esparcidos por las naciones del mundo. El resultado final fue que ellos estaban peor que antes.

En 1915, el pastor William Barton comenzó a publicar una serie de artículos. Utilizando el lenguaje arcaico de un narrador antiguo, escribió sus parábolas bajo el seudónimo de Safed el Sabio. Durante los siguientes quince años, compartió la sabiduría de Safed y su fiel esposa, Keturah. Era un género que disfrutaba. A principios de la década de 1920, se decía que Safed contaba con al menos tres millones de seguidores. Convertir un acontecimiento cotidiano en una ilustración de una verdad espiritual fue siempre una característica clave del ministerio de Barton.

Era el primer día de la semana, y me levanté, me lavé, me puse ropa limpia y fui a la casa de Dios. Y sucedió que busqué en el cajón del medio y encontré allí una camisa limpia que habían enviado a casa desde la lavandería. Su pechera brillaba como alabastro pulido; y el almidón que contenía era tan duro que apenas se podían abrir los ojales con un destornillador.

Y antes de poder ponérmela saqué varios alfileres que la lavandería había colocado allí dentro, y habían muchos alfileres en la camisa.

Después de sacar suficientes alfileres para mantenerla en su lugar, me puse la camiseta.

Pero había pasado por alto Un alfiler.

Y fui a la iglesia, y me senté; y encontré que quedaba un alfiler en la prenda de donde había sacado tantos alfileres.

Y cambié de posición para que el alfiler ya no me hiciera daño, y lo olvidé por un rato. Pero cuando nos levantamos para alabar al Señor con cánticos y nos sentamos de nuevo, he aquí que el alfiler me lastimó de nuevo, y en otra parte de mi anatomía.

Y después lo encontré todavía en otro lugar.

Y cuando regresé a mi casa, me quité mi ropa, y busqué el alfiler, y lo encontré, y lo quité; y no me hizo más daño.

Y le dije a mi alma: «No te consueles demasiado con las faltas que has eliminado; ni te creas santurrón. Mira, mientras un alfiler permanece en la camisa, ¿no te hirió en veinte lugares? Así es una falta que no eliminas. Por lo tanto, que nadie albergue orgullo hasta que sea perfecto; y si llega el momento en que se considere perfecto, he aquí que esta creencia es el único alfiler que queda. Sí, y es largo como un alfiler de sombrero de santurrón; y cuida de no olvidarte de quitar los alfileres que quedan».

 

2025-11-21T12:29:37+00:000 Comments

Eo – La señal del profeta Jonás Mateo 12: 38-41

La señal del profeta Jonás
Mateo 12: 38-41

La señal del profeta Jonás ESCUDRIÑAR: ¿Por qué creen que los fariseos querían ver un milagro? ¿Qué piensa Jesús de esta generación? ¿Por qué? ¿Cuál es la señal de Jonás? ¿En qué sentido es Yeshúa mayor que Jonás? ¿Cómo podrían haber interpretado esto los fariseos?

REFLEXIONAR: ¿Alguna vez le ha pedido a Dios una señal? ¿Es eso algo bíblico? ¿Hay alguna diferencia entre la confirmación de ADONAI y una señal? ¿De dónde recibimos la confirmación?

Luego de blasfemar contra el Espíritu Santo y después de escuchar de Cristo las palabras de reprensión y juicio: algunos de los escribas y fariseos le replicaron, diciendo: Maestro, deseamos ver una señal de parte tuya (Mateo 12:38). Así algunos de los fariseos y maestros de la Torá intentaron retomar la ofensiva pidiendo una señal (vea el enlace haga clic en Co Jesús perdona y sana a un paralítico). El hecho de que ellos respondieran a Su dura denuncia con una pregunta superficialmente respetuosa, indicaba que se mordían la lengua y estaban decididos a dar la impresión de civilidad, hasta determinar el mejor momento para atacarlo.

El rabino de Galilea se negó categóricamente a concederles una señal, pero los dirigió a dos incidentes del TaNaJ.

El primer incidente es el relato del profeta Jonás, quien resucitó de entre los muertos después de ser tragado por un gran pez o ballena (vea el comentario sobre Jonás Ar El Señor preparó una gran ballena para tragarse a Jonás).

El segundo incidente al que se refirió Jesús es acerca de Salomón (vea Ep La Reina del Sur se levantará con esta generación y la condenará). Jesús era más grande que Jonás y más grande que Salomón. La reina de Saba oyó hablar de Salomón y viajó desde los confines de la tierra para escuchar su sabiduría. Por otro lado, el Mesías había venido del cielo, y sin embargo, los fariseos y los maestros de la Torá no lo escucharon.669

Los fariseos y maestros de la Torá/Ley no consideraban a nadie fuera de su grupo calificado para enseñarles algo. Por eso, cuando se dirigieron a Yeshua como maestro, la respuesta de ellos fue sarcástica e hipócrita. Era sarcástica porque consideraban al Nazareno hereje y blasfemo, y simplemente buscaban la manera de exponerlo como falso maestro. Y era hipócrita porque se burlaban de Él delante de la multitud.

El tipo de señal que ellos querían no se especificó, pero debió haber sido algo enorme, probablemente algo de magnitud mundial. El rabino hacedor de milagros ya había realizado tres milagros mesiánicos (vea el comentario sobre Isaías Gl Los Tres Milagros Mesiánicos). Pero, querían más y a mayor escala.

Los rabinos enseñan que un rabino llamado Eliezar fue cuestionado sobre su autoridad para enseñar. Para demostrar su idoneidad, se dice que hizo que un algarrobo se moviera 300 codos y que un arroyo fluyera hacia atrás. Cuando hizo que la pared de un edificio se inclinara hacia adelante, esta se enderezó solo por orden de otro rabino. Finalmente, Eliezar exclamó: «Si la Torá es como yo enseño, que se compruebe desde el cielo». En ese momento (según cuenta la historia), una voz vino del cielo diciendo: «¿Qué tienes que ver tú con el rabino Eliezar? La instrucción es como él enseña».

No era que los fariseos y los maestros de la Torá/Ley realmente esperaban que Yeshua realizara tal señal, porque su verdadero propósito era demostrar que Él no podía hacer tal cosa, y de ese modo desacreditarlo ante los ojos del pueblo. Aunque ninguna profecía del Tanaj previó jamás que el Mesías realizaría una señal de la magnitud que exigían, los líderes judíos dieron la impresión al pueblo de que así fue.670

El rabino inconformista respondió al desafío sarcástico declarando primero que, el hecho mismo de que ellos estuvieran pidiendo por una señal reflejaba las malas expectativas de una generación malvada y adúltera (Mateo 12:39a). La aceptación errónea de la Ley Oral los condujo a ellos a un sistema de creencias superficial, santurrón y legalista (vea Ei La Ley Oral). El Gran Sanedrín había desviado a la nación (vea Lg El Gran Sanedrín).

Por lo tanto, Jesús respondiendo, les dijo: Una generación malvada y adúltera demanda una señal milagrosa, pero no le será dada otra señal que la señal del profeta Jonás (Mateo 19:39). No le fue posible a Cristo realizar el milagro que deseaban los fariseos y maestros de la Torá/Ley, no porque no tuviera el poder para hacerlo, sino porque era totalmente contrario a la naturaleza y el plan de Dios. Dios no estaba, ni está, dispuesto a satisfacer los caprichos de personas malvadas que no tienen relación con Él.

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Sin embargo, el Señor declaró que otro tipo de señal se daría: la señal del profeta Jonás. Yeshua ya había cambiado Su política con respecto a las señales (vea En Cuatro cambios drásticos en el ministerio de Cristo). Así que, como resultado de esta nueva política, ahora dijo: Porque, exactamente como Jonás estuvo en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches (Mateo 12:40). Puede ser un gran pez o una ballena, vea el comentario sobre Jonás AtLa oración de Jonás. Dios sacó a Jonás de las tinieblas y la muerte, a la luz y la vida. La experiencia de Jonás fue un anticipo de la sepultura y resurrección de Jesús. Los líderes religiosos de Jerusalén no comprenderían la ilustración, pero los creyentes sí.

Continuando con Su ilustración de la vida de Jonás, Cristo contrastó la respuesta de los paganos ninivitas al mensaje de Jonás, con la respuesta de los fariseos y maestros de la Torá/Ley a Su mensaje. En una de Sus reprimendas más mordaces, el Nazareno les dijo a los líderes judíos santurrones, que creían que eran la flor y nata del pueblo de Dios, que: Los varones de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán, porque se arrepintieron ante la predicación de Jonás. Y he aquí algo más que Jonás en este lugar (Mateo 12:41).

A pesar de la renuencia de Jonás a predicar el mensaje de Dios a los malvados e idólatras asirios de Nínive, cuando el profeta finalmente comenzó a predicar, Ha’Shem produjo una respuesta sin precedentes: los ninivitas creyeron a Dios, y proclamaron ayuno y se cubrieron de cilicio, desde el mayor hasta el menor de ellos. Cuando la noticia llegó hasta el rey de Nínive, éste se levantó de su trono, se despojó de su manto, se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. Cubrirse de cilicio y sentarse en el polvo era su forma de mostrar genuino dolor y arrepentimiento por el pecado. Dios vio lo que hacían, cómo se volvían de su mal camino, y desistió ’Elohim del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo (vea Jonás 3:5-10).

Los hombres de Nínive no solo eran gentiles y no tenían parte en el pacto de YHVH, ni de la Torá/Ley, sino que eran especialmente malvados y crueles, incluso para los estándares paganos. No conocían a ADONAI ni Su voluntad; sin embargo, fueron redimidos por su arrepentimiento sincero y se libraron de la destrucción, como lo proclamó el duro mensaje del profeta: de aquí a cuarenta días Nínive será destruida (Jonás 3:4). Jonás no hizo ningún milagro, ni dio ninguna promesa de liberación; sin embargo, sobre la base de su breve mensaje de destrucción, el pueblo de Nínive se arrojó a la misericordia del SEÑOR y fueron salvados.

Israel, por otro lado, era el pueblo elegido del pacto de Dios, privilegiado por haber recibido Su Torá, Sus promesas, Su protección y Sus bendiciones especiales de maneras incontables. Sin embargo, su pueblo no se arrepintió ni abandonó su pecado, incluso cuando el propio Hijo de ADONAI, que era más grande que Jonás, les predicó con gentil humildad y amor misericordioso, realizó tres milagros mesiánicos y les ofreció el perdón misericordioso de Dios y la vida eterna con Él en el cielo. Sin embargo, Su pueblo elegido decidió darle la espalda. Y por ello, sufrirían la condenación de los antiguos paganos en el juicio (vea el comentario sobre Apocalipsis Fo – El Juicio del Gran Trono Blanco).

La palabra señal se usa muchas veces en el TaNaJ; Isaías la usa 11 veces. Cuando vemos todos estos pasajes, vemos que se usa de tres maneras diferentes.

Primero, se usa en el sentido de cuerpos celestes; las estrellas se usan para la navegación (Génesis 1:14).
Segundo, se usa en el sentido de prueba positiva. No lo milagroso, sino simplemente una prueba positiva. Aquí Dios hablando a Moisés dice: Porque Yo estaré contigo, y ésta será la señal de que te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a ’Elohim sobre este monte (Éxodo 3:12). Ahora bien, eso en sí mismo no es un milagro, pero sirvió como un sentido de prueba positiva.
Tercero, también se usa en el sentido de lo milagroso (Éxodo 4:6-9). Varias personas fueron asociadas con una señal en el TaNaJ.

Abraham envió a Eliezar para encontrar una esposa para su hijo Isaac entre su pueblo. ¿Cómo sabría su siervo principal quién era la indicada? Abraham había depositado toda su fe en el SEÑOR, y su siervo también lo hizo, orando con urgencia: y dijo: ¡YHVH, Dios de mi señor Abraham, haz que hoy me suceda, te ruego, haz misericordia a mi señor Abraham! He aquí, yo estoy junto a una fuente de agua, y las hijas de los habitantes de la ciudad salen a sacar agua (Genesis 24:12-13). Debido a la costumbre de la hospitalidad hacia los extraños, sabía que casi cualquier mujer estaría dispuesta a darle un poco de agua. Pero, ¿qué pasaría si ella se ofreciera voluntariamente a dar de beber sus diez camellos sedientos? Decidió pedir una señal específica.

Eliezar pensó: Sea, pues, que la joven a quien yo diga: Inclina tu cántaro, te ruego, y beberé, y ella responda: Bebe, y también abrevaré tus camellos, ésa sea la que designaste para tu siervo Isaac, y por ella sabré que has hecho misericordia con mi señor (Genesis 24:14). Su disposición a ir más allá y ofrecerse a dar de beber también a diez camellos revelaría mucho de su carácter, pues los camellos beben grandes cantidades de agua. Así que… él continuó orando: que ella sea la que has elegido para tu siervo Isaac. El sirviente principal se dio cuenta de que esta novia estaba predestinada. Por esta señal sabré que has hecho misericordia con mi señor (vea el comentario sobre Génesis Fy – O SEÑOR, Dios de mi Señor Abraham, haz que hoy me suceda).

El sirviente hizo lo que Gedeón haría mil años después, al poner un vellón. Funcionó para él, pero, ¡no intentes esto en casa! Esta no es la mejor manera para que el pueblo de Dios determine Su voluntad, porque las condiciones que establecemos para que el SEÑOR las cumpla podrían no estar en Su voluntad. Aquí sí lo estuvo, pero podríamos estar caminando por vista y no por fe, y podríamos terminar tentando a Dios. Si tratamos de ponerle una correa a ADONAI y llamarlo para que nos siga, seremos tristemente decepcionados. A diferencia de las audaces oraciones de los salmistas que invocan a Dios para que sea Dios, el poner un vellón puede ser manipulador porque tenemos la sensación de que estamos tomando las decisiones. El hecho de que el SEÑOR a veces complazca y se acomode a nuestras debilidades e ignorancia, es una demostración de Su gracia, no una licencia para jugar a ser Dios. Él no está obligado a responder a nuestros caprichos. No tenemos el panorama general. Él sí.

La aparente falta de fe de Gedeón al buscar una señal milagrosa de Dios parece extraña para un hombre que figura en el salón de la fe (Hebreos 11:32). De hecho, Gedeón ya tenía una señal de ADONAI en el momento de su comisión (vea Jueces 6:17 y 21). Es importante notar que Gedeón no estaba usando el vellón para descubrir la voluntad de Dios, porque ya la sabía por revelación divina lo que el SEÑOR quería que hiciera (Jueces 6:14). La señal se relacionaba con una confirmación o seguridad de Su presencia o empoderamiento para la tarea en cuestión. Dios accedió a la fe débil de Gedeón y saturó el vellón de lana con rocío, tanto que Gedeón sacó de él rocío hasta llenar un tazón de agua. Quizás Gedeón tuvo dudas sobre la singularidad de su confirmación, por lo que solicitó lo contrario. Esa noche Dios así lo hizo: y la sequedad estuvo solamente en el vellón, mientras que hubo rocío en toda la tierra (vea Jueces 6:36-40). Tranquilizado, Gedeón continuó con su misión. 671

Para fortalecer su fe, el profeta Isaías le habló al rey Acaz, diciendo: Pide una señal a YHVH tu Dios, En lo profundo del abismo o en lo alto de los cielos (Isaías 7:10-11). Sería un milagro demostrable que confirmaría la palabra de Dios. El rey podía elegir cualquier milagro que su corazón deseara, ya fuera en lo más profundo o en lo más alto. Según el uso que se da aquí a la palabra «señal», el contexto de la señal era generar fe en Acaz (y, por lo que sabemos de Acaz, eso requeriría un milagro). Pero… Acaz no quería tal señal. ¿Por qué? Porque iba a confiar su destino y el de su nación a Asiria. Cualquier señal proporcionada por Isaías solo sería una vergüenza para él, así que intentó evitar el dilema apelando a la piedad (vea el comentario sobre Isaías Ca Pídele al SEÑOR tu Dios una señal).

Ezequías había pedido una señal cuando Isaías profetizó sobre su recuperación y quince años más de vida. El profeta le dio la señal que pedía al hacer que la sombra proyectada por el sol retrocediera diez pasos en lugar de avanzar (vea el comentario sobre Isaías Gy Ezequías enfermó y estuvo a punto de morir).

Un problema al pedir una señal o al poner un vellón es que no se tiene en cuenta que nuestra situación no es comparable a la del TaNaJ. Como creyentes, tenemos dos herramientas poderosas para la confirmación y la seguridad en nuestras vidas, de las que ellos carecían.
Primero, tenemos la Palabra de Dios completa,
sabemos que toda la Escritura es inspirada por Dios, y es útil para la enseñanza, para la refutación del error, para la corrección, para la instrucción en la justicia, a fin de que el hombre de Dios esté completamente calificado, equipado para toda buena obra (Segunda Timoteo 3:16-17). ADONAI nos ha asegurado que Su Palabra es todo lo que necesitamos para estar completamente capacitados para todo en la vida.
En segundo lugar, tenemos el Ruaj HaKodesh,
quien es Dios mismo, que reside en nuestros corazones para guiarnos, dirigirnos y animarnos. Antes de la Fiesta de las Semanas y del nacimiento de la Iglesia, los justos del TaNaJ tenían la Palabra de Dios y eran guiados por Su mano providencial. Pero ahora tenemos Sus Escrituras completas y Su Presencia morando en nuestros corazones.

En lugar de buscar señales o poner vellones, deberíamos contentarnos con conocer la voluntad de Dios para nosotros en cada situación. El rabino Saulo/apóstol Pablo nos da tres escrituras para guiarnos en este sentido.
Primero: La palabra del Mesías viva en vosotros en abundancia, con toda sabiduría, enseñándoos y amonestándoos los unos a los otros con salmos, e himnos, y cánticos espirituales, cantando con gratitud en vuestros corazones a Dios (Colosenses 3:16).
En segundo lugar: ¡Regocijaos siempre! Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Jesús el Mesías (1 Tesalonicenses 5:16-18).
En tercer lugar: Y todo lo que hagáis, de palabra o de obra, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él (Colosenses 3:17).

Si estas cosas caracterizan nuestras vidas, y con el consejo piadoso de creyentes maduros, las decisiones que tomemos estarán en consonancia con la voluntad de Dios. Él nos bendecirá inmensamente con Su paz y seguridad, y no habrá necesidad de pedir una señal ni de usar un vellón.

2025-12-22T21:37:15+00:000 Comments

Em – El que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás Mateo 12:30-37 y Marcos 3:28-30

El que blasfeme contra el Espíritu Santo
no tendrá perdón jamás

Mateo 12:30-37 y Marcos 3:28-30

El que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás ESCUDRIÑAR: ¿Qué significa blasfemia contra el Espíritu Santo? ¿Cuál es el contexto? ¿Cómo cometieron ese pecado los fariseos? Si hay que pedir perdón a Dios, ¿por qué es imposible que Dios perdone este pecado? ¿Es enviada la gente al infierno por sus pecados? ¿Cuáles son los dos aspectos de la blasfemia contra el Espíritu Santo? ¿Qué significó eso para la generación de Jesús? ¿Se puede cometer ese pecado hoy en día?

REFLEXIONAR: ¿Qué impacto real tiene el poder de Cristo en su lucha diaria contra el mal? ¿Y en su libertad para ser honesto con Dios? ¿y en su forma de hablar con los demás? Debemos ser conscientes del orgullo y la autocomplacencia, pero ¿debemos preocuparnos por estar cometiendo algún pecado imperdonable?

Después de ser rechazado por el Sanedrín por estar poseído por un demonio (vea el enlace haga clic en Ek Es solo por Beelzebú, el Príncipe de los Demonios, que este hombre expulsa demonios), Jesús dejó claro a los fariseos que no hay un terreno neutral en cuanto a tener una relación con Él. Pocos pasajes han sido más malinterpretados y malentendidos que estos. Pero, debido a las consecuencias de malinterpretarlos, es fundamental que los entendamos correctamente. La blasfemia contra El Espíritu Santo tiene dos aplicaciones.

Primero, Jesús pronunció un juicio divino especial sobre esa generación específica de Israel, por ser culpable del pecado único de rechazarlo como el Mesías. El pecado imperdonable es la blasfemia contra el Espíritu Santo. Por ser imperdonable, se dictó entonces juicio contra esa generación. Este juicio llegaría cuarenta años después, en el año 70 dC, con la destrucción física de Jerusalén y el Templo.

Este juicio tiene cuatro consecuencias.

Primero, en aquel entonces era un pecado nacional, no individual. Los miembros individuales de esa generación podían escapar del juicio, y de hecho lo hicieron.
Segundo, era un pecado exclusivo de la generación específica de judíos que rechazaron a Cristo y, no puede aplicarse a ninguna otra generación. Preste atención a la frase «esta generación». Aparece una y otra vez.
Tercero, no era un pecado que otra generación pudiera cometer. Jesús no está físicamente presente ofreciéndose como el Mesías de ninguna otra nación, o generación.
Cuarto, debido a que este ofrecimiento fue rechazado, el mismo fue rescindido. Esa generación perdió la oportunidad de ver el Reino mesiánico establecido en su época, pero se le ofrecerá a otra generación judía que lo aceptará. Esta será la generación judía de la Gran Tribulación (vea el comentario sobre Apocalipsis Ev – La base para la segunda venida de Jesucristo).

Jesús lanzó una sombría advertencia de juicio a Su propia generación: El que no está conmigo, está contra mí, y el que conmigo no recoge, desparrama (Mateo 12:30). Solo hay dos relaciones posibles con Cristo, y por lo tanto con Dios. O usted está con Él o contra Él; no hay término medio. Blanco o negro. Precioso hijo o destierro al infierno para siempre. Es como estar un poco embarazada, no se puede, está embarazada o no lo está. Solo hay dos tipos de alimento espiritual: alimento de ángel o alimento de diablo, y si no comes uno, ¡comes el otro! Es imposible aceptar a Yeshua simplemente como un hombre bondadoso, un buen maestro, un gran hombre de Dios, por así decirlo, y nada más. Con Su muerte (y resurrección), demostró que era el Hijo de Dios, con autoridad sobre la enfermedad, el pecado, los demonios, el mundo y Satanás.

A los apóstoles les costó mucho entender que su Maestro era, en verdad, el Hijo de Dios. Él comía, bebía, dormía y se fatigaba igual que ellos. Más allá de eso, muchas de Sus acciones no parecían divinas. El Nazareno se humilló continuamente y sirvió a los demás. No tomó ninguna gloria terrenal para Sí mismo, y cuando otros intentaron imponérsela, el Rabino hacedor de milagros se negó a recibirla, como cuando la multitud quiso hacerlo rey después de que alimentó dramáticamente a los 5.000 (vea Fo Jesús rechaza la idea de un Mesías político). Era aún más difícil para aquellos fuera del círculo íntimo del Mesías apreciar Su deidad. Incluso cuando realizó Sus mayores milagros, lo hizo sin pompa ni deslumbramiento. Yeshua no siempre se vio ni actuó como un señor humano, y mucho menos como el Señor divino.

En segundo lugar, Yeshua advierte a la gente hoy que, si continúan pecando deliberadamente después de que el Espiritu Santo les ha dado a conocer Su verdad, entonces no queda ningún sacrificio por el pecado. Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia serán perdonados a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada (Mateo 12:31; Marcos 3:28). Cualquiera que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonada (Mateo 12:32a). El pecado aquí representa toda la gama de pensamientos y acciones inmorales e impías. La expresión el Hijo del Hombre designa la humanidad del Señor. Los perdidos pueden tener una percepción errónea que les impide ver la deidad de Cristo. Si ellos llegan a esa conclusión basándose en una suposición errónea, y hablan contra el Libertador y Su humanidad, tal palabra contra el Hijo del Hombre puede ser perdonada si, tras alcanzar una luz más plena, creen en la verdad de Su deidad. De hecho, muchos que negaron y rechazaron al Señor de la Vida antes de la cruz, luego comprendieron la verdad de quién era Él, pidieron perdón y fueron salvos.

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Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tiene jamás perdón, sino que es reo de un pecado eterno. Esto les dijo porque afirmaron: Tiene un espíritu inmundo (Mateo 12:31b; Marcos 3:29-30). La blasfemia es una decisión consciente de rechazar al Espíritu Santo, quien testifica que Jesús es el Salvador de los pecadores. Este no es un rechazo por ignorancia ni un rechazo basado en una percepción errónea. No, esta es la negativa a que se doble toda rodilla, y toda lengua confiese que Jesús el Mesías es el Señor para gloria de Dios Padre (vea Filipenses 2:10-11), ante toda evidencia posible del mesianismo y la deidad de Yeshua. Ellos dicen no. Nunca hay suficiente evidencia para la incredulidad. Ellos nunca serán perdonados porque no están dispuestos a recorrer el camino que lleva al perdón. Para el ladrón, el adúltero y el asesino hay esperanza. La Buena Nueva puede impulsarlos a clamar: «Oh Dios, ten piedad de mí, pecador» (Lucas 18:13). Pero, cuando alguien se ha endurecido hasta el punto de decidir ignorar al Espíritu, se coloca en el camino que conduce al infierno.664 Porque si continuamos pecando voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado, sino una horrenda expectación de juicio y ardor de fuego que va a consumir a los adversarios. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! (Hebreos 10:26-27 y 31).

Cualquiera que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonada; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero (Mateo 12:32). Yeshua enfatizó la importancia de nuestras palabras con respecto a la enseñanza del Ruaj Ha-Kodesh acerca del Mesías. ¿Es Jesús realmente el Rey, es el Mesías enviado por el Padre, o un falso maestro que representa el reino del Adversario? Es por nuestras palabras sobre esta obra del Espíritu que seremos absueltos o condenados. Muchos hoy en día dicen que Yeshua no es nuestro Mesías. Pero ¿qué dice usted? O como Jesús preguntó a los Doce: Y vosotros, ¿quién decís que soy Yo? (Mateo 16:15). Que nuestras palabras y acciones testifiquen que creemos que Él es nuestro Señor y Salvador personal. 665

Esta era y la era venidera son términos judíos que se aplican principalmente al contraste entre esta vida y la siguiente, más que a las fases sucesivas de la vida. Esta era (griego: aion) significa lo mismo que «el mundo» (griego: kosmos), considerado como una realidad terrenal separada de Dios. En Mateo, el término se usa especialmente en la frase el fin (o cumplimiento) del aion, que vemos en Mateo 13:39-40, 24:3 y 28:20. ¿Qué se desprende de ese fin del aion? es el aion por venir que se encuentra al otro lado del juicio de este siglo. Aquí, entonces, las consecuencias del pecado imperdonable se aplican no solo a esta vida, sino también a la venidera,666 cuando todos aquellos que se niegan a creer en el Mesías serán juzgados en el gran trono blanco (vea el comentario sobre Apocalipsis Fo – El Juicio del Gran Trono Blanco).

Hoy el pecado imperdonable no es simplemente incredulidad, sino incredulidad decidida. Es la negativa, tras haber visto todas las pruebas necesarias y tener suficiente luz para tomar una decisión informada, sin siquiera considerar creer en el Mesías, ellos endurecen sus corazones hasta el punto de cambiar la verdad de Dios en mentira (Romanos 1:25a). Ante toda evidencia posible de que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que fue resucitado al tercer día, conforme a las Escrituras (Primera Corintios 15:3b-4), ellos dicen que no. Y como resultado de su decisión consciente, Dios (porque no violará el libre albedrío de la humanidad) no puede hacer nada más por ellos. Todo lo que podía hacer, lo hizo en la cruz. Su sangre derramada no les basta. Aunque le duela el corazón, honrará su decisión de rechazarlo y, como resultado, permanecerán eternamente sin perdón.

Por lo tanto, la cuestión clave es la luz. Un incrédulo que blasfema contra Dios puede ser perdonado. Cuando las personas rechazan al Señor de la Vida sin una exposición plena a la evidencia de la deidad de Cristo, aún pueden ser perdonadas de ese pecado, si lo confiesan y se arrepienten. El apóstol Pablo/rabino Saulo confesó: habiendo sido antes blasfemo, perseguidor e insolente. Pero alcancé misericordia porque siendo ignorante, lo hice en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor sobreabundó con la fe y el amor que hay en Jesús el Mesías. Fiel es la palabra, y digna de ser aceptada por todos: Jesús el Mesías vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero (Primera Timoteo 1:13-15). Pedro blasfemó contra Cristo con maldiciones (Marcos 14:71), y fue perdonado y restaurado (vea Mn Jesús restituye a Pedro). Y muchos de ellos que habían negado y rechazado al Mesías durante Su ministerio terrenal, más tarde vieron la verdad de quién era Él y pidieron perdón y fueron salvos.

Incluso un creyente puede blasfemar, ya que cualquier pensamiento o palabra que desacredite o difame el nombre del Señor constituye blasfemia. Cuestionar la bondad, la sabiduría, la justicia, la veracidad, el amor o la fidelidad de Dios es una forma de blasfemia. Todo esto es perdonable por gracia. Dirigiéndose a los creyentes, Juan dijo: Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad (Primera Juan 1:9). Esto no nos da excusa para pecar (Rom 6:1-14), sino que los creyentes están eternamente seguros en Cristo (vea Ms La seguridad eterna del creyente). No hay pecado por el que Jesús no haya pagado al derramar Su sangre en la cruz.

No fue sorprendente que inmediatamente después de que Yeshua denunciara a los fariseos por su pecado imperdonable, de rechazarlo como el Mesías, Él dio una advertencia con una breve parábola para ilustrar una verdad obvia: Conocerá la condición espiritual de una persona por el fruto espiritual en su vida. Haced el árbol bueno y su fruto bueno, o haced el árbol malo y su fruto malo, porque por el fruto es conocido el árbol. ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del tesoro bueno saca cosas buenas; y el hombre malo, del tesoro malo saca cosas malas. Y Yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio, porque por tus palabras serás justificado y por tus palabras serás condenado (Mateo 12:33-37). La salvación y la condenación no se producen por palabras ni por hechos, sino que se revelan por ellos. Son evidencia objetiva y observable de la condición espiritual de una persona.

Durante la Segunda Guerra Mundial, una fuerza naval en el Atlántico Norte se vio envuelta en una dura batalla contra buques y submarinos enemigos en una noche excepcionalmente oscura. Seis aviones despegaron de un portaaviones para buscar esos objetivos, pero mientras estaban en el aire se ordenó un apagón total para protegerlo de ataques. Sin luz en la cubierta del portaaviones, los seis aviones no podían aterrizar, por lo que solicitaron por radio que las luces se encendieran el tiempo suficiente para que pudieran aterrizar. Sin embargo, dado que todo el portaaviones, con sus miles de hombres, así como los demás aviones y equipos, habría estado en peligro, no se permitió el uso de luces. Cuando los seis aviones se quedaron sin combustible, tuvieron que amerizar en las gélidas aguas y todos los miembros de la tripulación perecieron.

Llega un momento en que Dios apaga las luces, cuando se pierde para siempre la oportunidad de salvación. Por eso, el apóstol Pablo/rabino Saulo les dijo a los creyentes de Corinto: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido: ¡He aquí ahora el tiempo aceptable! ¡He aquí ahora el día de salvación! (Segunda Corintios 6:2b; Hebreos 3:7). Quien rechaza la luz plena no puede tener más luz, ni más perdón.667 Las personas no terminan en el infierno por sus pecados. Jesucristo ya pagó por todos sus pecados en la cruz. Ellos van al infierno por la blasfemia contra el Espíritu Santo.

2026-02-06T13:28:43+00:000 Comments

En – Cuatro cambios drásticos en el ministerio de Cristo

Cuatro cambios drásticos en el ministerio de Cristo

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En este punto el ministerio de Jesús cambió dramáticamente en cuatro áreas principales. Estos cuatro cambios sólo pueden entenderse a la luz del rechazo oficial de Cristo como el Mesías, en respuesta al segundo milagro mesiánico.

El primer cambio se centró en el propósito de sus milagros. Antes de Su rechazo, Su propósito era autenticar Su mesianismo; sin embargo, después de Su rechazo, solo era para la formación de Sus doce discípulos/talmidim. Por lo tanto, el énfasis pasó de la nación a los apóstoles.

El segundo cambio se centró en las personas a quienes les realizó los milagros. Antes de Su rechazo, Jesús realizó milagros para beneficio de las masas y no exigió una demostración de fe; sin embargo, después, solo realizó milagros basados en la necesidad individual y una demostración de fe. Así, el énfasis cambió de las multitudes sin fe a los individuos con fe.

El tercer cambio se refería al mensaje que Él y los Doce dieron. Antes de Su rechazo, Cristo y Sus apóstoles viajaron por todo Israel proclamando a Yeshua como el Mesías. Cuando Jesús hacía milagros, decía: «vayan y cuenten lo que Dios ha hecho por ustedes» Ntd1. Pero, tras Su rechazo, estableció una política de silencio. Luego les mandó enfáticamente: «no se lo digan a nadie» Ntd2.
La Gran Comisión en Mateo 28:16-20 anularía esa política de silencio. Pero antes de eso, el énfasis cambió a «no se lo digan a nadie».

El cuarto cambio se centró en su método de enseñanza. Antes de Su rechazo, Cristo enseñaba a las masas en un lenguaje comprensible, pero después, solo enseñaba en parábolas. El mismo día que Jesús fue rechazado, comenzó a hablarles en parábolas (vea Mateo 13:1-3, 34-35; Marcos 4:34). Es imposible entender por qué Su ministerio cambió en estas cuatro áreas a menos que entendamos primero la gravedad del rechazo oficial del Sanedrín (vea el enlace, haga clic en Eh Jesús es oficialmente rechazado por el Sanedrín). El rechazo de Su mesianismo por posesión demoníaca fue una respuesta directa al segundo milagro mesiánico (vea Ek El segundo milagro mesiánico: Solo por Beelzebú, el príncipe de los demonios, este hombre expulsa demonios). Por lo tanto, se les había dado suficiente luz. Los fariseos e Israel habían rechazado la luz y no se les daría más. Así que el énfasis cambió de la enseñanza clara a la enseñanza parabólica.668

Aquel mismo día, saliendo Jesús de la casa, se sentó a la orilla del mar. Y se le juntaron grandes multitudes, por lo cual, subiendo a una barca, se sentó; y toda la muchedumbre estaba de pie en la playa. Y les habló muchas cosas en parábolas (Mateo 13:1-3a). Esto fue el mismo día de Su rechazo por parte de los fariseos y la nación de Israel, entonces comenzó a enseñarles en parábolas…

Tiempo después, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas en parábolas? (Mateo 13:10). El Señor les dio tres razones.

En primer lugar, para los doce apóstoles, el propósito de las parábolas era ilustrar la verdad espiritual. Jesús respondió: «Porque a vosotros ha sido dado a conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no ha sido dado» (Mateo 13:11).

En segundo lugar, debían ocultar la verdad a los incrédulos. Para entonces, se les había dado suficiente luz para responder correctamente con fe. Pero, por falta de fe, respondieron incorrectamente al rechazar Sus afirmaciones mesiánicas. Por lo tanto, no se les daría más luz (Mateo 13:11b). Después de Su primera parábola, Jesús dijo: «El que tiene oídos, oiga» (Mateo 13:9). Los creyentes tendrían oídos espirituales para oír y comprender las parábolas. Pero los incrédulos estaban cegados a la verdad y carecían de oídos espirituales para oír.

En tercer lugar, las parábolas fueron dadas para cumplir la profecía del TaNaJ (vea el comentario sobre Isaías Bs ¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?

Ntd1: al varón de quien habían salido los demonios le dice:  Lucas 8:39 Vuelve a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas te ha hecho Dios. Y él fue proclamando por toda la ciudad cuán grandes cosas le había hecho Jesús.

Ntd2: Vea como ejemplo: Marcos 7:36; Marcos 8:26, Marcos 8:29-30; Marcos 9:9; Mateo 16:20; Lucas 9:21

2025-11-13T20:32:08+00:000 Comments

El – Todo reino dividido contra sí mismo será destruido Mt 12:25-29 y Mr 3:23-27

Todo reino dividido contra sí mismo será destruido
Mateo 12:25-29 y Marcos 3:23-27

Todo reino dividido contra sí mismo será destruido ESCUDRIÑAR: ¿Qué precipitó este intercambio entre nuestro Señor y los fariseos y maestros de la Torá/Ley? Entonces ¿qué cuatro defensas presentó Jesús en respuesta a sus acusaciones? ¿Qué cuatro defensas tiene Él hoy? ¿Por qué señaló Jesús lo que hacían los seguidores de los fariseos? ¿Por qué era eso un problema? ¿Quién es el hombre fuerte en la ilustración de Cristo? ¿El ladrón? ¿Cuándo recibirá Satanás finalmente su merecido?

REFLEXIONAR: ¿Cuándo somos hechos hijos en la familia de Dios? ¿Cómo se presenta Yeshua como más poderoso que Satanás? ¿Cómo cree usted que se sintió el Hijo de Dios al tener que defenderse de las acusaciones de los fariseos y maestros de la Torá/Ley, pecadores y orgullosos? ¿Cómo cree que Él se siente al ver Su nombre afrentado por los pecadores impíos de hoy? ¿Está usted contribuyendo a la defensa de Su nombre contra los ataques satánicos hoy?

Y los escribas que habían bajado de Jerusalén, decían: ¡Está poseído por Beelzebul! y: ¡Por el príncipe de los demonios echa fuera a los demonios! Y llamándolos junto a sí, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? (Marcos 3:22-23). Los Evangelios revelan gradualmente, más y más sobre quién era Yeshua y quién no era. Tras Su segundo milagro mesiánico de sanar a un mudo ciego, Jesús fue rechazado como Mesías por el Sanedrín, quienes afirmaban que estaba poseído por Belcebú (vea el enlace, haga clic en Lg El Gran Sanedrín). Ellos afirmaban: que es por el príncipe de los demonios que echa demonios (vea Ek Es solo por Belcebú, el príncipe de los demonios, que este hombre expulsa demonios). Aunque los fariseos y los maestros de la Torá/Ley que habían bajado de Jerusalén hablaban a la multitud, fuera del alcance del oído del Señor, Él conocía sus pensamientos. Así que Jesús llamándolos junto a sí, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? Sin inmutarse por su postura, Jesús se defendió de sus ataques satánicos de cuatro formas específicas:

Primero, la acusación no podía ser cierta porque significaría una división en el reino de Satanás. Yeshua no podía dejar sin respuesta acusaciones tan graves. Siendo omnisciente, conocía sus pensamientos y les decía en parábolas: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no quedará en pie. Entonces, si Satanás echa fuera a Satanás, está dividido contra sí mismo, ¿cómo, pues, permanecerá su reino? (Mateo 12:25-26; Marcos 3:23-26). Éste se habría destruido a sí mismo y habría llegado su fin. ¿Por qué el adversario querría hacer un milagro expulsándose a sí mismo y a otros demonios? Eso no tendría sentido. Si bien es cierto que el mal es destructivo por naturaleza, también es cierto que, aunque no hay armonía, confianza ni lealtad en el reino de Satanás, este ciertamente no tolera la desobediencia ni la división. En consecuencia, Satanás no puede estar dividido contra sí mismo. Por celos y presunción de superioridad moral, los fariseos se habían vuelto ciegos a lo obvio. Al expulsar demonios y sanar a la gente, Jesús estaba destruyendo el reino del adversario, no construyéndolo.

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En segundo lugar, ellos mismos habían reconocido desde hacía tiempo que el exorcismo era un don de Dios. El Mesías demostró que la acusación de los fariseos también era prejuiciosa, revelando la corrupción y la maldad de sus fríos y oscuros corazones. Cabe destacar que otros rabinos también habían expulsado demonios. Por lo tanto, Jesús pregunta a los líderes religiosos que lo acusaban de posesión demoníaca: Y si Yo echo fuera los demonios por Beelzebul, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces (Mateo 12:27; Lucas 11:18-19). La palabra hijos se usa a menudo como descripción de discípulos o seguidores en el TaNaJ, como «los hijos de los profetas», como se usa en 2 Reyes 2:3. Ciertos seguidores, o los hijos de los fariseos habían expulsado demonios, y el historiador judío Josefo nos dice que usaban muchos conjuros y fórmulas de culto extrañas y exóticas en sus rituales. Nunca habría afirmado que esas actividades fueran impías, y mucho menos satánicas. Para poner a Sus oponentes en una situación teológica difícil, Jesús dice que los fariseos dejaran que sus seguidores exorcistas fueran sus jueces. Él dijo: ellos serán vuestros jueces. El pedido implícito era que preguntaran a esos seguidores por el poder de quien ellos expulsaban a los malos espíritus. Si decían: “por el poder de Satanás”, se condenaban a sí mismos y a los fariseos que los apoyaban. Pero si decían: “por el poder de Dios”, desmentían la acusación de los fariseos contra Yeshua.660 Una vez más, el Señor los tenía en jaque mate. ¡Cuánto odiaban eso!

En tercer lugar, la curación del mudo ciego autentificó la afirmación de que Jesús era el Mesías. Sólo el  verdadero Dios de Israel querría edificar Su Reino de una manera tan positiva. Pero, si por el Espíritu de Dios echo Yo fuera los demonios, entonces llegó a vosotros el reino de Dios (Mateo 12:28), o está en medio de ustedes. Si Jesús realizó Su obra por el Espíritu de Dios, entonces Sus milagros eran de Dios y tenía que ser el Mesías, el hijo de David, tal como todo el pueblo decía que era (vea Mateo 12:23). En cierto sentido, Yeshua no reinará en la tierra hasta Su Reino mesiánico, y después de eso el Estado Eterno (vea el comentario sobre Apocalipsis Fq El Estado Eterno). Pero, en su sentido más amplio, el Reino de Cristo es la esfera de Su gobierno en cualquier lugar o dispensación. Él es el Rey dondequiera que esté, y quienes lo aman son Sus súbditos; por lo tanto, Su Reino siempre estuvo con Él durante Su ministerio terrenal. Dios nos rescató de la potestad de las tinieblas, y nos trasladó al reino del Hijo de su amor (Colosenses 1:13). Todos los creyentes entran en Su Reino, en el momento en que reciben al Rey como su Señor y Salvador (vea Bw Lo que Dios hace por nosotros en el momento de la fe).

En cuarto lugar, Jesús demuestra que Él es más fuerte que Satanás. Está invadiendo el dominio del Adversario. El reino de Dios está irrumpiendo al quitarle las posesiones a Satanás, o las almas perdidas. Yeshua está liberando a la gente del poder del diablo. Los fariseos estaban espiritualmente ciegos, pues no podían ver que todo lo que el Señor decía y hacía se oponía a Satanás. Jesús usó la figura de un ladrón que planeaba robar la casa de un hombre fuerte mientras él estaba allí. El ladrón sabe que, a menos que primero ate al hombre fuerte, no tiene ninguna posibilidad de éxito y, de hecho, corre el riesgo de ser arrestado o golpeado severamente en el proceso. Pero nadie puede entrar en la casa del fuerte y saquear sus bienes, a menos que primero ate al fuerte, entonces podrá saquear su casa (Mateo 12:29; Marcos 3:27). Por lo tanto, debe ser alguien más fuerte que Beelzebú quien pueda librarnos de semejante demonio opresor. El golpe mortal al adversario fue infligido en la cruz y se completará plenamente en el futuro, pero antes de esa victoria final, El Mesías demuestra repetidamente Su poder ilimitado e irrestricto para lograr Sus propósitos deseados.

Además de ser un testimonio dinámico en el Israel del primer siglo, esta situación es un gozoso recordatorio para todos los creyentes de nuestros días. Sed sobrios, velad, que vuestro adversario el diablo anda como león rugiente, buscando a quien devorar (Primera Pedro 5:8), se nos promete protección divina si nos aferramos a la armadura de Dios (vea Efesios 6:10-18). Aunque tenemos una victoria prometida, también debemos ser lo suficientemente sabios como para comprender que la batalla espiritual durará hasta que Satanás finalmente sea arrojado: Y el diablo que los engañaba fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde también están la bestia y el falso profeta, y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos (vea el comentario sobre Apocalipsis Fm Satanás será liberado de su prisión y engañará a las naciones).661

¿Cómo se defiende hoy a Yeshua el Mesías de los ataques satánicos? De nuevo, hay cuatro maneras específicas:

Primero, el Espíritu testifica que Jesús es el Cristo. Jesús animó a Sus apóstoles con la promesa de la obra del Espíritu en el mundo. Como la obra de Yeshua era promover el Padre y no a Él mismo, así el Espíritu Santo dará testimonio de Jesús como el Mesías: El Espíritu de Verdad que procede del Padre – Él da testimonio de mí, y sé que Su testimonio acerca de mí es verdadero (vea detalladamente Juan 5:32; 14:26 y 15:26).

En segundo lugar, la Iglesia universal testifica que Yeshua es el Mesías. El Espíritu Santo es enviado por el Padre (Juan 14:26a), así como el Hijo fue enviado por el Padre. Sin embargo, esta obra misteriosa del Espíritu Santo, no se realiza de forma aislada de la Iglesia. Los talmidim debían dar testimonio de los hechos que conocieran: Y vosotros también debéis testificar (Juan 15:27a). Como testificaron los Doce, el Espíritu Santo convenció y la gente fue salva. La misma combinación de obediencia humana al mandato divino (Hechos 1:8) junto con el testimonio del Ruaj Ha-Kodesh es necesaria en cada generación.662

En tercer lugar, la Palabra de Dios testifica que el Señor es el Esperado. En un principio era el Logos, y el Logos estaba ante Dios, y Dios era el Logos. Y el Logos se hizo carne, y tabernaculizó entre nosotros, y contemplamos su gloria (gloria como del Unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad (Juan 1:1 y 14); (Logos o Verbo o Palabra).

En cuarto lugar, y como Sus embajadores, debemos testificar que Él es el Ungido. Así que, somos embajadores en nombre del Mesías, como si Dios rogara por medio de nosotros: ¡Rogamos en nombre del Mesías, reconciliaos con Dios! (Segunda Corintios 5:20). Al igual que en nuestros días, ser embajador en la antigüedad era un deber importante y muy valorado. Un embajador es a la vez mensajero y representante de quien lo envió, y los creyentes son mensajeros y representantes de la corte celestial. Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde aguardamos ardientemente al Salvador, al Señor Jesús, el Mesías (Filipenses 3:20), testificamos que el Salvador de los pecadores es el Mesías, donde vivimos como extranjeros (vea Primera Pedro 2:11). Como Sus representantes, no tenemos que ser perfectos (a veces se nos escapa la aureola), pero sí debemos ser conscientes de nuestra responsabilidad de testificar que: si con tu boca confiesas a Jesús como Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo (Romanos 10:9).

Señor Jesús, con Tu cruz nos abriste el camino a la libertad. Enséñanos a confiar en Tu victoria sobre el diablo. Concédenos vivir por fe en Ti, mientras esperamos la victoria que has prometido. 66

2026-01-14T10:14:47+00:000 Comments

Ek – Es solo por Beelzebú, el Príncipe de los demonios, que este hombre expulsa a los demonios Mateo 12:22-24, Marcos 3:20-22, Lucas 11:14-15, Juan 7:20

Es solo por Beelzebú, el Príncipe de los demonios,
que este hombre expulsa demonios
El segundo milagro mesiánico: Jesús sana a un mudo ciego
Mateo 12:22-24, Marcos 3:20-22, Lucas 11:14-15, Juan 7:20

Es solo por Beelzebú, el príncipe de los demonios, que este hombre expulsa demonios ESCUDRIÑAR: Cuando los fariseos dijeron: “es solo por Beelzebú, el Príncipe de los Demonios, que este hombre expulsa demonios”, ¿de qué estaban hablando? ¿Por qué estaba preocupada la familia de Jesús por Él? ¿Qué pensaban que estaba mal con Él? ¿Cómo malinterpretaron Sus acciones? ¿Cómo reaccionó toda la gente al milagro de Yeshua? ¿Qué fue tan diferente acerca de la curación de Cristo de un hombre poseído por un demonio que era ciego y mudo? ¿Por qué el Sanedrín concluyó que Yeshua el Mesías estaba poseído por un demonio? Pero, ¿cuál fue la verdadera razón por la que fue rechazado?

REFLEXIONAR: ¿Cuándo ha malinterpretado usted las acciones de Yeshua? ¿Cuándo fue la última vez que usted fue acorralado por Él y le obligó a tomar una decisión? ¿Confió en Él o en sus circunstancias? ¿Qué aprendió de la experiencia? ¿Cómo reacciona cuando alguien culpa a Dios por algo que el diablo ha hecho?

Una vez más el Rabino hacedor de milagros estaba siendo presionado por la multitud en Capernaúm. Entonces Jesús entró en una casa. La casa de Pedro y Andrés estaba en esa zona, y probablemente fue allí adonde fue. Y se dirigen a una casa, y se junta de nuevo la multitud, de manera que ellos ni siquiera podían comer pan (Marcos 3:20).

Y cuando lo oyeron los suyos, salieron para prenderle, porque decían: Está fuera de sí (Marcos 3:21). Cuando la familia del Señor se enteró de que estaba tan absorto en Su obra que ni siquiera se ocupaba de Sus necesidades físicas, fueron a hacerse cargo de Él. Esto probablemente significó que ellos decidieron llevarlo de regreso a Nazaret. Eso lo aliviaría de la presión de tener tanta gente presionándolo constantemente para satisfacer sus necesidades físicas y espirituales. El verbo para prenderle es krateo, significa tomar posesión de, apoderarse de, y se usa para referirse al arresto de alguien (Marcos 6:17, 12:12, 14:1, 44, 46, 49 y 51). Tenían la intención de llevárselo por la fuerza contra Su voluntad, pues decían: «Está fuera de sí» (Marcos 3:21). Su propia familia se dio cuenta de que algo era diferente. Pero, ellos malinterpretaron Sus acciones y pensaron que Él necesitaba ser protegido de Sí mismo, pero también ellos mostraron su preocupación por Él.656 Su celo les parecía rozando la locura. El ministerio sanador del Mesías creó la necesidad de teorías para explicarlo. Herodes tenía su teoría (Mateo 14:1-12), la familia de Jesús tenía la suya, y los fariseos y maestros de la Torá/Ley tenían su teoría propia.

Entonces le trajeron un endemoniado, ciego y mudo, y lo sanó, de manera que el mudo hablaba y veía (Mateo 12:22). Fueron los fariseos quienes trajeron un endemoniado ciego y mudo. Expulsar demonios en aquella época no era inusual. Incluso los fariseos y sus discípulos podían expulsar demonios. Jesús diría más tarde: Y si Yo echo fuera los demonios por Beelzebul, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces (Mateo 12:27). Los judíos ya habían notado la diferencia entre la forma en que los fariseos expulsaban a los demonios y la forma en que Él los expulsaba (Marcos 1:21-28).

Los rabinos utilizaban un ritual específico para expulsar demonios. El ritual constaba de tres pasos. Primero, el exorcista debía establecer comunicación con el demonio. Cuando el demonio hablaba, utilizaría las cuerdas vocales de la persona poseída para responder. En segundo lugar, tras establecer comunicación con el demonio, los rabinos preguntaban su nombre. En tercer lugar, una vez establecido el nombre del demonio, le ordenaban que saliera. Más adelante, encontramos al Señor usando este mismo procedimiento de tres etapas cuando Jesús le preguntó: ¿Qué nombre tienes? Le dice: Tengo por nombre Legión, porque somos muchos (Marcos 5:9). Normalmente los expulsaba sin ningún ritual, lo cual hacía tan diferentes sus exorcismos.657

Sin embargo, aunque el judaísmo fariseo podía practicar el exorcismo mediante este procedimiento de tres etapas, había un tipo de demonio contra el cual no podían hacer nada. Si el demonio dejaba a la persona muda o le impedía el habla, no había forma de establecer comunicación con él. Al no poder averiguar su nombre, los fariseos consideraban imposible expulsar a un demonio mudo.

Mucho antes de la llegada de Yeshua, los antiguos rabinos dividían los milagros en dos categorías.
Primero, aquellos milagros que cualquiera podría realizar si el Espíritu Santo le daba el poder para hacerlo.
La segunda categoría se llamaba milagros mesiánicos, estos, eran milagros que solo el Mesías podría realizar.
Estos milagros fueron tomados de Isaías 35:5-6 porque los rabinos los entendían como claramente mesiánicos. Jesús realizó milagros en ambas categorías: milagros generales, pero también milagros mesiánicos. Debido a la enseñanza rabínica de que ciertos milagros estarían reservados solo para el Mesías, cada vez que realizaba un milagro mesiánico creaba una reacción diferente a la de otros tipos de milagros. Los rabinos enseñaban que había tres milagros mesiánicos. El primero era la purificación de un judío
leproso , el segundo era la expulsión de un demonio mudo y el tercero, la curación de un hombre ciego de nacimiento (vea el comentario sobre Isaías Gl Los Tres Milagros Mesiánicos).

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El Sanedrín aún se encontraba en la segunda fase del interrogatorio para determinar si Yeshua era el Mesías (vea Lg El Gran Sanedrín). Dondequiera que el Señor iba, los fariseos lo seguían sin falta y vigilaban cada uno de Sus movimientos. Y Jesús lo sanó, de manera que que el mudo hablaba y veía. Fue el segundo milagro mesiánico de Cristo. Isaías había escrito que, cuando viniera el Mesías, cantará la lengua del mudo (vea Isaías 35:6). Por lo tanto, la expulsión de un demonio mudo causó gran conmoción entre las masas judías. Y todas las multitudes estaban atónitas y decían: ¿Será éste el Hijo de David? (Mateo 12:23; Lucas 11:14). Estaban dispuestos a hacer la pregunta, pero no a responderla, pues esperaban que el Sanedrín tomara la decisión (vea Eh Jesús es oficialmente rechazado por el Sanedrín).

Lo que realmente preguntaban era: “¿es este el Mesías?“. Porque Hijo de David es un título mesiánico. Antes de esto, cuando Jesús expulsaba otros tipos de demonios, la gente no hacía esa pregunta. Ellos preguntaban: “¿con qué autoridad expulsas demonios?“. Pero aquí, al expulsar a un demonio mudo, la pregunta cambió porque Jesús hizo lo que les habían enseñado sus rabinos, que solo el Ungido podría hacer.

Había mucho en juego. Al realizar un milagro mesiánico, Yeshua acorraló al Sanedrín y los obligó a tomar una decisión. Les quedaban dos opciones: declarar a Jesús el Mesías, o rechazar sus afirmaciones mesiánicas. Su problema era que si lo rechazaban, ellos tenían que tener una explicación de por qué Él podía hacer esas cosas que habían estado enseñando que solo el Esperado podía hacer. No podían negar Su milagro mesiánico. Pero en cambio, eligieron rechazarlo a Él y Sus afirmaciones mesiánicas. Los fariseos y los maestros de la Torá (escribas) que habían descendido de Jerusalén, decían: Tiene a Beelzebul, y: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios (Mateo 12:24; Marcos 3:22; Lucas 11:15; vea también Juan 7:20). El Adversario es el príncipe de los demonios en el sentido de que es su gobernante, el primero entre ellos en importancia, privilegio y poder. Esto es tan importante que, los cuatro escritores de los evangelios registran este evento que cambió la vida. El Gran Sanedrín dictaminó que el Hijo de Dios estaba realizando milagros mesiánicos por el poder de Satanás. Este fue un punto de inflexión importante en el ministerio de Cristo. Las cosas nunca volverían a ser iguales para Israel o para el mundo.

En el análisis final, creyéndose muy sabios, los fariseos dijeron que Jesús mismo estaba poseído por un demonio. Pero no por un demonio común, sino por el príncipe de los demonios, Beelzebú. Cuando los judíos finalmente fueron curados de su adoración a Baal, después del cautiverio babilónico de setenta años, los rabinos comenzaron a burlarse de varios dioses y aplicaron sus nombres a diferentes demonios. Evidentemente, el príncipe Baal, o Baal- Zibbul, fue corrompido intencionalmente a señor de las moscas, o Baal- Zibub. Este fue un reconocimiento de que las moscas se pueden encontrar por todas partes en la ciudad pagana de Babilonia. Entonces cambiaron la última letra de una “l” a una “b“, de Beelzebú (2 Reyes 1:2-3, 6 y 16) que significa señor del palacio real a Belcebú que significa señor de las moscas o señor del estiércol por razones obvias.

Al atribuir Sus milagros a Beelzebú, los rabinos del siglo I lo llamaban a Jesús el peor hechicero e idólatra. En un sorprendente pasaje paralelo del Talmud, algunos sabios coinciden con el relato de Mateo. Algunos rabinos dijeron: «Yeshua el Nazareno practicó la magia, engañó a Israel y la extravió». (Tratado Sanedrín 107b). Lo que es especialmente curioso es que los rabinos especulan que Yeshu (es, según ellos, el nombre corrupto para Yeshua, que en realidad es una abreviatura de “que su nombre sea maldito”, o yemach shemo ve-zichro) probablemente adquirió la hechicería especial durante Su estancia en Egipto. Vea Jesús en Egipto en Mateo 2:13-21. Si bien llega a conclusiones diferentes a las de Sus seguidores, la literatura rabínica confirma, curiosamente, muchos detalles de la vida del Jesús histórico. Sea cual sea nuestra perspectiva de fe, las tradiciones históricas judías de la época confirman que, tras pasar un tiempo en Egipto, realizó grandes señales milagrosas en Israel, que incluso Sus adversarios reconocieron.658

Durante siglos, el pueblo de Dios había anhelado al Mesías, su Divino Libertador. La esperanza de todo profeta y maestro piadoso de Israel era vivir para verlo; y toda niña judía soñaba con ser Su madre. Sin embargo, cuando Yeshua llegó fue negado y rechazado. Aquí, el liderazgo judío rechazó a Jesús como el Mesías. Más tarde, en la ciudad de Jerusalén, antes de Su crucifixión, todo el pueblo respondió y dijo: ¡Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros descendientes! (Mateo 27:25). Como resultado de su rechazo, el liderazgo judío y el pueblo judío tendrán que pedirle al Señor que regrese antes de Su Segunda Venida (vea el comentario sobre Apocalipsis Ev La base para la segunda venida).

La posesión demoníaca fue la base de su explicación de cómo, por un lado, Jesús podía realizar milagros mesiánicos y, por otro, no era el Mesías. Esto no solo se refleja en el relato bíblico, sino también en la literatura rabínica. Los rabinos enseñan que la razón por la que tuvieron que ejecutar a Jesús en la Pascua, lo cual era contrario a la práctica de que las ejecuciones no debían tener lugar en días festivos, fue que Él sedujo a Israel con la práctica de la brujería. Existe una estrecha asociación entre la brujería y el demonismo. Los rabinos también enseñan que cuando Yeshua estaba en Egipto, se hizo cortes en la piel y dentro de esos cortes insertó el nombre tácito de YHVH. Vea Aw Herodes ordenó matar a todos los niños de Belén de dos años o menos; también vea el comentario sobre Éxodo At Segunda objeción y respuesta de Moisés. Ellos enseñan que Jesús hizo milagros por ese medio.

Por lo tanto, la razón dada para el rechazo del Mesías fue la posesión demoníaca; sin embargo, la verdadera razón fue Su rechazo a la Ley Oral (vea Ei La Ley Oral). Esta acción del liderazgo de Israel sentó las bases para la historia judía de los siguientes 2000 años. Hasta el día de hoy, los judíos creen que Jesús estaba poseído por un demonio.

En 1915, el pastor William Barton comenzó a publicar una serie de artículos. Utilizando el lenguaje arcaico de un narrador antiguo, escribió sus parábolas bajo el seudónimo de Safed el Sabio. Durante los siguientes quince años, compartió la sabiduría de Safed y su fiel esposa, Keturah. Era un género que disfrutaba. A principios de la década de 1920, se decía que Safed contaba con al menos tres millones de seguidores. Convertir un acontecimiento cotidiano en una ilustración de una verdad espiritual fue siempre una característica clave del ministerio de Barton.

     Llegó a la ciudad donde vivo un hombre que impartió una conferencia, y Keturah y yo fuimos. El tema que trató era uno del que sabía muy poco. Pero lo extendió a la superficie de una charla interesante, y la gente la disfrutó, y nosotros también. Sí, y nos benefició, aunque el conferenciante sabía poco más de lo que nos dijo.

Y vino otro hombre que habló sobre el mismo tema, y fuimos a escucharlo. Era un hombre de gran educación. Dije: «Ahora escucharemos algo que valga la pena». Pero empezó contándonos la historia del tema y los diversos intentos por aclararlo. Luego habló de las diversas teorías que habían sugerido al respecto y de los libros que se habían escrito en diversos idiomas al respecto. Dijo que cierta opinión había sido sostenida por los eruditos, pero que ya no era muy apreciada, y que la opinión que la reemplazaría estaba en disputa. Sugirió varios aspectos del tema que, según dijo, no podía discutir porque requeriría un volumen completo para cada uno de ellos. Y en ese momento llegó el momento de detenerse, y se detuvo.

Y mientras viajábamos hacia nuestra casa, Keturah dijo: Ciertamente es un hombre de gran conocimiento.

Y respondí: «Sí, y para la audiencia habría sido mejor que supiera la décima parte de lo que sabe». Pues el primero llevaba todos los objetos en su escaparate, y este hombre bloqueaba la acera con montones de cajas sin abrir y fardos de sabiduría indigesta e inútil.

Y dijo Keturah: He oído que el poco conocimiento es cosa peligrosa.

Y le dije: «No lo creas. Un poco de conocimiento es bueno para la semilla, pero a veces uno se ahoga en su propio conocimiento. Porque el primero sabía poco, pero lo usó con eficacia, y el segundo sabía mucho, y fue inútil».

Y le dije a Keturah: «Como una araña enredada en su propia tela, así es quien tiene mucho conocimiento, pero no lo puede usar. Es mejor saber poco como un niño y saber usarlo con sabiduría, que saber mucho y perderse en su pantano».

Y Keturah dijo: Sin embargo, a mí me parece que el conocimiento es bueno, y que mucho conocimiento es mejor que poco.

Y dije: «Todo conocimiento humano es pequeño, y la diferencia entre quien sabe mucho y quien sabe poco es demasiado pequeña como para perder mucho tiempo en distinciones fútiles. Porque a los ojos de Dios, la sabiduría de ambos es necedad. Pero el valor del conocimiento reside en su uso».

Y Keturah me preguntó, diciendo: ¿Eres hombre de mucho o de poco conocimiento?

Y respondí: «Si puedo usar mi conocimiento y salirme con la mía, ¿qué importa si es pequeño o grande? Mira, aunque sea ignorante, no me cuesta encontrar gente aún más ignorante, y si el río en el que nadan les sobrepasa, ¿qué importa si es una pulgada o diez mil codos?».

Y Keturah dijo: «En verdad creo que entre los hombres ignorantes de la tierra hay algunos que son más ignorantes que tú; y si alguno de ellos piensa que eres sabio, no le diré que no es así».659

2025-10-21T12:28:31+00:000 Comments

Ej – El punto de no retorno para Israel

El punto de no retorno para Israel

Esta fue la tercera vez que una generación judía llegó a un punto sin retorno

Primero, tras salir de Egipto, la nación de Israel llegó a la comunidad de Cades (Números 13:26-33). La Tierra Prometida estaba a su alcance. Doce espías entraron, pero solo Josué y Caleb creyeron en la palabra del SEÑOR. La generación del Éxodo había llegado a un punto sin retorno. Esto no afectó su salvación individual, pero toda esa generación fue desterrada. Tuvieron que vagar cuarenta años por el desierto, y morir fuera de la Tierra Prometida antes de que otra generación de israelitas pudiera regresar.

En segundo lugar, el rey Manasés convirtió el Templo de Salomón en un importante centro de idolatría. Esa generación llegó a un punto sin retorno, y ADONAI decretó el juicio del cautiverio babilónico. Al final de su vida, Manasés se arrepintió y fue salvo, pero aun así sufrió la muerte física y la nación de Israel se dispersó, y sufrió setenta años de exilio en Babilonia.

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En tercer lugar, tras la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén, miles lo proclamaron como el Mesías. Pero en una semana lo rechazaron. Esa generación había llegado a un punto sin retorno. Las consecuencias de su rechazo no se verían hasta pasados unos 40 años. Hay un comentario interesante en los escritos rabínicos sobre el Mesías y los cuarenta años de una generación. El rabino Eleazar dijo: «Los días del Mesías son cuarenta años, como se dijo: ‘Durante cuarenta años fui provocado por esta generación’ (la generación del Éxodo)». Por lo tanto, los escritos rabínicos respaldan el concepto de un período de cuarenta años en el que Dios fue provocado por una generación específica. En el año 70 dC, el general romano Tito sitió Jerusalén y crucificó a cerca de un millón de judíos. Quienes no fueron crucificados se dispersaron por todas las naciones del mundo hasta 1948, cuando la nación de Israel fue restablecida tras el Holocausto, conforme a la resolución de la ONU.655

Siempre que los judíos son dispersados hay un elemento de juicio involucrado. Cuando son obedientes, son reunidos en la Tierra, pero cuando son desobedientes, son dispersados de la Tierra. Cuando Adán y Eva fueron obedientes, pudieron disfrutar del jardín en Edén, pero cuando fueron desobedientes, fueron dispersados o expulsados de él. En la ciudad de Babel, cuando fueron obedientes, fueron reunidos, pero cuando se volvieron desobedientes, fueron dispersados por toda la tierra conocida. Pero cuando fueron obedientes, fueron reunidos de nuevo en Israel. Después del cautiverio babilónico, solo regresaron unos cincuenta mil, pero fueron obedientes y regresaron a Israel desde el este, como siempre fue el caso. Cuando regresaron de los exilios como nación, fue desde el este.

Ntd: Aunque históricamente regresaron desde el este, los profetas describen una futura reunión desde todas las direcciones

2025-10-21T11:25:29+00:000 Comments

Eh – Jesús es oficialmente rechazado por el Sanedrín

Jesús es oficialmente rechazado  por el Sanedrín

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En el tiempo de Cristo, el judaísmo farisaico tenía un dominio absoluto sobre la nación de Israel debido a la Ley Oral (vea el enlace haga clic en Ei La Ley Oral). Durante veinte siglos, los judíos se habían visto sometidos a un “liderazgo algo tóxico”, lo que significaba que, independientemente de la dirección que tomara el liderazgo judío, el pueblo lo seguiría sin falta. Vemos esto con frecuencia en la historia del TaNaJ. Cuando el rey hacía lo recto ante los ojos del Señor, lo seguían; y cuando el rey hacía lo malo ante los ojos de DIOS, también lo seguían. Ante el testimonio de los creyentes hoy, muchos judíos dirán: “¿Por qué los rabinos no creen esto?”.

Al ver los milagros que Jesús realizó, todas las multitudes estaban asombradas, y decían: ¿No será éste el Hijo de David? (Mateo 12:23). Las multitudes estaban dispuestas a formular la pregunta, pero no estaban dispuestas a responderla por sí mismas.652 Debido a este “liderazgo algo tóxico”, las masas pensaron que era responsabilidad del Gran Sanedrín decidir si el Mesías había llegado. Y trágicamente, el Gran Sanedrín dijo “¡No!”.

Como resultado, el Gran Sanedrín rechazó a Cristo alegando posesión demoníaca, y más tarde las masas se expresaron… Y todo el pueblo respondió y dijo: ¡Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros descendientes! (Mateo 27:25). Debido a sus creencias en las tradiciones de los hombres (Marcos 7:8), ellos perdieron al Mesías. Como resultado de este rechazo, los líderes judíos y el pueblo judío tendrán que pedirle que regrese antes de Su Segunda Venida (vea el comentario sobre Apocalipsis EvLa base para la Segunda Venida). La nación de Israel, transitoriamente, había llegado a un punto sin retorno.

2025-10-21T11:08:27+00:000 Comments

Eg – María Magdalena y algunas otras mujeres apoyaron a Jesús Lucas 8: 1-3

María Magdalena
y algunas otras mujeres
apoyaron a Jesús con sus propios recursos
Lucas 8: 1-3

María Magdalena y otras mujeres apoyaron a Jesús con sus propios recursos ESCUDRIÑAR: ¿Qué cree usted que pensaron los Doce de esta disposición de las mujeres? ¿Por qué Jesús incluyó a María Magdalena y a las demás mujeres? ¿Acaso Él solo buscaba ser justo? ¿Se trataba de una forma temprana de discriminación positiva? ¿Por qué las mujeres no podían simplemente escuchar cuando se reunía una multitud o cuando Yeshua les enseñaba ocasionalmente en privado, como hizo con María de Betania? ¿Cómo trata Él a las mujeres en general en el Nuevo Pacto?

REFLEXIONAR: ¿Qué hizo tan improbable que María Magdalena se convirtiera en una líder tan importante entre los seguidores del Mesías? ¿Por qué cree usted que el pasado nos domina tanto, a pesar de estar seguros del perdón en Cristo? ¿Por qué es tan difícil perdonar a los demás? ¿Por qué la gente, incluso, culpa a Dios por la miseria que el Adversario les causó?

Esta fue la tercera gran gira de predicación del Señor, cuando por primera vez, no sólo fue seguido por Sus doce talmidim, sino que también fue atendido por el servicio amoroso de aquellos que debían todo a Su ministerio.648 Y aconteció un poco después, que caminaba por todas las ciudades y aldeas, proclamando y anunciando las buenas nuevas del reino de Dios, y con Él iban los doce (Lucas 8:1). Esto demostró que había comenzado una nueva etapa en el mensaje mesiánico. Es probable que esta gira fuera preparatoria para el siguiente gran impulso evangelístico mencionado en Lucas 9:1-50.

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(Vista a la izquierda el arte de Sarah Beth Baca: ver más información en Enlaces y Recursos).

…y con Él iban los doce, y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y de enfermedades: Miriam, la que llamaban Magdalena (de la cual habían salido siete demonios, y Juana, mujer de Chuza, mayordomo de Herodes, y Susana, y otras muchas que los servían con sus bienes (Lucas 8:1b-3). Así se financió la gira de predicación de Cristo. Evidentemente, algunas de esas mujeres habían sido sanadas de espíritus malignos y enfermedades. María Magdalena había estado poseída por un demonio (Lucas 8:2), pero el Mesías la había librado de eso y ella le debía todo a Él. Ella no era la María que ungió a Jesús con nardo puro para el entierro, unas 28 horas antes de ser depositado en la tumba de José de Arimatea (esa era María, la hermana de Lázaro en Juan 12:3). Tampoco era la mujer que había vivido una vida pecaminosa que comenzó a regar sus pies con las lágrimas y los secaba con los cabellos de su cabeza y los ungía con el perfume (Lucas 7:38). María Magdalena tenía la misma razón para llorar lágrimas de gratitud a Sus pies.

En lugar de llorar, María y otras mujeres transformaron su gratitud en acción. Estas mujeres, aparentemente adineradas, contribuían a su sustento con sus bienes (Lucas 8:3). El verbo servían es el término griego diakonéo, de ahí proviene la palabra «diácono» (vea Marcos 15:41; Hechos 6:1-6). Quién sabe cuántas vidas fueron tocadas, cuántas personas más fueron expuestas a las enseñanzas de Cristo, cuántas veces un Yeshua cansado y sus apóstoles fatigados se sintieron renovados y revitalizados gracias a la bondad de estas mujeres. Al cuidar de Jesús, absorbieron Sus enseñanzas y estuvieron presentes para presenciar Su carácter, ministerio y milagros. De nuevo, es Lucas quien nos habla del papel de las mujeres en la vida y el ministerio del Mesías.

Ciertamente no había nada inapropiado en la práctica de Jesús de permitir que las discípulas mujeres fueran Sus seguidoras. Podemos estar seguros de que cualesquiera que fueran los arreglos de viaje que se hicieran para el grupo, el nombre y el honor del Mesías (así como la reputación de todos los hombres y mujeres del grupo) se guardaron cuidadosamente de cualquier cosa que pudiera insinuar alguna crítica. Después de todo, los enemigos de Cristo buscaban desesperadamente razones para acusarlo. Si hubiera habido alguna manera de sembrar dudas sobre lo apropiado de las relaciones del Señor con las mujeres, ese tema se habría planteado. Sin embargo, aunque Sus enemigos mintieron regularmente sobre Él, e incluso lo acusaron de ser un comilón y bebedor de vino (Mateo 11:19), nunca se hicieron acusaciones en Su contra sobre la base de cómo trató a las mujeres de Su grupo de discípulos.

Estas eran mujeres piadosas que dedicaron toda su vida a la espiritualidad. Evidentemente, no tenían responsabilidades familiares que las obligaran a quedarse en casa. Si hubieran sido negligentes con alguno de sus deberes, pueden estar seguros de que el Mesías no les habría permitido acompañarlo. Nunca hubo el más mínimo indicio de falta de decoro o indiscreción en su forma de relacionarse con Él. Si bien la mayoría de los rabinos no permitían que las mujeres fueran sus discípulas, Cristo animó tanto a hombres como a mujeres a aprender de Él. Este es otro ejemplo de cómo se honra a las mujeres en la Biblia.649

Nuestra perspectiva del siglo XXI dificulta detectar los cambios drásticos que Jesús estaba introduciendo en la vida de las mujeres. En la cultura patriarcal del siglo I, las mujeres llevaban vidas más protegidas y se movían en ámbitos separados y más confinados que los hombres. En el mundo de María, hombres y mujeres no se relacionaban libremente como lo hacemos hoy. Los hombres tendían a evitar los encuentros públicos con las mujeres, lo que explica por qué los talmidim de Yeshua se quedaron atónitos cuando lo encontraron hablando con la mujer samaritana (Juan 4:27). Además, la educación era un privilegio masculino. Una mujer podía aprender mucho de las enseñanzas de la sinagoga y de su padre, si este decidía enseñarle. Pero, las mujeres nunca estudiaron con rabinos. Los historiadores eclesiásticos afirman que habría sido inaudito que las mujeres viajaran con un rabino. Además, las mujeres no tenían voz en asuntos legales ni eran aceptadas como testigos creíbles en los tribunales.

En estos asuntos, y en muchos otros, el Rabino Yeshua rompió radicalmente con la tradición. No se aisló de las mujeres como otros rabinos. Les enseñó abiertamente, involucró sus mentes, las reclutó como Sus discípulos y las tuvo en cuenta en asuntos importantes. Dio a sus discípulos varones mucho en qué pensar cuando lo escucharon enseñar a las mujeres la misma profunda teología que Él les enseñó a ellos. Además, en lugar de descartar a las mujeres como testigos legales, Cristo las afirmó como testigos clave de los eventos más cruciales de la historia humana: Su propia muerte, sepultura y resurrección (vea el enlace, haga clic en Me Jesús se aparece a María Magdalena).650

Miriam (llamada Magdalena): De las mujeres que conocieron a Jesús, solo María de Nazaret es mencionada con mayor frecuencia que María Magdalena. Ella nació en la floreciente ciudad de Séforis, hogar de unos cuarenta mil habitantes, a una hora caminando al norte de Nazaret. Estaba amurallada, al igual que Jerusalén, y caravanas de burros aparecían en las puertas de la ciudad cada semana pidiendo entrar para poder vender sus mercancías. Era una ciudad como ninguna otra en Galilea. Desde que Herodes Antipas la reconstruyó, experimentó un renacimiento. Fue el hogar de médicos, abogados, artesanos, recaudadores de impuestos y artistas que realizaban mimos y comedias en el teatro. Pero la construcción de esa maravillosa metrópolis tuvo un gran costo. Gracias a Antipas, Séforis también se había convertido en el hogar de muchas personas que habían perdido sus granjas debido a los impuestos excesivos. Sin campos que cultivar ni hogares que pudieran llamar suyos, se hacinaron en los barrios más pobres de la ciudad, ganándose la vida robando, mendigando o vendiendo sus cuerpos.

Séforis se llamaba Magdala: «Magdalena» para los romanos y Magdalena en griego, la lengua de los evangelios. Y como Jesús de Nazaret mientras caminaba por las calles de Séforis, una joven vibrante llamada María también estaba allí. En la Biblia, se la conoce como María Magdalena porque provenía del pueblo de Magdala. Sus padres carecían de recursos. La vida de María Magdalena (Miriam) sería inevitablemente destrozada por una posesión demoníaca. No sabemos cómo ni cuándo.

Los cuatro evangelistas identifican a Miriam (María Magdalena) como una de las seguidoras más devotas del Mesías. Aparece en nueve listas diferentes de mujeres (Mateo 27:55-56, 61, 28:1; Marcos 15:40-41, 47, 16:1; Lucas 8:1-3, 24:10 y Juan 19:25), y en todas, menos en una, su nombre encabeza la lista. Esto indica su prominencia. Además, entre los seguidores de Jesús, el nombre de María aparece con más frecuencia en la Biblia que el de la mayoría de los doce apóstoles.

Miriam había empezado en el lado equivocado de la guerra espiritual. Ella era una fortaleza enemiga, que proporcionaba alimento y refugio a las tropas del diablo, siete en total. De esta mujer habían salido esos siete demonios (Lucas 8:2). La Biblia no nos da ninguna pista sobre cómo María fue poseída por demonios, cuánto tiempo vivió en ese estado desesperado, ni sobre las circunstancias de su encuentro con Yeshua que la llevaron a la liberación. Por lo que sabemos de otros endemoniados en las Escrituras, podemos asumir con seguridad que, hasta que conoció al Mesías, vivió una existencia desquiciada que la marginó socialmente.

Solo podemos imaginar cuántas veces María experimentó episodios erráticos cuando, impulsada por los poderes oscuros que la habitaban, gritaba, echaba espuma por la boca, se convulsionaba y se retorcía en el suelo. La gente normal tiende a evitar a alguien así. Quizás, como el infame endemoniado gadareno, vivía desnuda entre las tumbas o poseía una fuerza anormal que ahuyentaba a cualquiera que intentara ayudarla. Pero tal fuerza fue inútil para romper el control de siete demonios que la tenían cautiva. Miriam necesitaba que Yeshua la liberara.

No conocemos a ningún endemoniado que acudiera a Jesús en busca de ayuda. Los enfermos ansiaban desesperadamente Su ayuda. Viajaban kilómetros, interrumpían Su obra, derribaban techos, lo acosaban y, en general, se convertían en una molestia solo para llegar a Él. Pero ningún endemoniado buscó jamás al Salvador de los pecadores. Por lo general, alguien más —un padre desesperado o un amigo compasivo— acudía al Mesías en su nombre. A veces, sin que se lo pidieran, Jesús simplemente intervenía. En Su presencia, los demonios estaban indefensos.

María no habría buscado a Yeshua. Su historia no trata de una oveja perdida que encontró al Pastor, sino del Pastor que la buscó y la rescató a pesar de su estado demoníaco. Es posible que Miriam no tuviera familiares ni amigos que suplicaran a ADONAI que la liberara. El brazo fuerte del Señor se extendió a través de la oscuridad que la envolvía y la sacó a salvo de todos modos.

Qué gran aliento para quienes tenemos seres queridos que no tienen tiempo para Dios, que se resisten a la Buena Nueva y quieren que los dejen en paz. La mayoría de la gente tiene pocas esperanzas en alguien como María. Pero Jesús no se da por vencido en casos aparentemente desesperados, y nosotros tampoco deberíamos. Nadie sabe qué hará Él. El descenso de Miriam a los infiernos terminó el día que conoció al Rey de reyes. Él puso fin repentinamente a su salvaje esclavitud, la devolvió a su sano juicio y la liberó para seguirlo. Nunca, ni en sus sueños más locos, pudo ella imaginar dónde terminaría su camino con Él.651

2025-09-26T23:28:30+00:000 Comments

Ef – Jesús ungido por una mujer que llevaba una vida pecaminosa Lucas 7: 36-50

Jesús ungido por una mujer que llevaba una vida pecaminosa
Lucas 7: 36-50

Jesús ungido por una mujer que llevaba una vida pecaminosa ESCUDRIÑAR: ¿Qué riesgo corría esta mujer al ir a la casa de un fariseo? ¿Qué le dice eso sobre el estado emocional de ella? ¿Cuál es su impresión del fariseo Simón? ¿Cuál cree que era la actitud de Yeshua? ¿Cuál fue el propósito de contar la parábola de los versículos 41-43? ¿Por qué Él no acusó directamente a Simón de no amar lo suficiente? ¿Qué le dice esto sobre Jesús? ¿Qué ve Él en esta mujer que Simón no? ¿Cómo afecta esto las acciones del Mesías hacia ella? En este pasaje, ¿cuál parece ser la principal preocupación de Jesús y la preocupación de Simón?

REFLEXIONAR: ¿Qué tan difícil le resulta ser demostrativo en su relación con Cristo? ¿Qué le impide ser más abierto con su amor? En sus relaciones, ¿es de los que “perdonan mucho” o de los que son duros para perdonar? ¿Por qué? ¿Cómo se relaciona esto con su relación con Dios? ¿Qué aprendió de esta historia que pueda aplicar esta semana? ¿Tiene usted como Jesús, amigos pecadores? ¿Por qué si o por qué no?

Los Evangelios están llenos de historias que contrastan a los ricos con los pobres, a los orgullosos con los humildes. En el encuentro de Yeshua con la mujer pecadora, el contraste está entre ella y un fariseo cuyos prejuicios lo cegaron al amor de Cristo. No se revela la ubicación exacta.

Uno de los fariseos le rogó que comiera con él, y entrando en la casa del fariseo, se reclinó a la mesa (Lucas 7:36). En algún lugar de Galilea, durante Su segundo recorrido misionero, un fariseo llamado Simón invitó a Jesús a cenar con él. Este Simón no debe confundirse con el leproso de Betania curado, que recibiría a Yeshua unos días antes de su crucifixión (vea el enlace, haga clic en Kb Jesús ungido en Betania). Tampoco debe confundirse a la mujer pecadora con María Magdalena. No hay razón alguna para hacer esa conexión. De hecho, si tomamos la Biblia al pie de la letra, tenemos todas las razones para pensar lo contrario.

Dado que Lucas presenta por primera vez a María Magdalena por su nombre en un contexto completamente diferente en Lucas 8:1-3, y solo dos versículos después de terminar su narración sobre la unción de los pies de Jesús, parece muy improbable que María Magdalena fuera la misma mujer que Lucas describió, pero no nombró, en el relato anterior. Lucas fue un historiador m cuidadoso como para ignorar un detalle tan importante.638

Aunque los fariseos habían comenzado a buscar maneras de acusar a Jesús de quebrantar la Ley Oral, su antagonismo contra Él no se había convertido en odio total en ese momento (vea Ei la Ley Oral). Simón parece haber sido característicamente orgulloso, un fariseo verdaderamente de la élite, y su invitación no habría sido amistosa (vea Co Jesús perdona y sana a un paralítico). Esto se puede ver en el hecho de que Simón omitió fríamente todos los gestos ofrecidos a un invitado que merece gran respeto y consideración.

Entonces el Señor entrando en la casa del fariseo, se reclinó a la mesa (Lucas 7:36b), según la costumbre traída desde Persia en tiempos del cautiverio babilónico. En tiempos de Cristo, la costumbre de reclinarse a la mesa era universal entre los judíos.639 Simón no respetaba a Jesús ni lo trataba como se esperaría en su cultura. Aunque Jesús había caminado los seis kilómetros polvorientos desde Capernaúm hasta Magdala con sus sandalias, Simón no le había dado agua para lavarse los pies, como era la costumbre. Simón no le ofreció al Rey de reyes un respetuoso beso en la mejilla ni lo ungió con aceite de oliva a Su llegada.

Y he aquí una mujer que era pecadora en la ciudad, al enterarse de que estaba reclinado a la mesa en la casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro lleno de perfume (Lucas 7:37), El llevar su cabello suelto era señal de su profesión pecaminosa. Pecador era un término que los fariseos usaban para referirse a las prostitutas, ladrones y otros de baja reputación, cuyos pecados eran descarados y obvios, no del tipo con el que un fariseo quería estar asociado.640 Normalmente, una mujer como esta no tendría tan fácil acceso a la casa de un fariseo. Esta prostituta, sin embargo, era un alma sombría, miserable y torturada. Con tantos demonios afligiéndola, bien podría haber estado tan demente que la mayoría de la gente la considerara una lunática irrecuperable.641 Los fariseos la habrían considerado pecadora por estar poseída por demonios. Ellos habrían llegado a la conclusión de que su estado espiritual se debía a que era prostituta.

Indudablemente ella había oído hablar del Profeta de Galilea, de quien se decía que era amigo de recaudadores de impuestos y pecadores. Es posible que lo haya oído predicar la Buena Nueva en las calles proclamando: Venid a mí todos los que estáis trabajados y agobiados, y Yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas (Mateo 11:28-29). Ella lo creyó todo. Las puertas del reino de los cielos se le habían abierto por la fe y fue salva (vea Bw Lo que Dios hace por nosotros en el momento de la fe). Quizás, mientras dudaba fuera de la residencia de Simón, estaba en guerra con su propia conciencia. Los demonios de su pasado pecaminoso intentaron impedirle dar un paso más hacia el Señor de la Vida. Pero, ella decidió afrontar el ridículo e ir hacia Él de todos modos.

¿Cómo logró acceder? ¿Se había mezclado ella entre los sirvientes? ¿Se había escabullido de los guardias? No importaba. Ella estaba decidida a llegar hasta el Maestro. Pero, ¿qué haría cuando lo conociera? Estaba estrictamente prohibido para cualquier hombre judío conversar con una mujer, por muy noble que fuera su carácter. Por lo tanto, debió reconocer lo absolutamente inapropiado de su parte al buscar acceso al Rabino Galileo, a quien tantos consideraban el profeta enviado por Dios. Pero, tenía que mostrar su gratitud por la salvación de su alma. Lo había observado y seguido de lejos hasta la casa del fariseo.642

Así que la mujer entro en la habitación en silencio y se acercó a Jesús llevando un frasco de alabastro lleno de perfume (Lucas 7:37b). De dónde ella obtuvo el dinero solo podemos conjeturar. Pero, una mujer ahorraba durante años para comprar un frasco de alabastro para su boda. La mesa donde comían era baja. Jesús y los demás fariseos cenaban reclinados a la izquierda, con el codo izquierdo apoyado en la mesa y la cabeza apoyada en la palma izquierda abierta. Había suficiente espacio entre ellos para que cada uno pudiera mover libremente la mano derecha. A diferencia de la Pascua egipcia (vea el comentario sobre el Éxodo Bv La Pascua egipcia), donde comían con prisa, los rabinos enseñaron que, puesto que es costumbre de los esclavos comer de pie, por lo tanto, ahora comemos sentados y apoyados, para mostrar que hemos sido liberados de la esclavitud a la libertad.643  En consecuencia, ella estaba detrás, es decir, a los pies de Yeshua porque su estatus social de prostituta era comparado al de una esclava.

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La mujer abrumada por la emoción, llorando a sus pies, comenzó a regar sus pies con las lágrimas y los secaba con los cabellos de su cabeza, y besaba fervientemente sus pies y los ungía con el perfume (Lucas 7:38). No le importaba quién estuviera allí ni lo que pensaran. Su audiencia era de Uno. Entonces, se arrodilló a sus pies y comenzó a humedecerlos con sus lágrimas. Sus lágrimas fluyeron libremente y sin vergüenza. Su rostro se apretó contra los pies de Jesús, que aún estaban cubiertos de polvo del camino. Luego, secó sus pies con su cabello y los besó en señal de amor y respeto al verter el perfume. Las mujeres llevaban un frasco con este perfume alrededor del cuello, que colgaba hasta debajo del pecho. El aroma era encantador e intenso, llenando la habitación con su dulce aroma floral.644 Ella no habló, y su silencio parecía el más apropiado. Yeshua no intentó detenerla.

Viéndolo el fariseo que lo había invitado, se decía: Éste, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que lo toca, que es una pecadora (Lucas 7:39), y mucho más si fuera el Mesías. Pero nunca hay pruebas suficientes para la incredulidad. De hecho, si hubiera sido un simple rabino o profeta, probablemente la habría detenido. Pero Él era más que eso, era el Salvador de los pecadores.

Jesús, tomando la palabra, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Él dice: Di, Maestro (Lucas 7:40), respondió el fariseo con suavidad. Entonces Jesús contó una historia que contrastaba la forma en que la mujer lo trató y la forma en que Simón lo trató. Cierto acreedor tenía dos deudores: el uno debía quinientos denarios, y el otro cincuenta. No teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. ¿Cuál de ellos, pues, lo amará más? Respondiendo Simón, dijo: Pienso que a quien perdonó más. Él le dijo: Rectamente has juzgado (Lucas 7:41-43). Como no existe una palabra específica para mostrar gratitud o agradecer en hebreo o arameo, se usaban palabras como amar, alabar, bendecir y glorificar para expresar agradecimiento o gratitud.645

Entonces, por primera vez, vuelto hacia la mujer, dijo a Simón: ¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies, pero ésta ha regado mis pies con las lágrimas, y los ha secado con sus cabellos. No me diste beso, pero ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite, pero ésta ungió con perfume mis pies (Lucas 7:44-46). Jesús dijo que Simón no le mostró tres cortesías comunes que un anfitrión, normalmente le daba a un invitado cuando lo recibía en su casa. Primero, Simón no le dio agua a Jesús para lavarse los pies polvorientos. En segundo lugar, no le dio el beso a Yeshua de saludo que era habitual en Oriente Medio. En tercer lugar, Simón no le dio aceitepara que se lo pusiera en Su cabeza. En contraste, ella reconoció su deuda. Lavó los pies de Jesús con sus lágrimas, no con agua común. Ella besó, no Su cabeza, sino sus pies. Y lo ungió con un perfume costoso, no solo con aceite de oliva común, como era de esperar. Tal efusión de reverencia demostraba cuánto debía amar a su Maestro.

Por lo cual te digo (Simón) que sus muchos pecados han sido perdonados, porque mucho amó; pero al que poco le es perdonado, poco ama. Y a ella dijo: Tus pecados han sido perdonados (Lucas 7:47-48). Podemos reemplazar la palabra «perdonado» por «aceptado» para mantener la integridad del pasaje. “Quien acepta poco, ama poco.” Si una persona piensa que Dios es duro e injusto, ¿cómo supone que tratará a los demás? Con dureza e injusticia. Pero si descubrimos que nos ha colmado de amor incondicional, ¿eso haría una diferencia?

¡El Rabino Saulo/Apóstol Pablo lo diría! Vaya cambio radical, él pasó de ser un matón a un oso de peluche. Saulo antes de Cristo estaba lleno de ira. Y Saulo asolaba la iglesia, entrando de casa en casa, y arrastrando a hombres y mujeres, los entregaba en la cárcel (Hechos 8:3). Pero Saulo después del descubrimiento rebosaba de amor.

Sus acusadores lo golpearon, lo apedrearon, lo encarcelaron y se burlaron de él. Sin embargo, ¿se puede encontrar un solo caso en el que haya respondido de la misma manera? ¿Una rabieta? ¿Un arrebato de ira? Era un hombre diferente. Su ira se había desvanecido. Su pasión era fuerte. Su devoción era incuestionable. Pero los arrebatos impulsivos eran cosa del pasado. ¿Qué marcó la diferencia? El rabino Saulo/apóstol Pablo se había encontrado con ADONAI.646

Los demás invitados a esta fiesta eran fariseos, como Simón. Al oír la declaración de perdón de Cristo, su reacción fue la misma que la de los fariseos que, cuando Jesús perdonó los pecados del paralítico, pensaron: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice, ¿quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? (Marcos 2:7, vea también Mateo 9:3b; Lucas 5:21b). Así que, alrededor de la mesa de Simón, los fariseos que estaban reclinados con Él a la mesa comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? (Lucas 7:49). Si hoy algunos están confundidos sobre la afirmación de Cristo de ser Dios, aquellos invitados a la mesa de Simón no estaban tan confundidos. Su respuesta indicaba que el que estaba en medio de ellos solo podía ser el Mesías.

Jesús dijo a la mujer: Ve en paz, tu fe te ha salvado (Lucas 7:50). La mujer salió a soportar las crueles críticas y los desalmados comentarios de los hombres. Pero ella se fue con paz en su corazón y la seguridad del cuidado amoroso de Yeshua. Su regado de Sus pies con las lágrimas y el secado con los cabellos de su cabeza, y el besado de Sus pies, no la salvaron. La salvación de ella fue por la fe.

Necesitamos preguntarnos: “¿Tengo amigos pecadores?”. Si solo tengo amigos creyentes, ¿qué dice eso de mí? El simple hecho de estar con no creyentes es el primer paso para ser pescadores de hombres (vea Cj : Venid, seguidme, y os haré pescadores de hombres). Luego viene el amor: una bondad sincera que ve más allá de sus comentarios casuales y escucha el clamor más profundo del alma. Pregunta: “¿Puede usted contarme más sobre eso?” y actuar usted con compasión. Hay mucha predicación en esta amabilidad. Ese amor no es un instinto natural. Proviene únicamente de Dios.

Señor, cuando esté con los no creyentes hoy, que me dé cuenta de la voz triste, el rostro cansado o la mirada abatida que, en mi egocentrismo natural, fácilmente podría pasar por alto. Que tenga un amor que brota y tiene sus raíces en Tu Amor. Que pueda escuchar a los demás, mostrar Tu compasión y decir Tu verdad hoy. 647

2025-12-22T21:09:12+00:000 Comments

Ee – Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los haré descansar Mateo 11: 20-30

Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados,
y yo los haré descansar
Mateo 11: 20-30

Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los haré descansar ESCUDRIÑAR: ¿Qué juicio pronuncia Yeshua sobre cada pueblo mencionado? ¿Por qué sus juicios serán peor que el de Tiro y Sidón? Si se rechaza la revelación de Cristo y Sus milagros, ¿cuál es el juicio? ¿Por qué se oculta el evangelio a los sabios y eruditos? ¿Quién conoce verdaderamente a Dios? ¿Qué quiere decir Jesús con tomar Su yugo? ¿Qué quiere decir nuestro Salvador cuando dice: Mi yugo es fácil y ligera Mi carga?

REFLEXIONAR: En esos momentos en que usted se siente estresado o frustrado, el llamado sigue siendo para que acudamos a Yeshua en busca de Su perspectiva y verdadera paz en nuestros corazones. Hoy ¿está usted viviendo en Su plan? ¿Está agotado por los problemas constantes? ¿Le agobian la preocupación y el estrés? ¿El yugo de Jesús es ligero sobre sus hombros, o le cuesta llevarlo? ¿Por qué? ¿De qué manera el seguir Su camino conduce al descanso?

En vista de la creciente resistencia del judaísmo farisaico y el subsiguiente rechazo de Su mensaje, el Mesías pronunció un ay sobre las ciudades donde se habían realizado Sus milagros. Las palabras de nuestro Señor indican que el corazón del pueblo judío era más duro que el de los gentiles, pues si los milagros se hubieran realizado en territorio gentil, habrían creído en Su mensaje y se habrían vuelto a Él con fe. Si bien tenemos registros de milagros tanto en Betsaida y Capernaúm, había dos lugares llamados Betsaida. Uno al este del Jordán, Betsaida Julias (Lucas 9:10; Marcos 8:22); el otro en la orilla occidental del lago de Galilea, lugar de nacimiento de Andrés y Pedro. Este último es el que se menciona aquí. Betsaida significa casa de los peces, lo que indica su comercio principal.

Cafarnaúm era una gran ciudad que se encontraba al norte de Betsaida, y fue la base del ministerio de Jesús en Galilea. Capernaúm era donde Mateo estaba sentado en el lugar de los tributos (vea Mateo 9:9). Al sur se encontraba Magdala, la ciudad de teñido de lanas (según los rabinos), hogar de María Magdalena (Marcos 15:40; Lucas 8:2; Juan 20:1). El Talmud menciona sus tiendas y lanas, habla de su gran riqueza, pero también de la corrupción de sus habitantes.

No tenemos registro de ningún milagro que nuestro Señor realizara en Corazín. Tampoco tenemos registro alguno de que Jesús estuviera en Corazín. Sin embargo, estaba en el entorno de Jerusalén y debió haber sido influenciado por Su mensaje. Era célebre por su grano, y si hubiera estado más cerca de Jerusalén, habría sido la fuente de grano para el Templo.629 Así pues, debido a que la gente de Corazín y Betsaida tenían la luz de las palabras y obras del Mesías, estaban sujetos a mayor juicio que los gentiles que no habían tenido ese testimonio.

Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales se habían hecho la mayoría de sus milagros, porque no se arrepintieron (Mateo 11:20). El trato de Cristo a estos pueblos, parece menos justificado que Su reprimenda relativamente leve a quienes lo criticaron abiertamente. En general, Capernaúm, Corazín y Betsaida, pueblos que representaban lugares donde se realizaron Sus milagros, no tomaron ninguna medida directa contra el Rabino inconformista; simplemente lo ignoraron. Simplemente continuaron con sus ocupadas vidas. La indiferencia, consciente o inconscientemente, es una forma sutil de incredulidad, porque ignora por completo a ADONAI que ni siquiera vale la pena discutir sobre Él. Dicen: Él no debe tomarse lo suficientemente en serio como para criticarlo.630

¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y Sidón se hubieran hecho los milagros que se hicieron en vosotras, hace tiempo que se habrían arrepentido en cilicio y ceniza (Mateo 11:21). Y luego viene quizás la declaración más convincente: que, si los milagros que se hicieron en vosotras se hubieran realizado en las zonas gentiles, hace tiempo que se habrían arrepentido. La maldad de Tiro y Sidón y las predicciones del juicio contra ellas se detallan en el TaNaJ (vea el comentario sobre Isaías Er ¡Gime, naves de Tarsis! ¡Vuestra fortaleza está destruida!). El cilicio y la ceniza se refieren a las antiguas costumbres del Cercano Oriente asociadas con el duelo y el luto (Jonás 3:6; Daniel 9:3; Ester 4:3). Dado que Felipe, Andrés y Pedro eran de Betsaida, tuvieron una amplia oportunidad de escuchar y comprender las afirmaciones mesiánicas de Yeshua (Juan 1:44).

Por tanto, os digo: En el día del juicio, será más tolerable para Tiro y Sidón que para vosotras (Mateo 11:22). Es evidente por lo que Jesús dice aquí, que había estado en Corazín muchas veces, ya que la mayoría de Sus milagros se realizaron en las otras dos ciudades. Al final de su Evangelio, Juan dijo que era imposible escribir todo lo que Cristo hizo. Por lo tanto, los evangelistas tuvieron que ser selectivos en sus escritos. Corazín es un ejemplo de material que se omitió bajo la inspiración del Espíritu Santo. Y tú, Cafarnaum, ¿acaso serás exaltada hasta el cielo? ¡Hasta el Hades serás abatida! (Mateo 11:23a). El griego se traduce como Hades, el lugar de los muertos y suele traducirse al inglés como Seol. En el Tanaj, Seol es un lugar sombrío e indefinido donde aguardan las almas muertas. Generalmente, las versiones usan la palabra infierno.

Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que se hicieron en ti, habría permanecido hasta hoy. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable para la tierra de Sodoma que para ti (Mateo 11:23b-24), vea Génesis 19:23-25. No respondieron a pesar de ver los milagros. En este punto, el propósito de los milagros de nuestro Señor, era servir como señales a Israel para autenticar que Él era en verdad el Mesías. Mientras que todos los incrédulos terminarán en el lago de fuego, en el infierno habrá grados de castigo (vea el comentario sobre Apocalipsis Fm – Satanás será liberado de su prisión y saldrá a engañar a las naciones).

El principio parece ser, que cuanto mayor sea nuestro conocimiento, mayor será nuestra responsabilidad, y mayor será nuestro castigo si fallamos en ella. Es posible que las diferentes etapas del castigo en el infierno, no dependan tanto de circunstancias objetivas como de la conciencia subjetiva del dolor y la separación de ADONAI. Esto es similar a nuestra concepción de los diferentes grados de recompensa en el cielo (Daniel 12:3; Lucas 19:11-27; Primera Corintios 3:14-15; Segunda Corintios 5:10). Hasta cierto punto, los diferentes grados de castigo reflejan el hecho de que los pecadores no arrepentidos serán entregados a los malos deseos de su corazón. La miseria que experimentarán al tener que vivir con su propia maldad eternamente, sería proporcional al grado de conciencia de lo que estaban haciendo al elegir el mal. Estas son las implicaciones de nuestro ese estado final:

1. Las decisiones que sean tomadas en esta vida determinarán nuestra la condición futura, no solo por un tiempo, sino por toda la eternidad (vea Ms La Seguridad Eterna del Creyente). Por lo tanto, se debe ser extremadamente cuidadosos y diligentes al tomarlas.

2. Las condiciones de esta vida, como lo expresó el apóstol Pablo/rabino Saulo, son transitorias. Se desvanecen en una relativa insignificancia en comparación con la eternidad venidera.

3. La naturaleza de nuestro estado final es mucho más intensa que cualquier cosa conocida en esta vida. Las imágenes que se usan para representarlo son bastante inadecuadas para transmitir plenamente lo que se espera. El cielo, por ejemplo, trascenderá con creces cualquier alegría que hayamos conocido aquí, así también como la angustia del infierno.

4. La dicha del cielo no debe considerarse simplemente una intensificación de los placeres de esta vida. La dimensión principal del cielo es la presencia del creyente con YHVH.

5. El Seol no es sólo un lugar de sufrimiento físico, sino, más aún, la terrible soledad de la separación total y final del Señor.

6. El infierno no debe ser considerado principalmente como un castigo impuesto a los incrédulos por un Dios vengativo, sino como la consecuencia natural de la vida pecaminosa elegida por aquellos que rechazan a Yeshua el Mesías.

Aunque todos los seres humanos serán enviados al cielo o al seol, habrá grados de recompensa para los que estén en el cielo y habría grados de castigo para los que estén en el infierno.631

En medio de estos versículos que describen el rechazo y el juicio, es reconfortante escuchar como Jesús ora a Su Padre. Sorprendentemente, comienza con palabras de agradecimiento a Dios, el Dios del cielo y la tierra. Esto indica que nuestro Señor confió en el plan del Padre, incluso cuando las cosas no parecían marchar bien, pues la nación de Israel ya lo había rechazado (vea Eh Jesús es oficialmente rechazado por el Sanedrín). En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de sabios y entendidos, y las revelaste a los niños (Mateo 11:25). HaShem es el soberano sobre todo, y ni siquiera el rechazo del pueblo de Israel, frustrará Sus planes definitivos de la redención mesiánica. Quienes se consideraban sabios no vieron la verdad debido a su depravación, sino, a causa de los justos del TaNaJ, que son aquellos que tenían la fe de los niños pequeños y vieron la luz. Porque ellos abrieron los corazones a las cosas del SEÑOR, ellos pudieron recibir la redención por medio de nuestro Salvador. Sí, Padre, porque así fue de Tu agrado (Mateo 11:26).

El Mesías continúa Su oración y se regocija al saber que: Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre. Nadie conoce plenamente al Hijo sino el Padre, y nadie conoce plenamente al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar (Mateo 11:27). No cabe duda alguna en la mente de Sus oyentes de que el Salvador, al referirse a Dios como mi Padre, era una afirmación de deidad. Los judíos ya habían acusado a Jesús de hacerse igual a Dios (Juan 5:18). Cuando en otra ocasión dijo: Yo y el Padre somos uno, los judíos alzaron otra vez piedras para apedrearlo (Juan 10:30-31) por blasfemia (vea Juan 10:15, 17-18, 25, 29, 32-38).

Su propio origen divino es enfatizado por Yeshua mismo cuando dijo: Nadie conoce plenamente al Hijo sino el Padre, y nadie conoce plenamente al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar (Mateo 11:27b). De declaraciones como estas, queda claro que no podemos aceptar a Cristo simplemente como un buen rabino o incluso un gran profeta. Él afirma tener un conocimiento único del Dios de Israel, porque Jesús mismo estaba en la presencia del Padre desde la eternidad pasada. La filosofía y la religión son completamente incapaces de razonar sobre YHVH o Su verdad porque son finitos, y de orden inferior. Las ideas y conceptos humanos son terrenales y totalmente inútiles para producir fruto o guía espiritual.632 ADONAI debe irrumpir en la oscuridad y el vacío del entendimiento humano, porque antes de ser adoptado en Su familia, estamos espiritualmente muertos (vea Bw Lo que Dios hace por nosotros en el momento de la fe).

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Inmediatamente después de Su oración enfatizando la presencia soberana de Dios, Cristo ora por cualquier discípulo potencial. Aquí, como dos caras de la misma moneda, podemos ver tanto la voluntad de Dios soberana y el libre albedrío de la humanidad para responderle (Juan 3:16). Esto es una antinomia, donde dos cosas son verdaderas, pero parecen ser opuestas (desde un punto de vista humano). La Trinidad es así, las Escrituras declaran Oye, Israel: YHVH nuestro Dios, YHVH, uno es (Deuteronomio 6:4). Pero, la Biblia también nos enseña que hay tres “personas” distintas dentro de la deidad (Génesis 1:26; Mateo 3:16-17; Juan 16:13-15; Segunda Corintios 13:14). Él está en última instancia en control, sin embargo, tenemos la responsabilidad y la libertad de responder a Su llamado. Yeshua dice a toda la humanidad: Venid a mí todos los que estáis trabajados y agobiados, y Yo os haré descansar (Mateo 11:28). Incluso en medio de la incredulidad y el rechazo, Cristo extendió una amable invitación a Sus oyentes a confiar en Él.

Es posible aprender mucho acerca de la invitación de ADONAI y nunca responder personalmente. Podemos decirle “no” a Dios y que esto se quede así. Sin embargo, Su invitación es clara e innegociable. Él lo da todo y nosotros se lo damos todo a Él. Es simple y absoluto, Él es claro en lo que pide y claro en lo que ofrece. Como Adán en el jardín del Edén, la decisión es nuestra.

¿No es increíble que el SEÑOR nos deje la decisión? Piénselo. Hay muchas cosas en la vida que no podemos elegir. Por ejemplo, no podemos elegir el clima, no podemos controlar la economía. No podemos elegir si nacemos con una nariz grande, ojos verdes o mucho pelo. Ni siquiera podemos elegir cómo nos tratan los demás.

Pero podemos elegir donde pasar la eternidad. Dios nos deja la gran elección. La decisión crítica es nuestra. ¿Qué está haciendo usted con Su invitación?633

La Torá/Ley presenta una responsabilidad espiritual positiva, ya que el judío se esfuerza por cumplir sus mandamientos con amor (Tratado Avot 3:6). La mayoría de los judíos, incluso hoy en día, no consideran la Torá/Ley una carga negativa, sino un regalo de YHVH que debe celebrarse, como se ve en el servicio de la Torá cada Shabat. Después de todo, es un gran regalo tener una guía para tener una vida bendecida. Sin embargo, durante la época de Cristo, el judaísmo farisaico había incorporado las tradiciones de los hombres a la Torá/Ley (Marcos 7:8). Por cada uno de los 613 mandamientos dados por Moisés, la Ley Oral añadió alrededor de 1500 leyes humanas adicionales, que los judíos estaban obligados a obedecer (vea Ei La Ley Oral). En consecuencia, lo que se suponía que era un regalo para celebrar (someterse al yugo de la Torá/Ley), se convirtió en una carga que soportar (someterse al yugo de la Ley Oral).

En contraste, entonces, con la pesada Ley Oral, la amable invitación que Él ofrece es ésta: Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga (Mateo 11:29-30). En hebreo: Llevad mi yugo sobre vosotros es una frase rabínica que significa ir a la escuela. El judaísmo habla “del yugo del Cielo”, el compromiso que todo judío debe hacer para confiar en Dios, y “el yugo de la Torá”, el compromiso simultáneo que asume un judío observante de observar las generalidades y los detalles del halajá. Este llamado colectivo implicaba que todo Israel era responsable de la fidelidad al pacto de cada uno de sus miembros. Cualquier incumplimiento por parte de cualquiera ponía en peligro a todo el pueblo del pacto, lo que acarreaba graves consecuencias, como descubrió Acán en Josué 7.

Jesús habla de Su propio yugo fácil y carga ligera en Mateo 11:30, porque la salvación por medio de Jesús viene solo por la fe. Estos dos elementos a veces se contrastan de tal manera que implica que, en comparación con el judaísmo, Cristo ofrece una “gracia barata”. Pero esta afirmación de Yeshua debe compararse con comentarios como Mateo 10:38 y Lucas 9:23-24. El yugo fácil consiste en un compromiso total con la piedad mediante el poder del Espíritu Santo. Esto requiere simultáneamente un esfuerzo mínimo y un esfuerzo máximo: un esfuerzo mínimo, ya que la fe necesaria en cada momento no puede generarse desde dentro, sino que es un don de Dios (vea Efesios 2:8-9); y el máximo esfuerzo, ya que no hay un nivel predeterminado de santidad y obediencia suficiente, para satisfacer a ADONAI ni que nos permita dormirnos en los laureles.634

Los agricultores del antiguo Israel solían entrenar a un buey inexperto, lo uncían a uno experimentado con un arnés de madera. Las correas alrededor del animal mayor estaban apretadas, él llevaba la carga. Pero el yugo alrededor del animal más joven estaba suelto. Caminaba junto al buey más maduro, pero su carga era ligera. En este versículo, el Mesías decía: caminaré junto a ti, estamos unidos. Pero, Yo tiro el peso y llevo la carga”.

Me pregunto, cuántas cargas que desconocemos está llevando Jesús por nosotros. Sabemos de algunas, Él lleva nuestro pecado, Él lleva nuestra vergüenza, Él lleva nuestra deuda eterna. Pero, ¿hay otras? ¿Ha disipado nuestros miedos (quizás algunos) antes de que los sintiéramos? ¿Ha llevado nuestra confusión para que no tuviéramos que hacerlo? ¿Aquellos momentos en que nos ha sorprendido con nuestra propia sensación de paz? ¿Será que el Siervo Sufriente ha alzado nuestra ansiedad sobre Sus hombros y ha puesto un yugo de bondad sobre los nuestros?635

Es importante entender que nadie llega a la comprensión plena del Padre a menos que el Mesías dé esa iluminación espiritual. Incluso hoy en día, una persona no puede simplemente aceptar intelectualmente ser creyente (Hebreos 3:7-19). Cualquiera que llegue a un conocimiento pleno del Padre lo hace solo por medio del Hijo, nunca por medio de su madre María. Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesús el hombre, el Mesías (Primera Timoteo 2:5); vea también Juan 14:6; Hechos 4:12; Romanos 8:34; Hebreos 7:25, 9:15. Creer en Yeshua como Aquel Prometido, es recibir la imagen completa de todos los pactos previos con Israel.636

Cristo nunca nos oprimirá ni nos dará una carga demasiado pesada para llevar. Su yugo no tiene nada que ver con las exigencias de las obras, y mucho menos con las obras de la tradición humana. La obediencia del creyente al Mesías es gozosa y feliz. Porque, como explica Juan: éste es el amor de Dios: que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos (Primera Juan 5:3). La sumisión al Salvador de los pecadores trae la mayor liberación que una persona puede experimentar (de hecho, la única verdadera liberación que podemos experimentar), porque solo a través de Yeshua el Mesías somos liberados para llegar a ser lo que YHVH nos creó para ser.

En 1915, el pastor William Barton comenzó a publicar una serie de artículos. Utilizando el lenguaje arcaico de un narrador antiguo, escribió sus parábolas bajo el seudónimo de Safed el Sabio. Durante los siguientes quince años, compartió la sabiduría de Safed y su fiel esposa, Keturah. Era un género que disfrutaba. A principios de la década de 1920, se decía que Safed contaba con al menos tres millones de seguidores. Convertir un acontecimiento cotidiano en una ilustración de una verdad espiritual, fue siempre una característica clave del ministerio de Barton.

Hubo un día en que me sentí cansado. Porque mis días habían estado llenos de preocupaciones y mis noches habían sido quebrantadas. Y hablé a Keturah, diciendo:

Quisiera recostarme en mi lecho y descansar. No me molestes por una hora. Así que me recosté.

Y oí el ruido de unos piececitos, y unas manitas empujando mi puerta. Y vino hacia mí la hija de la hija de Keturah.

Y ella dijo: Abuelo, quiero acostarme contigo.

Y dije: «Ven, y descansaremos juntos. Cierra bien los ojos y quédate muy quieta. Así descansaremos los dos».

Y así fue como descansó: se metió bajo la manta que me cubría, de modo que su cabeza y todo su cuerpo quedaron cubiertos, y dijo: «Abuelo, has perdido a tu niñita».

Entonces busqué a mi niña, la que había perdido, y dije: ¿Dónde está mi niñita?

¿Dónde está mi hijita? Y palpé toda la manta, y no la encontré.

Entonces ella lloró: Aquí estoy.

Y ella se quitó la manta y se rió.

Y se escondió de mí la segunda vez, y la tercera, y muchas otras. Y cada vez la encontraba de nuevo, escondida bajo la manta.

Y cuando esto la cansó, se sentó a horcajadas sobre mí, de modo que un pie quedó a la derecha y el otro a la izquierda, y me sujetó por los pulgares, y sus manitos no alcanzaban a rodear mis dos pulgares. Se meció hacia atrás de modo que su cabeza tocó el sofá entre mis rodillas, y se incorporó con un golpe en mi estómago. Y me montó como un caballo hacia muchos lugares.

Y ella dijo: Te lo estás pasando bien conmigo, ¿verdad, abuelo?

Y le dije que era verdad.

Al cabo de una hora, salí llevando de la mano a la pequeña damisela, y Keturah dijo: «Has descansado. Veo que el cansancio ha desaparecido».

Y así fue. Porque la alegría de jugar con la damisela había ahuyentado mi inquietud, y yo estaba descansado.

Pensé en esto y recordé que mi Señor había dicho: Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y Yo los haré descansar. Y recordé que Él dijo que al descansar debía llevar un yugo y encontrarlo fácil, y llevar una carga y encontrarla ligera. Y al pensarlo, supe lo que Él quería decir.637

2025-12-22T21:03:07+00:000 Comments

Ed – Juan el Bautista manda a preguntar a Jesús Mateo 11:2-19; Lucas 7:18-35 y 16:16

Juan el Bautista manda a preguntar a Jesús
Mateo 11:2-19; Lucas 7:18-35 y 16:16

Juan el Bautista manda a preguntar a Jesús ESCUDRIÑAR: ¿Cómo pudo la prisión despertar las dudas de Juan el Bautista? ¿Respondió Jesús a Juan con promesas o con pruebas? ¿Por qué? ¿Cómo pudo Juan, quien conocía bien el TaNaJ, comprender la respuesta de Yeshua (vea Isaías 35:5-6, 61:1)? ¿Qué ánimo le da el Señor a Juan? ¿Qué dice el Buen Pastor sobre el Bautista? ¿Cómo cumplió Juan la profecía? ¿De qué manera demostró fe? ¿En qué sentido es el creyente del Nuevo Pacto mayor que Juan? ¿A quién comparó el Mesías con niños?

REFLEXIONAR: ¿Cuándo llegó usted a ese punto en su peregrinaje espiritual en el que supo que Yeshua era Uno para usted? ¿Cómo llego a esa comprensión? ¿Qué impacto ha tenido en usted? En esos momentos de desánimo y duda, ¿qué es lo que más renueva su valentía y su fe? ¿De qué manera específica puede usted animar a alguien en su iglesia o al liderazgo de una sinagoga mesiánica? ¿En su familia? ¿Entre sus amigos? Si usted pudiera preguntarle a Jesús sobre una decisión que está enfrentando, ¿cuál sería?

Juan había estado en los calabozos de Maqueronte durante dos largos años. El antiguo fuerte se encontraba en una región calurosa y desolada, 8 kilómetros al este y 24 kilómetros al sur del extremo norte del Mar Muerto. Es difícil imaginar un lugar más remoto o desolado, situado en medio del desierto, en lo alto de una montaña. Las celdas húmedas, están excavadas en la ladera rocosa, y de hecho, algunas no son más que cuevas. El suelo, el techo y las paredes son de roca impenetrable. No hay ventanas en su celda; la única luz entra por pequeñas rendijas en la gruesa puerta de madera. Es un lugar de soledad y silencio, húmedo y frío, donde es difícil mantener la esperanza tras meses durmiendo en el suelo, y donde la piel palidece por no sentir nunca el calor de la luz del sol. El infierno viviente de la prisión había estado atormentando la mente de Juan, quien empezó a dudar de si Yeshua era realmente el Mesías.620

Los propios discípulos de Juan le informaban de las actividades de Jesús. Le dijeron al Inmersor que el Sanedrín y los fariseos no estaban respondiendo bien al mensaje de Cristo. No solo eso, Juan no entendía que Jesús vendría primero como el Cordero Pascual para ser sacrificado, y luego vendría de nuevo como el León de la Tribu de Judá para gobernar (Apocalipsis 5:5). Él vendría primero como Yeshua ben José, y luego regresaría más tarde como Yeshua ben David. Probablemente había esperado, como muchos otros judíos tradicionales de su tiempo, que el Mesías traería instantáneamente la redención prometida a Israel. Entonces, debido a estas circunstancias negativas, y al hecho de que Juan había estado en prisión durante bastante tiempo, comenzó a tener dudas sobre la realidad de las afirmaciones de Cristo.

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Con Jesús no inaugurando el Reino Mesiánico inmediatamente, y con tan intensa oposición, era comprensible como incluso Juan podía tener algunas dudas. Entonces Juan, al oír en la cárcel los hechos del Mesías, envió a decirle por medio de sus discípulos: ¿Eres tú el que ha de venir o esperaremos a otro? (Mateo 11:2-3; Lucas 7:18-20). Junto con el Renuevo, el hijo de David, el Rey de reyes y otros títulos, el Esperado era un nombre común para el Mesías. Todo judío de la época de Yeshua habría sabido que preguntar si Él era el Esperado: si Él era el Mesías. Juan ya había anunciado a Jesús como el Mesías, y se había dirigido a Él como el Cordero de Dios, lo había bautizado en el río Jordán y había declarado con toda humildad: Él debe crecer, y yo menguar (Juan 3:30). Pero los acontecimientos (o la falta de ellos) hicieron que su mente o sus emociones sembraran dudas sobre su creencia. El heraldo no pedía información, sino confirmación. Él creía, pero su fe se había debilitado. Juan acudió a Jesús a través de sus discípulos, diciendo, como el padre del niño que el Príncipe de la Vida había purificado de un espíritu maligno: ¡Creo! ¡Ayuda mi incredulidad! (RV60 Marcos 9:24b).

En la experiencia de Juan, y en la de innumerables creyentes después de él, la duda podría describirse mejor como desconcierto o confusión. Su duda era la duda de un creyente. Él no cuestionaba la veracidad de la Palabra de Dios tal como le fue revelada en el TaNaJ o en el bautismo de Yeshua. Más bien, no estaba seguro de su comprensión de esas verdades. Casi todas las referencias evangélicas a la duda se refieren a creyentes, no a incrédulos; y el tipo de cuestionamiento que experimentó Juan respecto a la identidad de Cristo, solo puede ocurrir en la vida de un creyente. En el tiempo de transición, antes de la revelación escrita del Brit Hadashah, había muchas cosas que parecían poco claras y necesitaban aclaración.

Debería sernos tranquilizador que, incluso un hombre con la distinción y los dones espirituales de Juan, estuviera sujeto a dudas y confusión. De la situación de Juan podemos ver que las cuatro razones que lo llevaron a dudar, son las mismas que pueden hacernos dudar a nosotros.621

La primera causa de duda son las circunstancias difíciles. Humanamente hablando, la carrera de Juan el Bautista terminó en desastre. Había sido valiente, santo, leal, desinteresado y comprometido en su servicio a Dios. Había hecho exactamente lo que ADONAI le dijo que hiciera. Había sido lleno del Espíritu Santo desde su nacimiento (vea Lucas 1:13-15) y había vivido toda su vida bajo un voto nazareo. Pero ahora, no podía evitar preguntarse si la prisión, la vergüenza, el tormento físico y la soledad eran su recompensa. Juan conocía bien el TaNaJ, pero, cuando se quedaba solo con sus propios pensamientos, terribles preguntas surgían en esa oscura celda. Como serpientes que se arrastraban fuera de sus paredes, se desenrollaban y levantaban sus cabezas con un silbido terrible. Debió haber sido más que deprimente para él pensar que el único propósito al cual había dedicado toda su vida fue un fracaso.

Cuando un creyente ha servido a Cristo fiel y sacrificadamente durante muchos años, y luego experimenta una tragedia, quizás incluso una serie de tragedias, es difícil no cuestionarse sobre el amor y la justicia de Dios. Cuando un hijo se pierde por la muerte o la incredulidad, un esposo o esposa fallece o se va, un ser querido sufre de cáncer, nos sentimos tentados a preguntar: «Señor, ¿dónde estás ahora que tanto te necesito? ¿Por qué ha permitido que me pase esto? ¿Por qué no me ayudas?». Pero, si nos detenemos en tales pensamientos, el Adversario los magnifica e intenta usarlos para socavar nuestra confianza en ADONAI. Excepto cuando persistimos voluntariamente en el pecado, nunca somos tan vulnerables a dudar de la bondad y la verdad de Dios y a creer en las mentiras de Satanás como cuando sufrimos. Las circunstancias difíciles son dolorosas y agotadoras, pero nuestra respuesta debe ser la misma que la de Juan: acudir al Señor y pedirle que calme nuestras dudas (Santiago 1:2-12).622

La segunda razón de confusión es la revelación incompleta. Aunque Juan había oído en la cárcel, los hechos de Cristo, su información era de segunda mano e incompleta. Había estado en prisión durante un año; pero, incluso mientras Jesús predicaba, Juan no tuvo contacto directo con Él después de Su bautismo. Si los propios talmidim de Yeshua no lo comprendieron y mostraron poca fe después de estar con Él durante tres años, es fácil comprender como Juan también podía tener dudas. Al igual que los profetas del TaNaJ, el Precursor no experimentó la verdad completa sobre Cristo que él mismo fue enviado a declarar (Primera Pedro 1:10-11). La información que los discípulos de Juan le trajeron aún no era de primera mano.

Muchos creyentes hoy en día también dudan de ciertas verdades sobre Dios debido a información incompleta, debido a un insuficiente conocimiento o comprensión de Su Palabra. El creyente inmerso en las Escrituras no tiene motivos para tropezar. Cuando a ADONAI se le permite hablar a través de Su Palabra, la duda se desvanece como la niebla en la oscuridad, como la niebla en la luz del sol. Jesús respondió a las dudas de dos discípulos en el camino a Emaús, les explicó en todas las Escrituras las cosas referentes a Él mismo, vea Lucas 24:25-32. Todos necesitamos la verdad constante de Su Palabra para protegernos de la duda y disipar la confusión cuando surge. Los bereanos eran de mente noble y al escuchar a Pablo, ellos recibieron la palabra con buena disposición, examinando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así (Hechos 17:11).623

La tercera fuente de confusión es la influencia mundana. La mayoría de los judíos esperaban que el Mesías liberara a Israel de su esclavitud, que en ese entonces estaba bajo el dominio de Roma. Obviamente, Él no podía establecer Su propio Reino de justicia y rectitud, sin antes lidiar con los injustos y crueles paganos romanos. Sin embargo, Jesús no había hecho nada para oponerse a Roma, ni con palabras ni con acciones. Los propios apóstoles de Yeshua tenían algunas de esas mismas ideas erróneas. Ellos constantemente dudaban del Maestro porque no encajaba con sus ideas preconcebidas. Incluso después de Su resurrección, seguían esperando que estableciera Su Reino terrenal (Hechos 1:6). Todos habían sido víctimas de lo que la gente a su alrededor pensaba que Él debería ser.

La gente hoy, incluyendo algunos creyentes, duda y está confundida sobre el plan de Dios por la misma razón. Sus mentes están tan llenas de las ideas de quienes los rodean que no logran comprender el plan de ADONAI. Constantemente escuchamos a la gente preguntar: “si Cristo ama tanto a todos, ¿por qué mueren los niños y la gente se muere de hambre y enferma y queda lisiada? Si Dios es un Dios de justicia, ¿por qué hay tanta corrupción e injusticia en el mundo? ¿Por qué tanta gente buena la pasa tan mal y tanta gente mala la pasa tan bien? Si Dios es tan amoroso y misericordioso, ¿por qué Él envía a la gente al infierno? Si Dios es tan poderoso y las religiones falsas son tan malvadas, ¿por qué no simplemente elimina a esos impostores?” Debido a que el Señor no encaja en sus ideas preconcebidas de cómo debería ser, la gente está confundida, a menudo indignada y, a veces, incluso maldice.624

La cuarta raíz de la duda son las expectativas incumplidas. El hecho de que Juan instruyera a sus discípulos a preguntar: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? (Mateo 11:2b), parece indicar que las expectativas de Juan sobre el Mesías no se habían cumplido. Bajo la dirección del Espíritu Santo, Juan había proclamado con valentía: Yo ciertamente os bautizo con agua para arrepentimiento, pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, cuyas sandalias no soy digno de llevar. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Tiene su aventador en la mano y limpiará bien su era. Recogerá su trigo en el granero y quemará la paja con fuego inextinguible (Mateo 3:11-12). Juan sabía que lo que predicaba era verdad, y sabía que Cristo era de quien predicaba; sin embargo, Jesús no había hecho nada de eso. No vio ninguna intervención divina, ningún juicio ni ejecución de justicia. Jesús no vengó a los justos. Ni siquiera se defendió de Sus acusadores.

Siempre ha sido difícil para los creyentes comprender por qué el SEÑOR permite que tantos de Sus hijos sufran y que tanta gente malvada e impía prospere (véanse Salmos 37 y 73). Fue especialmente difícil para Juan el Bautista. Por un lado, tenía una profunda devoción a la justicia y fue llamado por ADONAI a predicar el arrepentimiento y el juicio. Más aún, fue llamado a proclamar la venida del Esperado que ejecutaría ese juicio, que él creía que comenzaría pronto, si no inmediatamente, después de la aparición del Mesías. Los creyentes de hoy a veces se entusiasman con el inminente regreso del Señor; pero, cuando pasan muchos años y Él no viene, su esperanza, junto con su dedicación, a menudo se desvanece. Algunos burladores incluso dirán: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? ¡Pues desde que durmieron los padres todo permanece igual desde el principio de la creación! (Seguna Pedro 3:4).625

Así, cuando los discípulos de Juan le preguntaron a Jesús si Él era el Esperado: en aquella hora sanó a muchos de enfermedades y dolencias, y de espíritus malignos, y concedió la vista a muchos ciegos (Lucas 7:21).

Pasaron las semanas. El viaje de Maqueronte a Galilea era de solo cuatro días. Juan oró mientras esperaba pacientemente una respuesta del Nazareno. Finalmente, escuchó a sus discípulos en la puerta de la celda. Habían regresado con un mensaje muy específico de Yeshua. Juan apenas podía contenerse. ¿Qué les dijo? Jesús les dijo: Id, e informad a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos recobran la vista y los cojos andan, los leprosos son limpiados y los sordos oyen, los muertos son resucitados y los pobres son evangelizados (Mateo 11:4-5 y Lucas 7:22). Esto no fue una reprimenda, sino una confirmación amorosa de Su verdadera identidad (haga clic en el enlace vea el comentario sobre Isaías Gl – Los tres milagros mesiánicos). El propósito de los milagros de Cristo era autenticar Sus afirmaciones mesiánicas (vea el comentario sobre La vida de Cristo En Cuatro cambios drásticos en el ministerio de Cristo).

A esto, Yeshua añadió una tierna reprimenda para beneficio de Juan: y bienaventurado es todo el que no se escandalice de mí (Mateo 11:6; Lucas 7:23). Era como si le estuviera diciendo al Heraldo: “no dudes si quieres tener la bendición de Mi gozo y Mi paz”. La advertencia no le quitó la estima del Mesías por Juan, como Su testimonio lo demostró de inmediato. Cuando Juan murió, no tenía todas sus preguntas respondidas y nosotros tampoco las tendremos. Todavía debe haberse preguntado cuándo el Salvador de los pecadores marcaría el comienzo de Su Reino, juzgaría a los malvados y marcaría el comienzo de Su tan esperado reinado de justicia. Pero ya no tenía dudas sobre quién era Yeshua, ni sobre Su bondad, justicia, soberanía o sabiduría. Estaba contento de dejar todo lo que no entendía en las manos del Señor, que es el secreto de ser bendecido y no tropezar.

Y mientras ellos se iban, Jesús comenzó a decir a las multitudes acerca de Juan: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? ¿Qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de fino ropaje? Mirad, los que llevan ropas finas están en las casas de los reyes (Mateo 11:7-8; Lucas 7:24-25). Hizo varias preguntas inquisitivas a la multitud para ilustrar el mensaje vital de Juan el Bautista. La caña a la que se refería Jesús era común a lo largo de las riberas de los ríos del Cercano Oriente, incluidas las del Jordán donde Juan bautizó. Eran ligeras y flexibles, meciéndose de un lado a otro con cada brisa. Pero el Bautista no era así; nunca vaciló. Un hombre de fino ropaje no viviría en el desierto como lo hizo Juan (Mateo 3:4). Su estilo de vida era un testimonio contra la autocomplacencia y el egocentrismo. Tanto física como simbólicamente, vestía, comía y vivía lejos de la hipocresía y la corrupción del judaísmo farisaico en Jerusalén. No le interesaba la comodidad ni la aprobación del mundo.

Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, mucho más que un profeta. (Mateo 11:9; Lucas 7:26) La respuesta a esa pregunta fue claramente sí. El Precursor había desarrollado un gran número de seguidores fieles, y la mayoría de la gente lo consideraba un profeta (Mateo 14:5, 21:26). El oficio profético comenzó con Moisés y se extendió hasta el cautiverio babilónico, tras el cual, durante 400 años, Israel no tuvo profeta hasta Juan el Bautista. Él fue el profeta más destacado, el portavoz más dinámico, elocuente, confrontativo y poderoso que ADONAI jamás había llamado. Como el último profeta, Juan no solo anunciaría la venida del Esperado, sino que Él ya había llegado.

Éste es de quien se ha escrito: He aquí, Yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti (Mateo 11:10; Lucas 7:27). Malaquías lo expresó así: He aquí, Yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí. Y vendrá súbitamente a su Casa el Señor a quien vosotros buscáis; el ángel del pacto, a quien vosotros deseáis: He aquí viene, dice YHVH Sebaot (Malaquías 3:1). La cita aquí introduce un pasaje que declara explícitamente que el profeta Elías precederá a la venida del día del Señor, es decir, el Día del Juicio (Malaquías 4:5). El judaísmo espera a Elíasquien nunca murió, sino que fue llevado al cielo en un torbellino en un carro de fuego (2 Reyes 2:11) — para preceder al Mesías. De hecho, los judíos tienen un lugar reservado para él en cada Séder de Pésaj para darle la bienvenida al hogar.

De cierto os digo: Entre los nacidos de mujeres, no ha sido levantado uno mayor que Juan el Bautista, pero el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él (Mateo 11:11; Lucas 7:28). ¿Qué estaba diciendo Jesús? ¿Era el Inmersor mayor que Abraham, Moisés y David? ¡Sí! No tenemos registro de todo el ministerio de Juan, porque los cuatro Evangelios se centran en el Mesías y no en Su precursor. Sabemos que Juan ejerció una enorme influencia no solo en la Tierra, sino también fuera de ella. En Hechos, Pablo se encuentra con un grupo de hombres que eran discípulos de Juan. Ni siquiera habían oído que Jesús había llegado a escena (Hechos 19:1-7). De hecho, hay pueblos en la actual Siria que hablan arameo y que aún consideran al Bautista como su profeta. Por lo tanto, su influencia fue mucho mayor de la que se podría percibir con solo leer los Evangelios. Pero luego Jesús nos da lo que parece ser una declaración contradictoria.

Él declaró: pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él (Mateo 11:11b; Lucas 7:28b). Si bien Juan es el más grande de los profetas, el más pequeño de los que participan en el Brit Hadashah será mayor que él (Mateo 16:18-19). Esto nos indica que la posición de estar en Cristo (Efesios 1:3-9) es mayor que la posición de ser los justos del TaNaJ antes del nacimiento de la Iglesia (vea el comentario sobre Hechos An Pedro habla a la multitud en Pentecostés o Shavuot). Por lo tanto, el menor creyente del Nuevo Pacto es incluso más grande que Juan el Bautista.

Pero desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo toman por la fuerza (Mateo 11:12). Jesús dijo: desde el tiempo que Juan el Bautista había comenzado su ministerio hasta ahora (un período relativamente breve, quizás dieciocho meses), el reino de los cielos sufre una oposición violenta. Se había librado una intensa batalla espiritual por el corazón y el alma de Israel, ya que el Mesías estaba listo para aparecer. Juan generaba conflicto dondequiera que fuera, porque su mensaje alteraba el status quo, por lo que el Reino avanzó con paso firme a través del sistema mundano, impío y pecaminoso que se le oponía.

Toda la revelación previa de Dios culminó con el Heraldo, porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan (Mateo 11:13; Lucas 16:16a). Juan fue parte de la Torá/Ley y todos los profetas, pero también es el principio del evangelio. Se podría decir que tuvo un pie en el TaNaJ y otro pie en el Nuevo Pacto o Brit Hadashah.

En aquellos días se presentó Juan el Bautista proclamando en el desierto de Judea, diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Desde entonces el reino de Dios es proclamado, y cada uno entra en él con violencia (Mateo 3:1-2). Pero, desde entonces el reino de Dios es proclamado, aún no ha llegado, primero fue predicado directamente, por el precursor y ahora por Yeshua (Mateo 4:17; Marcos 1:15), con el resultado de que cada uno entra en él con violencia (Lucas 16:16b). Esto enfatiza la decisión apasionada que uno debe tomar para entrar en el Reino. Por lo tanto, Juan el Bautista fue una figura de transición entre la era de la promesa y la era del cumplimiento. Fue el último de los profetas, y la Dispensación de la Torá/Ley se terminó con él. Luego tenemos otra declaración sobre Juan el Bautista y Elías.

Anteriormente, Jesús dijo que Juan había venido con el espíritu y el poder de Elías. Pero Juan, aunque admitió abiertamente que él fue quien preparó el camino para el Señor, negó enérgicamente que fuera Elías (vea Juan 1:21-23). Pero ahora Jesús dice: Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir. El que tiene oídos para oír, oiga (Mateo 11:14-15). El Señor estaba señalando que, si el Mesías era aceptado como Rey, y si el Reino hubiera sido recibido, entonces Juan habría cumplido la función de Elías de restaurar todas las cosas: He aquí, Yo os envío al profeta Elías antes que venga el día de YHVH, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres, no sea que Yo venga y tenga que consagrar la tierra al exterminio (Malaquías 4:5-6). Pero, dado que el Reino mesiánico fue rechazado, Juan no cumplió la función de Elías. Como resultado, el propio Elías algún día volverá para cumplir esa función (vea comentario sobre Apocalipsis Bw Mirad, os envío al profeta Elías antes de que venga el día grande y terrible del Señor). El que tenga oídos, que oiga (Mateo 11:15).

Sin embargo, esto no significó que el ministerio de Juan fuera un fracaso. Él preparó a la gente para aceptar al Mesías una vez que Él fuera conocido. Quienes fueron bautizados por Juan se comprometieron a creer en quien Juan señalara como el Mesías, y tuvo éxito en esto. Y todo el pueblo y los publicanos, al oírlo, justificaron a Dios, habiendo sido bautizados con el bautismo de Juan (Lucas 7:29). La gente común que había creído en el mensaje de Juan no tuvo problema en creer en Jesús como el Mesías.

Pero los fariseos y los intérpretes de la ley, al no ser bautizados por él, rechazaron el propósito de Dios con respecto a ellos mismos (Lucas 7:30). Lo sabemos porque el Bautista no los había bautizado a ellos. Así que, al rechazar el bautismo de arrepentimiento de Juan, rechazaron el propósito de Dios para ellos y la nación de Israel.626

Jesús calificó a los fariseos de niños que habían rechazado a Juan. Continuó diciendo: Entonces ¿a qué compararé los hombres de esta generación, y a qué los haré semejantes? Son semejantes a esos muchachos que se sientan en la plaza y gritan unos a otros (Mateo 11:16; Lucas 7:31-32a). Los rabinos usaban muchas expresiones para introducir una ilustración, analogía o historia, como “¿Cómo es el asunto?” o “¿Cómo puedo ilustrar este punto?”. Aquellos quienes se negaron a creer en la Buena Nueva ocultaron su incredulidad con críticas. Así, en esa tradición rabínica, Yeshua ilustró Su punto diciendo: Son semejantes a esos muchachos que se sientan en la plaza y gritan unos a otros. Ellos eran como niños rebeldes que insistían en salirse con la suya.

El mercado era una zona central de las ciudades o pueblos donde la gente compraba o socializaba. Ciertos días de la semana, agricultores, artesanos y comerciantes traían sus productos o mercancías para vender. Los niños jugaban mientras sus padres compraban, vendían o visitaban. Dos juegos, “boda” y “funeral”, eran particularmente populares. Dado que las bodas y los funerales eran dos de los eventos sociales más importantes, a los niños les gustaba imitarlos. Las bodas incluían música y bailes festivos, y cuando los niños jugaban al “juego de la boda”, esperaban que todos bailaran cuando se tocaba la flauta imaginaria, igual que los adultos en una boda real. De igual manera, cuando jugaban al “juego del funeral”, esperaban que todos lloraran al sonar el canto fúnebre imaginario, igual que los dolientes pagos en un funeral real.

Pero siempre había rebeldes que se negaban a seguir la corriente del resto de los niños. Os tocamos flauta y no bailasteis, endechamos, y no lamentasteis (Mateo 11:17; Lucas 7:32). Si el juego era «la boda», ellos querían jugar «al funeral»; si el juego era «el funeral», querían jugar «boda». Nada de los otros niños podía satisfacerlos. Ellos eran quejosos que lo arruinaban todo. Nunca hay suficientes pruebas para la incredulidad.

Jesús aplicó la primera ilustración a la respuesta de la nación a Juan el Bautista. Porque vino Juan, que no come ni bebe, y dicen: ¡Demonio tiene! (Mateo 11:18; Lucas 7:33).  Porque cuando Juan llegó, ni comiendo ni bebiendo vino, decían: demonio tiene. Para el judaísmo farisaico, el estilo de vida de Juan era como un funeral. Él irritó sus nervios inmorales, por lo que en el análisis final ellos lo mataron. Lo toleraron por un tiempo, pero él no les permitió quedarse de brazos cruzados y ser espectadores neutrales. Así, cuando ellos tuvieron que elegir, decidieron no creerle a él. En lugar de aceptar la reprimenda del Heraldo por su pecaminosidad, reprendieron su justicia. La posesión demoníaca fue la razón dada por la que Juan fue rechazado; sin embargo, la verdadera razón para el rechazo se debió a que había rechazado el judaísmo farisaico y la Ley Oral (vea Ei la Ley Oral). Lo que le sucedió al heraldo le sucederá al Rey.

El Mesías aplicó la segunda ilustración a la respuesta de los fariseos a Sí mismo. A diferencia de Juan, el ayuno y la abstinencia de vino no caracterizaban el estilo de vida de Jesús. De hecho, a diferencia del estilo de vida ascético de Juan, Yeshua participaba plenamente en todas las actividades sociales normales. Sin embargo, sería rechazado y acusado por la misma razón que Juan: la posesión demoníaca (vea EkEs solo por Beelzebú, el Príncipe de los demonios, que este hombre expulsa a los demonios). El Señor vivió en el modo de bodas (vea Mateo 9:14-15) y dijo: Vino el Hijo del Hombre que come y bebe, y dicen: ¡He aquí un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y pecadores! Pero la sabiduría es justificada por sus obras (Mateo 11:19; Lucas 7:34). Sin embargo, los fariseos y los maestros de la Torá se apresuraron a exagerar las actividades habituales de Cristo, acusándolo de ser comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y pecadores.

Primero, el vino que Jesús y la mayoría de los judíos bebían, se elaboraba hirviendo jugo de uva fresco hasta obtener un almíbar espeso, para evitar que se echara a perder y simplificar su almacenamiento. Se añadía agua según fuera necesario a una pequeña cantidad del almíbar para hacer el «vino». No contenía alcohol, e incluso al dejarlo fermentar, no resultaba embriagante porque estaba compuesto principalmente de agua. Por lo tanto, no era Él un borracho.

En segundo lugar, sí, era amigo de publicanos y pecadores, pero no en el sentido que le daban los fariseos. Porque Jesús se relacionaba con publicanos y pecadores, intentaron insinuar que Él también participaba en sus pecados. Nada podría estar más lejos de la verdad. Él no participó en su estilo de vida pecaminoso, por el contrario, les ofrecía la liberación de eso (vea Cp – El Llamado de Mateo).

La declaración de Yeshua culmina con la afirmación de que, a pesar del rechazo de Juan y Jesús por parte del judaísmo farisaico, la sabiduría es justificada por sus hijos (Mateo 11:19b; Lucas 7:35). La sabiduría aquí, está personificada y corresponde al camino de Dios. Los hijos de la sabiduría de Dios se contrastan con esta generación (Mateo 11:16; Lucas 7:31). Los hijos de la sabiduría de Dios serán vistos claramente por su fruto espiritual (Gálatas 5:13-26), y los niños rebeldes de esta segunda ilustración, el judaísmo farisaico que no respondió, también se verán claramente por su falta de fruto espiritual.627

Qué triste es que haya algunos que se aferran tanto a su propia justicia que están cerrados a la gracia de ADONAI. Yeshua vino a entregar las Buenas Nuevas de salvación a todos los hombres y mujeres. Los evangelios están llenos de relatos de personas que buscaron al Señor y pusieron su fe en Él. Nadie fue decepcionado. Sin embargo, el Mesías no se limitó a aquellos que lo buscaron. Cuando se encontró con una viuda que tenía que enterrar a su único hijo, el Varón de dolores, experimentado en quebranto (Isaías 53:3) se llenó de compasión (vea Eb Jesús resucita al hijo de una viuda). Jesús se acercó y agarró el féretro en que lo llevaban y el Rabino hacedor de milagros le devolvió la vida al niño.

Todo lo que se requiere para recibir la gracia de HaShem es que lo escuchemos y confiemos en Él. Si lo hacemos, Él hará el resto. Dios demostrará Su gracia al ver que damos fruto. El Señor recluta a aquellos que escuchan Su voz. Y aquellos que escuchan atentamente tienen éxito más allá de sus capacidades debido al poder de Su gracia.

Podemos consolarnos al saber que el Siervo Sufriente busca a todos, incluso a aquellos ignorados por los poderosos y los ricos. Él nunca discriminó, sino que ofreció Su misericordia y gracia a todos. Incluso hoy, ADONAI desea tocar a quienes nos rodean. La esperanza de la Buena Nueva es para ellos. Si escuchamos al Ruaj Hakodesh, Él nos mostrará cómo compartir el Evangelio con nuestros amigos, vecinos y familiares. Y el Señor derramará Su misericordia y gracia a aquellos que escuchan y creen, porque Su fidelidad no depende de nuestra justicia, sino de Su justicia y amor incondicional.

Gracias, Padre, por darnos a Tu Hijo. Porque Él es fiel con nosotros, nunca debemos desesperar de Tu amor. Ayúdanos a confiar en el poder de Tu gracia que fluye a través de nosotros hacia todos los que nos rodean. Amén, Él es fiel. 628

2025-12-22T20:56:22+00:000 Comments

Ec – La controversia sobre el Rey Mesías

 La controversia sobre el Rey Mesías

 https://jaymack.net/wp-content/uploads/2018/11/Life-of-Christ-Ec-The-Controversy-Over-King-Messiah-300x132.jpegEl judaísmo farisaico creía que la Ley Oral era igual, o incluso un poco mayor, que los 613 mandamientos escritos por el autor humano Moisés en la Torá/Ley (vea el enlace haga clic en Ei La Ley Oral). Por lo tanto, el Gran Sanedrín, o la Corte Suprema judía rechazó a Jesús como el Mesías en ese momento (vea LgEl Gran Sanedrín). Una vez que fue rechazado, el enfoque de Su ministerio cambió (vea EnCuatro Cambios Drásticos en el Ministerio de Cristo).

2025-12-22T14:00:21+00:000 Comments

Eb – Jesús resucita al hijo de una viuda Lucas 7: 11-17

Jesús resucita al hijo de una viuda
Lucas 7: 11-17

Jesús resucita al hijo de una viuda ESCUDRIÑAR: Segunda Reyes 4:8-37 dice de Sunem, y Naín está muy cerca una de la otra. A la luz de eso, ¿por qué Cristo realizó este milagro en este pueblo en particular? ¿Qué significaba que esta mujer fuera viuda y qué fuera su único hijo? ¿Qué reveló sobre Sí mismo? ¿Qué atrajo a Jesús a este cortejo fúnebre?

REFLEXIONAR: ¿Qué nos dice sobre Jesús esta historia, y la de la fe del centurión del archivo anterior? ¿Cómo influyen Su amor y autoridad en usted? ¿Cuándo escuchará usted Su voz? ¿Cuándo fue la última vez que usted experimentó la compasión del Señor? ¿Cuándo le ha restaurado Yeshua el Mesías algo que nunca pensó que podría recuperar?

La temprana primavera en Galilea fue, sin duda, la más auténtica materialización de la imagen del Cantar de los Cantares, cuando la tierra se vistió de hermosura y el aire entonó cánticos de nueva vida. Parecía como si cada día trajera un círculo cada vez más amplio de poder por parte del Señor; como si cada día también trajera una nueva sorpresa y una nueva alegría. El día anterior, fue la tristeza de un centurión gentil la que conmovió el corazón del Comandante Supremo de la vida y la muerte. Aquí, es la misma tristeza de una madre judía la que conmovió el corazón del Hijo de Miriam. En esa Presencia, el dolor y la muerte no podían continuar. No importaba si tenía que entrar en la casa de un gentil u otra cosa; nada podía contaminarlo.

Un poco después, aconteció que fue a una ciudad llamada Naín. E iban con Él sus discípulos y una gran multitud (Lucas 7:11). Poco después de sanar al criado del centurión, Jesús salió de Capernaúm y se dirigió a un pueblo llamado Naín. Está a unos cuarenta kilómetros, pero incluso caminando no habría dificultad para llegar a Naín por la tarde, cuando solían celebrarse los funerales. Diversos caminos conducen hacia y desde Naín; y el que se extiende hasta el mar de Galilea y sube hasta Capernaúm está claramente marcado.

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En ese momento, cuando se acercó a la puerta de la ciudad, he aquí estaban sacando a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, siendo ella misma viuda; y una gran multitud de la ciudad estaba con ella (Lucas 7:12). Al acercarse los dos grupos por el estrecho camino, la pregunta era ¿quién cedería el paso al otro? Sabemos lo que exigía la antigua costumbre judía. Pues, de todos los deberes sagrados, ninguno se aplicaba con más rigor que el de consolar a los dolientes y mostrar respeto a los muertos acompañando la procesión al entierro. La idea popular de que el espíritu del difunto rondaba cerca de los restos insepultos durante tres días, debió de intensificar tales sentimientos.

Solo podemos imaginar la escena, la ansiedad alerta y el cuidado cada vez más profundo, el anhelo apasionado de una madre por conservar su único tesoro. La pérdida de un hijo único era especialmente amarga. Después de perder a su esposo, su hijo la apoyaría (bajo la Torá), pero, cuando su hijo murió… ella había perdido su sustento y se vería reducida a vivir el resto de su vida como mendiga. Tras el entierro, se produciría el desvanecimiento gradual de la luz, la despedida y luego el terrible estallido de tristeza.

Y ahora, todo lo que le quedaba por hacer a la madre era solo sentarse en el suelo y gemir. Antes del funeral ella, no comía carne ni bebía vino. Lo poco que comía en casa de un vecino o en otra habitación, lo hacía de espaldas a su hijo muerto. Amigos devotos la ayudaban con los preparativos del funeral. Dado que se consideraba un deber para el judío más pobre proporcionar al menos dos shofares y una mujer de luto, podemos estar seguros de que la madre viuda no habría descuidado lo que se consideraba la última muestra de afecto.

El día que tanto temía ella había llegado, sentía tanto dolor que no sabía si podría continuar. El conocido toque de cuerno había anunciado que, una vez más, el ángel de la Muerte había cumplido su terrible misión. La triste procesión partió de la desolada casa. Una vez afuera, el orador fúnebre precedió al féretro, proclamando las buenas obras del muerto. Inmediatamente antes del muerto, iban las mujeres, algo peculiar de Galilea, y el Midrash explicaba la razón por la cual la mujer había traído la muerte al mundo. Comúnmente, el rostro del cadáver quedaba descubierto. A medida que avanzaba el ataúd, los portadores de los restos, a intervalos frecuentes, se relevaban para que el mayor número posible de personas pudiera compartir la obra de amor. Durante esas pausas, se oía un fuerte llanto. Detrás del féretro caminaban los familiares, sus amigos y luego una gran multitud del pueblo. Se habían pronunciado las últimas palabras de tristeza por el difunto. El cuerpo había sido tendido en el suelo; se le había cortado el pelo y las uñas, se había lavado, ungido y envuelto el cuerpo con lo mejor que la viuda podía permitirse.

Entonces, por el camino de Capernaúm, una gran multitud seguía al Señor de la Vida. Allí se encontraron: la Vida y la muerte. Pero los dolientes no hicieron que Él se detuviera, tampoco lo hizo la multitud. Era la madre: la expresión de su rostro y el enrojecimiento de sus ojos. El Mesías supo de inmediato lo que estaba sucediendo. Era su hijo, su único hijo, a quien llevaban. Y si alguien conoce el dolor de perder a un hijo, a un único hijo, ese es Dios.

Al verla, el Señor fue movido a compasión a causa de ella, y le dijo: No llores (Lucas 7:13). Por lo tanto, Aquel que era el Varón de dolores experimentado en quebranto (Isaías 53:3b) se llenó de compasión. Su corazón se conmovió por ella. El verbo “se conmoviótraducido como “planjnízomai”, se usa numerosas veces en los evangelios para significar preocupación amorosa o compasión. Está relacionado con el sustantivo “splagcna”, que significa “las partes internas del cuerpo”. El sustantivo se usa diez veces en el Brit Hadashah (Lucas 1:78; Segunda Corintios 6:12, 7:15; Filipenses 1:8, 2:1; Colosenses 3:12; Filemón 7, 12 y 20; Primera Juan 3:17). Ella no lo notó porque todavía estaba llorando, pero Él se acercó a ella y le dijo: No llores.617

Y acercándose, agarró el féretro, de manera que los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo: ¡Levántate! (Lucas 7:14). Ellos no podían imaginar lo que sucedería después de detenerlos. Pero el asombro del milagro venidero —como si fuera la sombra de las puertas abiertas de la vidalos había sobrecogido. El rabino hacedor de milagros dijo: Joven, a ti te digo, ¡levántate! Alivió el dolor de la madre, no con una palabra de consuelo, sino demostrando que Él era en verdad la resurrección y la vida (Juan 11:25a). Jesús es la Vaca Roja (o ternera alazana), sin mancha ni defecto, que nos libra de la muerte mediante el agua de la purificación (vea el comentario sobre Números Da – La Vaca Roja).

El Dador de Vida también habló directamente al hermano de María y Marta, que yacía en el sepulcro, cuando le dijo: ¡Lázaro, sal fuera! (Juan 11:43). Nosotros escucharemos Su voz en el Arrebatamiento (haga clic en el enlace vea el comentario sobre Apocalipsis, By El Arrebatamiento de la Iglesia). La Escritura nos dice: porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en el Mesías resucitarán primero. Después nosotros, los que vivamos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados simultáneamente con ellos en las nubes al encuentro con el Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor (Primera Tesalonicenses 4:16-17). Él viene por nosotros con un clamor.

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Al instante, el muerto se incorporó y comenzó a hablar. Y lo entregó a su madre (Lucas 7:15); una prueba fehaciente de que estaba realmente vivo. Debió de parecerle como si despertara de un largo sueño. ¿Dónde estaba ahora? ¿Por qué su madre lloraba? ¿Quiénes lo rodeaban? ¿Y quién era Él, cuya luz y vida parecían iluminarlo? Jesús seguía siendo el vínculo entre la madre y el hijo, quienes se reencontraron. Y así, en el sentido más auténtico, Jesús lo entregó a su madre. ¿Cabe alguna duda de que, a partir de ese momento, la madre el hijo y el pueblo de Naín confiaron en Yeshua como el verdadero Mesías? 618

La respuesta a este milagro fue inmediata. Y un gran temor los sobrecogió, y glorificaban a Dios, diciendo: ¡Un gran profeta se ha levantado entre nosotros y Dios ha visitado a su pueblo! Y su fama se extendió por toda Judea y por toda la región circunvecina (Lucas 7:16-17). La gran multitud del pueblo se llenó de asombro, literalmente el miedo se apoderó de todos, y glorificaban a Dios. No se trataba de terror, sino de santa reverencia a un gran profeta…, sin duda pensando en los ministerios de Elías (1 Reyes 17:17-24) y Eliseo (2 Reyes, capítulos 1 al 4). «ADONAI vino a ayudar a Su pueblo», es una expresión común en el Tanaj que describe las acciones de Dios a favor de Su pueblo, vea Éxodo 4:31 ó Rut 1:6. Esta noticia sobre Jesús se difundió por toda Judea y sus alrededores.

¿Qué habría atraído a Cristo a un cortejo fúnebre por el hijo único de una viuda? ¿Fue la curiosidad? ¿Le atrajo la conmoción y el llanto, el duelo ritual propio de los funerales en Oriente Medio? No, sobre todo, se sintió atraído a esta escena debido a la compasión que siempre lo atrae a Él hacia los afligidos y los necesitados.

Cuando el rabino de Galilea se encontró con un leproso judío, extendió la mano y lo sanó porque sintió compasión (vea Marcos 1:41). Cuando Yeshua envió a los doce apóstoles, viendo las multitudes, se le enternecieron las entrañas por ellas, porque estaban agotadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor (Mateo 9:36), Él sintió compasión de ellos. Cuando el Rabino hacedor de milagros alimentó a los 5000, vio un gran gentío, y se le enternecieron las entrañas por ellos, porque eran como ovejas que no tienen pastor, vea Marcos 6:34b. Cuando el Príncipe de los pastores pasaba cerca de Bartimeo y su amigo, clamaron sin cesar: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! (Mateo 20:29-34). Entonces Jesús, movido a compasión, les tocó los ojos, y al instante recobraron la vista, y lo siguieron (Mateo 20:34). Jesús le dijo: Recibe la vista. Tu fe te ha salvado (Lucas 18:42). Vea Ntd

De manera similar, en esta otra escena, fue la compasión del Mesías por la viuda lo que lo atrajo a Su lado.

Nosotros también estuvimos una vez espiritualmente muertos y sin esperanza. Pero el Príncipe de la Vida tuvo compasión de nosotros y, por Su muerte y resurrección, nos rescató de la muerte eterna a la vida eterna en Él (vea el enlace haga clic en Ms La seguridad eterna del creyente). Así como el pueblo de Naín alabó a Dios al presenciar un milagro maravilloso en medio de ellos, nosotros podemos regocijarnos y alabar a ADONAI por la gran obra que está realizando en nuestras vidas. En Su misericordia, Dios decidió rescatarnos y acercarnos a Sí mismo, revelándonos Su amor para que pudiéramos acoger Su salvación: Nosotros amamos, porque Él nos amó primero (Primera Juan 4:19).

Dedique un tiempo hoy a orar y anote las diferentes maneras en que ha experimentado usted la compasión y la ternura del Señor. Piense en cómo le rescató de la muerte mediante Su cruz y le dio nueva vida en el Espíritu. Intente recordar situaciones específicas en las que experimentó Su consuelo, sabiduría o fortaleza. Observe a los diferentes miembros de su familia y piense en cómo Dios los ha cuidado. Como receptores de ese amor y gracia, ahora estamos llamados a compartir ese amor con quienes nos rodean. Pidamos al Espíritu que nos enseñe a amar como Jesús ama para que podamos ser embajadores de Cristo en este mundo.

Señor, que Tu compasión por nosotros nos llene de compasión por los demás, especialmente por aquellos de nuestras familias y por aquellos que no tienen conocimiento personal de Tu gran amor y misericordia.619

Ntd: Vea sobre la ceguera Mateo 20:29-34; Marcos 10:46–52 y Lucas 18:35–43

2025-09-03T22:00:05+00:000 Comments

Ea – La fe del centurión Mateo 8:5-13 y Lucas 7:1-10

La fe del centurión
Mateo 8:5-13 y Lucas 7:1-10

La fe del centurión ESCUDRIÑAR: ¿Por qué el centurión envió a algunos ancianos judíos a ver a Jesús en lugar de ir él mismo? ¿Qué tenía de inusual la preocupación del centurión por su joven sirviente? ¿Por qué se asombró el Señor? ¿Por qué es errónea la teología del reemplazo? ¿Sigue sanando el Gran Médico hoy en día? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Bajo qué circunstancias?

REFLEXIONAR: ¿Cómo entiende usted la autoridad de Dios? Si ha sido tocado por las bendiciones del Mesías a través de Israel, ¿qué está haciendo para retribuir de alguna manera esa bendición al pueblo judío hoy? Al igual que el centurión, las personas en las tormentas de la vida no pierden el tiempo ni se andan con rodeos. Se dirigen directamente a quienes creen que su fe es verdadera. ¿Es usted una de esas personas? ¿Por qué sí o por qué no?

Desde el principio de la Biblia, el plan de Dios siempre ha sido que los judíos y los gentiles adoren juntos a ADONAI. En el TaNaJ, aprendemos que todos los pueblos de la tierra serán bendecidos por medio de Yeshua (haga clic en el enlace vea el comentario sobre Génesis  Dt Bendeciré a quienes te bendigan, y a quienes te maldigan, maldeciré). El rabino Saulo/apóstol Pablo nos enseña en el Nuevo Pacto que el muro divisorio de hostilidad ha sido derribado entre judíos y gentiles (vea el comentario sobre Hechos Ah La Buena Noticia Judía para los Gentiles).

Cuando completó todas sus palabras a los oídos del pueblo, entró en Cafarnaum (Lucas 7:1). Y en Mateo 8:5 dice: Cuando Él entró en Cafarnaum, se le acercó un centurión, rogándole y diciendo. Cuando Jesús terminó de decir todo esto a las personas que escuchaban sus enseñanzas del Sermón del Monte (vea Da El Sermón del Monte), entró en Capernaúm (Mateo 8:5a; Lucas 7:1). Cristo consideraba Capernaúm como Su base de operaciones. Pero, debido a que Capernaúm era una ciudad judía bajo ocupación romana, le dio a Yeshua Su primera oportunidad de ministrar públicamente a un gentil. Debido a que pronunció una maldición sobre ella (Mateo 11:23), la antigua ciudad ya no existe, excepto en forma de ruinas de una sinagoga y unas pocas casas. Era una ciudad agradable en los días del Mesías y pasó un tiempo considerable allí, probablemente gran parte de él en la casa de Pedro (Mateo 8:14).

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Cuando Él entró en Cafarnaum, se le acercó un centurión, rogándole y diciendo: Señor, mi siervo yace en la casa paralítico, gravemente atormentado (Mateo 8:5-6). Cuando llegó Jesús, un oficial del ejército romano, un centurión acudió a Él en busca de ayuda (Mateo 8:5b). Se le llamaba centurión porque una centuria es una unidad de 100 y él comandaba a 100 soldados romanos. Es muy posible que perteneciera a una categoría especial de gentiles conocidos como temerosos de Dios o Yirey HaShamayim. Estos eran gentiles que respetaban profundamente la fe de Israel, e incluso asistían a la sinagoga local. Sin embargo, no llegaron a ser conversos completos (o gerim), quienes no solo asistían a la sinagoga, sino que también guardaban los mandamientos exigidos para un converso, como la circuncisión, la inmersión y el sacrificio en el Templo. Cabe destacar que cada uno de los centuriones romanos mencionados en el Nuevo Pacto, es mencionado con buenos ojos, y la Biblia parece indicar que cada uno de ellos, finalmente creyó en Jesús como su Señor y Salvador.

Señor, mi siervo yace en la casa paralítico, gravemente atormentado (Mateo 8:6). Y el siervo de cierto centurión, a quien éste estimaba mucho, estaba enfermo y a punto de morir. (Lucas 7:2). Fuera cual fuese la enfermedad, era mortal. El centurión oyó hablar de Jesús y le envió a algunos ancianos judíos. En cada pueblo había lo que podríamos llamar autoridades municipales, bajo la autoridad del alcalde. Pero también había representantes de la sinagoga, llamados ancianos de los judíos, una institución frecuentemente mencionada en la Biblia y profundamente arraigada en la sociedad judía.608

Cuando el centurión romano acudió a Jesús para que sanara a su siervo, los teólogos homosexuales actuales creen que el texto griego prueba que el siervo era, de hecho, el amante del centurión. Esta mentira se les dice a quienes tienen comezón de oír (Segunda Timoteo 4:3), y a los ignorantes que memorizan declaraciones necias como esta para su próximo debate. El movimiento de la iglesia gay puede contar con un número suficiente de ignorantes bíblicos para repetir tales mentiras.609

Y al oír acerca de Jesús, envió a Él unos ancianos de los judíos a rogarle que fuera y sanara a su siervo (Lucas 7:3). Hay un dicho que dice: «Como el rey, así el mensajero». En la mente de Lucas, aunque los ancianos judíos fueron quienes realmente hablaron con Cristo, fue el centurión quien realmente pidió ayuda.610 La palabra pais, traducido aquí como siervo, significa literalmente un niño pequeño. En algunas versiones, Lucas 7:3 usa la palabra griega doulos que indica que probablemente nació en la casa de esclavos del centurión. El término siervo abarcaría ambos significados. Vea Ntd

Presentándose pues ante Jesús, le rogaban insistentemente, diciendo: Es digno de que le concedas esto, porque ama a nuestra nación, y él mismo nos edificó la sinagoga (Lucas 7:4-5). El término “digno” no debe interpretarse como «favor ganado», como muestran las respuestas del centurión en Lucas 7:67. El hecho de que Yeshua comentara sobre su fe, más que sus buenas obras, indica que la palabra “digno” no debe confundirse con el mérito personal. Era como si los ancianos judíos dijeran: «es el tipo de hombre que ha sido bueno con nuestro pueblo.611 El centurión estaba bajo la bendición del Pacto Abrahámico, que dice: Bendeciré a los que te bendigan (Génesis 12:3a).

El hecho de que el centurión se preocupara tanto por su siervo, lo diferenciaba del típico soldado romano, que podía ser despiadado y brutal. Normalmente, un dueño de esclavos en aquella época no tenía más consideración por un esclavo que por un animal. El gran filósofo griego Aristóteles dijo que, no podía haber amistad ni justicia hacia las cosas inanimadas, ni siquiera hacia un caballo o un esclavo, porque se consideraba que amo y esclavo no tenían nada en común. “Un esclavo”, dijo, «es una herramienta viviente, así como una herramienta es un esclavo inanimado» (Ética, 1:52). Sin embargo, el centurión de Capernaúm no tenía tal compulsión. Era un soldado de soldados, pero, sentía profunda compasión por su joven esclavo moribundo, y se sentía indigno de acercarse personalmente a Jesús. Yeshua conocía el corazón del hombre y no necesitó escuchar una petición directa, ni del centurión ni de los judíos que acudieron en su nombre. Simplemente respondió con amor, diciendo: Yo iré y lo sanaré (Mateo 8:7b).612

Jesús fue con ellos, pero cuando ya no distaba mucho de la casa, el centurión envió unos amigos a decirle: Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo, por lo cual, ni siquiera me consideré digno de ir a ti; pero dilo de palabra, ¡y sea sano mi mozo! (Lucas 7:6-7). Aquí, nuevamente, el griego indica que, en la mente de Lucas, el centurión le dijo estas palabras a Cristo a través de los labios de sus amigos. Si bien no había una prohibición bíblica directa que impidiera a un judío entrar en la casa de un gentil, es comprensible que prácticamente todos se abstuvieran de tal acción para no contaminarse (Hechos 10:28, 11:3 y 12; Tratado de Oholot 18:7). El oficial romano ya comprendería tales convicciones y esperaba que Yeshua, un rabino, no fuera a su propia casa. Lucas nos dice que el centurión incluso reclutó a algunos ancianos de los judíos para presentar su petición a Cristo, otra indicación de su comprensión de los problemas culturales de la época (Lucas 7:3).613

Él se sentía genuinamente indigno de que Jesús se tomara tantas molestias por él, y sin duda tampoco quería que rompiera la tradición judía. Por eso dijo: no soy digno de que entres bajo mi techo (Mateo 8:8a y Lucas 7:6c). Si bien tanto Mateo como Lucas destacaron la fe del centurión, Lucas también destacó su humildad.

Hablando en nombre del centurión, sus amigos dijeron: Señor, solo dilo de palabra, y mi siervo será sanado (Mateo 8:8b; Lucas 7:7). Él conocía el poder sanador del Señor y también entendía la delegación de poder: porque aun yo, siendo hombre bajo autoridad, tengo soldados sujetos a mí, y digo a éste: Ve, y va; y a otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace (Mateo 8:9; Lucas 7:8). Confiaba en que la palabra hablada de Dios (griego: rema) era todo lo que se necesitaba para la sanación de su siervo. Reconocía la autoridad cuando la veía, incluso en un milagro o sanación real en la que no tenía experiencia ni comprensión. Sabía que, si tenía el poder de hacer que soldados y esclavos cumplieran sus órdenes simplemente dándoles órdenes, los poderes sobrenaturales de Yeshua podrían permitirle aún más fácilmente solo decir la palabra y hacer que el siervo sanara.

Esta es una de las pocas veces en el Nuevo Pacto que se dice que el Profeta de Nazaret se asombró. Al oírlo, Jesús se maravilló y dijo a los que lo seguían: De cierto os digo, ni aun en Israel he hallado tanta fe (Mateo 8:10; Lucas 7:9). Muchos judíos habían creído en el Mesías, pero ninguno había mostrado la sinceridad, la sensibilidad, la humildad, el amor y la profunda fe de este soldado gentil. Lo que sucedió aquí eventualmente ocurriría a escala nacional. Los judíos rechazarían al Mesías y los gentiles lo aceptarían. Y os digo que muchos vendrán del oriente y del occidente y se reclinarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos (Mateo 8:11).

Pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas del más allá. Allí será el llanto y el crujido de los dientes (Mateo 8:12). Los fariseos eran los hijos del reino. A veces, los antisemitas piensan que, dado que el evangelio es para toda la humanidad, ADONAI ya no está interesado en Israel como nación (aunque Mateo 23:37-39 demuestra lo contrario). Este error, es conocido de varias formas: teología del reemplazo, teología del dominio, teología del Reino ahora, teología del pacto (en algunas de sus formas), reconstruccionismo y, en Inglaterra, restauracionismo, con sus implicaciones antisemitas. Este error está tan extendido, que pasajes del Brit Hadashah, incluso, se traducen erróneamente para ajustarse a esa idea (por ejemplo, Romanos 10:1-8). El presente versículo es uno de esos pasajes.

Sin embargo, el punto de esta historia no es la exclusión de los gentiles, sino su inclusión. Aquí Yeshua afirma claramente que los gentiles de todas partes (del oriente y del occidente), incluso un oficial de los odiados conquistadores romanos, pueden, al creer en ADONAI, unirse (no reemplazar) al pueblo de Dios y se reclinarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos (Mateo 8:10-11). Como muchas declaraciones de los profetas sobre los israelitas, Mateo 8:12 es una advertencia contra la falta de fe, no una predicción irrevocable.614

Entonces dijo Jesús al centurión: Ve, que se te haga como has creído. Y el siervo quedó sano en aquella hora (Mateo 8:13). Jesús se lo dijo al centurión por medio de sus emisarios. Y debido a la fe sincera de aquel oficial romano, no es de extrañar que su siervo sanara en ese momento. Es posible que el siervo ni siquiera supiera que su amo había mandado a buscar a Cristo para que lo sanara. No hay evidencia bíblica de que el siervo fuera creyente. Yeshua nunca lo tocó; ni siquiera lo conoció personalmente. El Gran Sanador simplemente pronunció la palabra y él fue sanado.

Jesús sanaba con una palabra o un toque. Él sanó instantáneamente, sanó enfermedades orgánicas desde el nacimiento y resucitó a los muertos. Sanó a todos los que acudieron a Él, plena y completamente. Quienes hoy afirman tener el don de sanidad son impostores crueles. Si realmente pudieran sanar como lo hizo el Mesías cuando vivió en la tierra, estarían vaciando las salas de los hospitales, curando a pacientes con cáncer y resucitando a los muertos como lo hicieron Pedro (Hechos 9:36-42) y Pablo (Hechos 20:10). Cuando su supuesto don no se materializa, culpan a los enfermos, heridos o deformes, alegando que su falta de fe impidió la sanidad. Una mujer llamada Joni Eareckson Tada, quien estaba en silla de ruedas, sufrió este tipo de abuso espiritual.

Entonces, ¿el Gran Sanador todavía sana hoy? Sí, sin duda. Pero, Él sana basándose en Su voluntad y en Su tiempo. Jesús no entregó el principio como una promesa universal para todos los creyentes tal como alguno creía que lo haría. El apóstol Pablo/rabino Saulo tenía una fe absoluta en la capacidad de ADONAI para sanar, él lo experimentó personalmente y fue usado a menudo como instrumento de la sanación milagrosa de Dios. Pero, cuando oró tres veces para que le quitara un aguijón en la carne, la respuesta del Señor fue: bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad (Segunda Corintios 12:7-9).615

Cuando al regresar a la casa los que habían sido enviados, hallaron que el siervo estaba con buena salud (Lucas 7:10). El centurión romano es un gran ejemplo de un creyente gentil con fe personal en el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, y como resultado, un amor por el pueblo de Israel.

El centurión dijo: «Soy un hombre bajo autoridad». ¿Cómo entendemos la autoridad de ADONAI? Sabemos que Dios creó el mundo y dijo que lo gobernaríamos (Génesis 1:26). También sabemos que el Padre le dio a Jesús, quien dijo: toda potestad me ha sido dada en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18b), y Él es la cabeza del cuerpo, de la iglesia (Colosenses 1:18b). Como resultado, toda autoridad viene de Dios. El Mesías le recordó esto a Poncio Pilato durante Su juicio: Ninguna autoridad tendrías sobre mí, si no te hubiera sido dada de arriba (Juan 19:11b).

A lo largo de los años, es posible que nos hayamos sentido decepcionados con la autoridad humana, especialmente al ver su uso inapropiado. Sin embargo, el Señor nunca intenta controlarnos con Su autoridad. Nos ha dado la libertad de elegir entre el bien y el mal. Cuando reconocemos la autoridad perfecta de Dios, estamos más dispuestos a obedecer los mandatos que nos ha dado a través de Su Iglesia. Sus mandatos son un don para ayudarnos a vivir vidas más amorosas y fructíferas, vidas que den testimonio de Su bondad y amor.

Al igual que el centurión, reconocer la autoridad de Dios sobre nuestras vidas puede abrirnos a una mayor fe. Cuando oramos en el nombre de Cristo, invocamos Su autoridad sobre todas las cosas, incluyendo el miedo, la enfermedad, la ansiedad y el pecado. Aunque no seamos dignos, Yeshua se complace con la fe que mostramos al invocarlo en momentos de angustia. Al igual que el centurión, podemos tener una gran confianza en el poder del Señor.616

Ntd: Los versículos de Lucas 7:3 a 7:5 no se mencionan en Mateo. Y los versículos de Mateo 8:11–12 no se mencionan en Lucas

2025-09-03T21:25:34+00:000 Comments

Dz – Cuando Jesús terminó, la multitud quedó asombrada Mateo 7:28 a 8:1

Cuando Jesús terminó de decir estas cosas,
las multitudes estaban asombradas de Su enseñanza
Mateo 7:28 a 8:1

La respuesta a este sermón, el más magnífico que se haya dado jamás, fue variada. No era como si todos los que estaban allí ese día creyeran que Yeshua era el Mesías hijo de David. Parece seguro que algunos de los que estaban en la gran multitud creyeron en Él, pero el número de los que entraron por la puerta estrecha demostró lo que dijo: ¡Cuán estrecha es la puerta, y angosto el camino que conduce a la vida! Pocos son los que la hallan (Mateo 7:14).

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Pero no se registran las conversiones que pudieron haber tenido lugar. Solo se nos dice que: sucedió que cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes quedaron asombradas de su enseñanza (7:28). Ellos estaban totalmente atónitos por el poder de lo que Jesús dijo. Sin duda, mucho de esto se debió al enfoque espiritual y al contenido de Su mensaje. Ellos nunca habían escuchado palabras tan amplias y perspicaces de sabiduría, profundidad, conocimiento y percepción. La multitud nunca había escuchado una denuncia tan directa y sin miedo de los fariseos y maestros de la Torá. Los israelitas nunca habían escuchado una descripción tan poderosa de la verdadera justicia, o una descripción y condena tan implacable de la autojustificación. Ciertamente hubo algunas nuevas verdades y aplicaciones reveladas por el Rabino de Galilea. Sin embargo, lo más notable que asombraba a la multitud ese día fue la forma como Él enseñaba.

Todo rabino enseñaba basándose en la autoridad rabínica previa. Al enseñar, un rabino siempre citaba a rabinos anteriores, diciendo cosas como: “Esto es lo que dice el rabino Cohen” o “Esto es lo que dice el rabino Kasdan”. Pero, en contraste con esto, Yeshua no citó ninguna otra fuente rabínica porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas de ellos (7:29). Era obvio que el Señor no necesitaba ninguna autoridad adicional porque Él tenía la Autoridad máxima. A medida que el niño Jesús crecía, cada mañana, Dios el Padre despertaba a Dios el Hijo, lo tomaba a un lado y comenzaba a enseñarlo y entrenarlo en preparación para Su futuro ministerio (vea el enlace, haga clic en Ay Y el niño crecía y se fortalecía, estaba lleno de sabiduría y la gracia de Dios estaba sobre él). La línea entre Él y los fariseos había quedado claramente trazada y todo el mundo lo sabía.

En este sentido, Yeshua en realidad, estaba cumpliendo uno de los ministerios anticipados del Mesías. El Santo, bendito sea, se sentará y expondrá la nueva Torá que Él dará a través del Mesías. “Nueva Torá” significa los secretos y los misterios de la Torá que han permanecido ocultos hasta ahora. No se refiere a otra Torá, Dios no lo quiera, porque seguramente la Torá que Él nos dio a través de Moisés nuestro Maestro, la paz sea con Él, es la Torá eterna; pero la revelación de sus secretos ocultos se llama “nueva Torá” (Midrash Talpiyot 58a). ¡Qué final tan apropiado para la dinámica enseñanza de Cristo! El Mesías ha venido a revelar el sentido profundo de la Torá/Ley. Seamos sabios y construyamos sobre esa roca también hoy.607

Cuando descendió del monte, lo siguieron grandes multitudes (Mateo 8:1), ellos no lo hicieron porque lo siguieran como a su Mesías. La mayoría de ellos, sin duda, eran simplemente curiosos, nunca antes habían visto a alguien hablar con tanta autoridad (Mateo 4:23-25 y 7:28-29). Eran observadores no comprometidos, asombrados por lo que el Nazareno había dicho, pero no lo suficientemente convencidos como para seguirlo como su Señor y Salvador.

Como unidad, el Sermón del Monte es la interpretación de Cristo de la justicia, en contraste con la interpretación farisaica de la justicia de la Torá/Ley. Pero más que eso, fue el rechazo público de Jesús al judaísmo farisaico tal como se encarna en la Ley Oral (vea Ei La Ley Oral). Por lo tanto, esto conducirá al rechazo por parte del Sanedrín de Sus afirmaciones mesiánicas y a Su crucifixión final (vea Lg El Gran Sanedrín).

2025-08-25T20:56:56+00:000 Comments

Dy – Los constructores sabios y necios Mateo 7:24-27 y Lucas 6:46-49

Los constructores sabios y necios
Mateo 7:24-27 y Lucas 6:46-49

Los constructores sabios y necios ESCUDRIÑAR: ¿Cómo reflejan las similitudes y diferencias entre los dos constructores de casas a las personas que escucharon a Jesús? ¿A qué tipo de compromiso está llamando Yeshua aquí? ¿Qué representa la tormenta? ¿Qué tipo de justicia es necesaria para entrar en el reino de los cielos? ¿Cuál es la alternativa? ¿En qué se basa? ¿A dónde conduce?

REFLEXIONAR: Si confesamos a Cristo como nuestro Salvador, ¿lo hacemos Señor? ¿Por qué sí o por qué no? Durante la última tormenta que azotó su vida, ¿qué aprendió sobre los cimientos de su vida? ¿Qué tendría que derribar para apuntalar esos cimientos? ¿Cómo necesita que otros le ayuden en el proceso? En este punto de su vida, ¿tiene una necesidad apremiante de aprender más o de practicar lo que ya ha aprendido?

En su decimosexto y último ejemplo de verdadera justicia, el Buen Pastor dio a sus oyentes una opción. Si continuaban construyendo sobre la interpretación farisaica de la justicia, ésta se asentaría sobre un cimiento de arena y se derrumbaría, o podían construir sobre la interpretación de la justicia de la Torá que Él les había dado y sobre la roca sólida del Mesías y sobrevivir.

Lo que a primera vista parece una historia muy simple, es en realidad un poderoso comentario sobre las personas que tienen la cabeza llena de conocimiento, pero el corazón carente de fe. Se hace una distinción entre los que obedecen y los que no. Hay quienes escuchan a Dios y responden a Su mensaje, mientras que otros escuchan exactamente el mismo mensaje y lo ignoran. Su obvia lección es que la diferencia entre ambos tiene consecuencias eternas.

Para empezar, debemos entender la importancia del señorío del Mesías. La Biblia exige que reconozcamos que Él es el Señor y nos inclinemos ante Él. Él es siempre y para siempre Señor, ya sea que alguien reconozca o no Su señorío o se rinda a Su autoridad. No lo hacemos Señor – ¡Él ya es Señor! A Él se le llama Señor (griego: kurios) no menos de 474 veces en el Nuevo Pacto. Solo el libro de los Hechos se refiere a Él 92 veces como Señor, mientras que lo llama Salvador solo dos veces. Inequívocamente, entonces, en la comunidad mesiánica primitiva, el Mesías como su señor  era el corazón de su mensaje. Es indiscutible que Su señorío es parte de la Buena Nueva que se debe creer para la salvación. Para ser claros, la decisión de confiar en el Mesías como su Salvador y convertirlo en su Señor NO son dos decisiones separadas, sino una sola y la misma.604

De nuevo, Jesús retoma el tema de la justicia del judaísmo farisaico, una justicia que es totalmente inaceptable para ADONAI, y eso de ninguna manera calificará a una persona para Su Reino. Anteriormente en Su Sermón del Monte, Él había dicho: Porque os digo que si vuestra justicia no fuera mayor que la de los escribas y fariseos, de ningún modo entraréis en el reino de los cielos (Mateo 5:20). En la primera ilustración del Señor sobre esto, vimos un contraste entre las profesiones de fe verdaderas y falsas (vea el enlace haga clic en Dx Cuidado con los falsos profetas). Aquí, en Su segunda ilustración, vemos un contraste entre los oyentes obedientes y desobedientes de la Palabra.

Aquellos que lo rechazan como Su Señor o sólo dan un servicio de labios a Su soberanía, no son salvos. Esto no significa que sea imposible para un incrédulo decir las palabras: “Jesús es el Señor”, porque obviamente puede hacerlo. Pero Yeshua mismo señaló la paradoja de quienes lo llamaban Señor pero no lo creían realmente. ¿Por qué me llamáis: Señor, Señor, ¿y no hacéis lo que digo? (Lucas 6:46) Incluso los demonios saben y admiten quién es Él (Marcos 1:24, 3:11, 5:7; Santiago 2:19). Las palabras no son tan importantes como la obediencia. Cualquiera pues que me oye estas palabras y las practica, será comparado a un varón prudente, que edificó su casa sobre la roca (Mateo 7:24; Lucas 6:47). Un discípulo no sólo oye las palabras de Jesús, sino que es el que actúa acorde a ellas y también las pone en práctica.

Yeshua (Jesús) acababa de decirle a la multitud que lo escuchaba que pusiera la otra mejilla, que hiciera un esfuerzo extra, que perdonara a los enemigos y que vendiera sus posesiones para darlas a los pobres (Mateo 5:39-44). Pero recibir las instrucciones no era suficiente. La clave es actuar de acuerdo con ellas. Jesús dijo que quien escuche Sus palabras y las ponga en práctica será comparado a un varón prudente, que edificó su casa sobre la roca (Mateo 7:24b; Lucas 6:48a). Construir sobre la roca es equivalente a construir la propia vida sobre el fundamento de Cristo (vea Fx Sobre esta roca edificaré mi iglesia).

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Y cayó la lluvia, y vinieron los torrentes, y soplaron los vientos y golpearon contra aquella casa, pero no cayó, porque estaba cimentada sobre la roca (Mateo 7:25; Lucas 6:48). Estos eventos no representan tipos específicos de juicios físicos, sino que simplemente, resumen el juicio final de Ha’Shem. La tormenta representada aquí es la prueba final que enfrentará la casa de toda la vida humana. Por fe celebró la pascua y el rociamiento de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocara a ellos (Hebreos 11:28); vea también Éxodo 12:23. Así el mismo juicio que pasó inofensivamente sobre ellos, también pasará sobre la casa que tiene su fundamento en la roca de Cristo y Su Palabra. Aquellos cuyo fundamento es el Mesías serán salvos, pero aquellos quienes basan su vida en algo menos, serán como constructores de una casa sobre la arena y se perderá.

Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, será comparado a un varón insensato que edificó su casa sobre la arena (Mateo 7:26; Lucas 6:49a). La arena está compuesta por opiniones, actitudes y voluntades humanas, que siempre están cambiando y son siempre inestables. Construir sobre arena es construir sobre la voluntad propia, la autosatisfacción y la justicia propia. Edificar sobre arena es no poder aprender, siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento pleno de la verdad (Segunda Timoteo 3:7).605

Y cayó la lluvia, y vinieron los torrentes, y soplaron los vientos, e irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina (Mateo 7,27; Lucas 6,49b). El juicio que vino sobre los primogénitos de Egipto vendrá sobre los que edifican su casa en la arena. Su casa será demolida por completo, sin dejar absolutamente nada a su constructor. Ese es el destino de quienes construyen su vida de ideas humanas, filosofías humanas y religiones humanas. No es que a ellos les queda poco, no les queda nada. El camino de ellos no es inferior a Dios, sino que no es camino hacia Dios en absoluto. Siempre conduce al infierno. Ambos constructores tenían similitudes:

Primero, ambos escucharon el evangelio.

En segundo lugar, ambos procedieron a construir una casa que representa sus vidas. Ambos constructores tenían confianza en que sus casas se mantendrían firmes, pero la confianza de uno está en el Señor mientras que la confianza del otro hombre está en sí mismo.

En tercer lugar, ambos constructores construyeron sus casas en la misma ubicación general, como lo demuestra el hecho de que aparentemente fueron golpeados por la misma tormenta. En otras palabras, las circunstancias externas de sus vidas eran esencialmente las mismas. Uno no tenía ventaja sobre el otro, vivían en la misma ciudad, escucharon el mismo mensaje, asistieron al mismo estudio bíblico, adoraron y tenían comunión con los mismos amigos.

En cuarto lugar, la implicación es que construyeron el mismo tipo de casa. Exteriormente sus casas parecían iguales. Por lo que se ve, el hombre necio vivía de forma muy parecida al hombre sabio. Podríamos decir que ambos eran religiosos, morales, prestaban servicios en su lugar de culto, lo sostenían económicamente y eran ciudadanos responsables de la comunidad. Ellos parecían creer en las mismas cosas y vivir de la misma manera.

Pero la diferencia entre ellos es profunda. El hombre que construyó su casa sobre la roca del Mesías fue obediente, y el otro, quien construyó su casa en la arena de la autosuficiencia, fue desobediente. Uno construyó su casa sobre especificaciones divinas, y el otro construyó en su propia justicia propia. Los fariseos y los maestros de la Torá tenían un conjunto complejo y complicado de normas religiosas que creían que tenían gran valor ante ADONAI. Eran arenas movedizas, compuestas enteramente de opiniones y especulaciones como la Ley Oral (vea EiLa Ley Oral). Aquellos quienes seguían las tradiciones de los hombres, las valoraban por encima de la Palabra de Dios.606​

La cambiante moral de nuestro mundo actual puede ser confusa. Podemos sentirnos tentados a dejar que la cultura o las opiniones de la sociedad sean el fundamento de las decisiones que tomamos. Si es así, nuestra brújula moral se romperá. Pero obedecer la verdad inquebrantable de la Palabra de Dios trae estabilidad que no se encuentra en ningún otro lugar. Por lo tanto, el Señor dijo: Cualquiera pues que me oye estas palabras y las practica, será comparado a un varón prudente, que edificó su casa sobre la roca (Mateo 7:24).

¿Cómo se puede saber si alguien está auto engañado y está construyendo su casa sobre arena? ¿Cómo podemos detectar a alguien que está engañado y engañando? Esto es lo que hay que buscar. Busque a aquellos que solo buscan sentimientos, bendiciones, experiencias, sanidades o ángeles. Solo están interesados en los subproductos de la fe… no en Yeshua. No están consumidos por la gloria, el honor, la maravilla, la belleza y la magnificencia del Mesías. No están consumidos por proclamarlo, adorarlo, obedecerlo, amarlo, servirlo, confesarlo o someterse a Él. Solo están interesados en las provisiones de Él y no están unidos a Él, solo quieren bendiciones, sanidades y experiencias.

2025-08-25T20:46:40+00:000 Comments

Dx – Cuidado con los falsos profetas Mateo 7:15-23 y Lucas 6:43-45

Cuidado con los falsos profetas
Mateo 7:15-23 y Lucas 6:43-45

Cuidado con los falsos profetas ESCUDRIÑAR: ¿Cómo le ayuda el árbol y su fruto a reconocer a un falso maestro? ¿Cuáles son las tres formas en que puede identificar a un falso maestro? Yeshua dijo que no todo el que me dice “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos. ¿Importará si profetizaron, expulsaron demonios e hicieron muchos milagros en Su nombre? ¿Por qué el Mesías los llama hacedores de maldad? ¿Qué les dirá el Señor? ¿Es eso cruel o justo? ¿Son los mostrados aquí creyentes que han perdido su salvación? ¿Por qué si o por qué no? ¿Quiénes serán los que podrán entrar al reino de los cielos?

REFLEXIONAR: Aunque este pasaje advierte específicamente contra los falsos maestros, el concepto también se aplica en toda la Biblia a quienes dan frutos inaceptables en su vida espiritual. Siempre es oportuno preguntarse: “¿qué clase de fruto estoy dando hoy en mi propia vida?”. Entonces, ¿qué calidad de fruto dirían sus familiares o compañeros de trabajo que usted está produciendo? ¿Cómo podemos distinguir al Ungido Verdadero del falso?

En el último libro de Las crónicas de Narnia, de C.S. Lewis, La última batalla, un simio astuto llamado Shift encuentra una piel de león vieja y convence a un burro ingenuo para que se la ponga. Shift afirma entonces que el burro disfrazado es Aslan (el león que es el legítimo rey de Narnia) y forma una alianza con los enemigos de Narnia. Juntos se disponen a controlar y esclavizar a los súbditos de Narnia. Sin embargo, el joven rey Tirian no puede creer que Aslan esté realmente involucrado en prácticas tan brutales. Así que, con la ayuda del verdadero Aslan, derrota a Shift y a su falso león.

En el decimoquinto ejemplo de Cristo, que contrasta la verdadera justicia de la Torá/Ley con el judaísmo farisaico, nos enseña a discernir lo que es falso y nos advierte contra los falsos maestros.

La Biblia nos dice que el diablo se dedica a imitar a Dios. Su objetivo era ser como el Altísimo (vea el comentario sobre Isaías Dp ¡Cómo has caído del cielo, oh Lucero de la mañana!). Mediante el engaño, el Adversario intenta reemplazar a Cristo con un sustituto. Jesús mismo nos advirtió de los falsos profetas y falsos cristos cuando dijo: Mirad que no seáis engañados, porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: ¡Yo soy! Y: ¡El tiempo está cerca! No vayáis en pos de ellos (Lucas 21:8, Mateo 24:4-5; Marcos 13:6).

Cuidado con los falsos profetas. Lamentablemente, ellos siempre han acosado a Israel (vea Números 31:15-16; Deuteronomio 13:1-5; Jeremías 28:1-17). Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces (Mateo 7:15). Donde se revela la verdad de ADONAI, los enemigos de esa verdad seguramente tratarán de provocar confusión o engaño (vea el comentario sobre Judas Ah Personas sin Dios se han deslizado secretamente entre ustedes. Son impías que se visten como ovejas, pero por dentro son lobos rapaces). Ellos son llamados falsos apóstoles y falsos creyentes (Segunda Corintios 11:13 y 26), falsos maestros (Segunda Pedro 2:1), mentirosos hipócritas (Primera Timoteo 4:1-2), falsos testigos (Mateo 26:60) y falsos mesías (Mateo 24:24). Las últimas palabras de Pablo a los ancianos de Éfeso cuando se despidió de ellos en la playa cerca de Mileto, incluyeron una seria advertencia sobre los inevitables falsos maestros que vendrán. Yo sé que después de mi partida, entrarán entre vosotros lobos feroces que no perdonan al rebaño, y de entre vosotros mismos se levantarán hombres que hablan perversidades, para arrastrar a los discípulos tras sí. Por tanto, velad (Hechos 20:29-31a)

Después de advertir sobre los falsos maestros, Yeshua nos insta a mirar para identificarlos. Debemos ser capaces de discernir entre los verdaderos pastores de la Palabra de Dios, y los falsos maestros, por el fruto espiritual en las vidas de ellos. ¿Hay en ellos amor, gozo, paz; paciencia, benignidad, bondad; fidelidad, mansedumbre, templanza? (Gálatas 5:22-23) ¿O hay negatividad, opresión y muerte espiritual? (vea el comentario sobre Judas As Son árboles de otoño sin fruto, como olas salvajes del mar, que espuman su vergüenza, como estrellas erráticas). Los falsos profetas o falsos maestros, utilizados aquí en el sentido más amplio de alguien que habla por Dios, son juzgados por su vida, no meramente por su apariencia o sus palabras. Jesús dijo: Por sus frutos los conoceréis (Mateo 7:16a; Lucas 6:44a). Los fariseos iban a ser juzgados por sus frutos. No eran justos. Si hubieran sido justos, habrían mostrado el fruto de la justicia. El hecho de que estuvieran produciendo malos frutos mostraba que ni ellos ni el judaísmo farisaico eran justos.597

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No hay necesidad de dejarse engañar si miramos con atención. Algunos falsos maestros son notoriamente falsos y sólo los aceptarían la persona más crédula. Otros disfrazan su verdadera naturaleza con increíble habilidad, y sólo una observación cuidadosa los expondrá como lo que son. Éstos son los que Jesús describe aquí. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? (Mateo 7:16b; Lucas 6:44b) La construcción griega aquí espera una respuesta negativa. Desde la distancia podría parecer que las uvas y los higos crecían en árboles frutales reales. La fruta parece ser real, por lo que las personas ingenuas también podrían concluir que el árbol en sí tiene que ser genuino. Pero, aunque la fruta parece colorida y atractiva, en realidad es amarga, desagradable e incluso venenosa. Juzgar el fruto de los falsos maestros, por supuesto, no es tan fácil como juzgar la fruta de un huerto. Pero la Biblia nos enseña tres maneras para identificar a aquellos que son lobos con piel de oveja.598

La primera manera de identificar a los falsos maestros es por su carácter. El carácter básico de una persona – sus motivos internos, normas, lealtades, actitudes y ambiciones – se revelará eventualmente en sus acciones. El hombre bueno, del tesoro bueno del corazón saca lo bueno, y el malvado, del malo saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla su boca (Lucas 6:45). La expresión corazón es comúnmente utilizada por Lucas para referirse al ser interior de un individuo, del cual surgen las actitudes (Lucas 2:35, 16:15) y los valores (Lucas 12:34). Un corazón malo produce actitudes críticas y juzgadoras (Lucas 5:22, 9:47), dudas (Lucas 24:38) y maldad (Hechos 8:22); pero un buen corazón produce buenos frutos (vea Et La parábola de los suelos). Como resultado, debemos guardar nuestros corazones (Lucas 21:34).599

La segunda forma de identificar a los falsos maestros es por su creencia. A primera vista pueden parecer bíblicos y ortodoxos, pero un examen cuidadoso siempre revela conceptos que no son bíblicos, y la ausencia de una teología clara y sólida. Se enseñarán ideas falsas y se omitirán verdades importantes. En última instancia, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos (Mateo 7:17). Cualquier agricultor de Galilea puede decirle que: no puede un árbol bueno dar frutos malos, ni un árbol malo dar frutos buenos (Mateo 7:18; Lucas 6:43). Todos los falsos maestros tendrán una visión incompleta, distorsionada o pervertida del Mesías. Si el Adversario puede confundir y engañar a la gente acerca del Salvador de los pecadores, los ha confundido y engañado en el corazón mismo de las Buenas Nuevas. El mensaje de ellos está lleno de lagunas, la mayor de las cuales es la verdad que salva. Por lo tanto, la segunda evidencia de que los muchos que recorren el camino ancho no entrarán al Reino mesiánico, es que sus vidas no están edificadas sobre el fundamento de Cristo y Su Palabra600 (vea Dw Las puertas estrechas y anchas).

La tercera forma de identificar a los falsos maestros es por sus conversos. Sus seguidores serán como ellos, personas que tienen las mismas creencias superficiales, orgullosas, egocéntricas, obstinadas y antibíblicas que ellos. Los falsos maestros y sus seguidores se niegan a amar la verdad y por lo tanto a ser salvos. Por esto Dios les envía una fuerza de extravío, para que crean a la mentira, y sean juzgados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia (Segunda Tesalonicenses 2:10-12). Al final, ADONAI se encarga de que todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego (Mateo 7:19).

El fuego seguramente recordaría a la multitud la creencia común en el más allá y el lugar del juicio como Ben-Hinom, que representa el infierno en las Escrituras. Jeremías registra: Edificaron lugares altos a Baal, en el valle de Ben-Hinom, y allí hicieron pasar por el fuego a sus hijos e hijas en honor de Moloc. Cosa que Yo no les mandé, ni me cruzó al pensamiento que pudieran haber hecho tal abominación para hacer pecar a Judá (Jeremías 32:35). Durante el tiempo de Cristo, El valle de Hinom se convirtió en el lugar común para depositar todos los desechos de la ciudad. Allí se arrojaban los cadáveres de los animales y de los criminales, y toda clase de inmundicias, que eran consumidos por el fuego, que siempre ardía. Así, con el paso del tiempo, se convirtió en la imagen del lugar de la destrucción eterna, y nuestro Señor lo utilizó en este sentido (Mateo 5:22, 5:29-30, 10:28, 18:9, 23:15; Marcos 9:43-47; Lucas 12:5). Así que, por sus frutos los reconoceréis (Mateo 7:20).

El engaño espiritual no se trata sólo de apariencias falsas, sino también de palabras falsas. Cualquiera puede decir con la boca: Señor, Señor”. No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos (Mateo 7:21). Observemos que no es el que dice que conoce a Jesús o que cree en ciertos hechos acerca de Él, sino el que hace la voluntad del Padre el que es salvo. La cuestión es la obediencia a la Palabra de Dios. Decía entonces Jesús a los judíos que le habían creído: Si vosotros permanecéis en mi palabra, sois verdaderamente mis discípulos (Juan 8:31; vea también Mateo 24,13; Colosenses 1,22-23). No se puede separar la salvación y la obediencia de la voluntad de ADONAI, como lo deja claro el escritor a los Hebreos: habiendo sido perfeccionado, vino a ser Autor de eterna salvación para todos los que le obedecen; (Hebreos 5:9).

Tenga en cuenta que los muchos que serán rechazados no son paganos. Ellos son personas religiosas que han elegido la puerta ancha y espacioso el camino que conduce a la perdición, y muchos son los que entran por ella (Mateo 7:13b). Su argumento será las obras religiosas que han realizado. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? (Mateo 7:21-22). Aquel día es el día del juicio (vea el comentario sobre Apocalipsis Fo El juicio del gran trono blanco). Pablo dijo que personas como estas tendrán apariencia de piedad, pero negarán su eficacia. Apártate de ellos (Segunda Timoteo 3:5). Son muy parecidos a los fariseos, obsesionados con la actividad religiosa, no necesariamente apóstatas, herejes, anti-Dios, ateos o agnósticos, sino simplemente personas que intentan ganarse el favor de Dios a través de obras externas en lugar de vivir la justicia basada en la fe.601

Pero el que practica la maldad quedará excluido. Entonces les protestaré: Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad! (Mateo 7:23). Esto no significa que el Señor no supiera quiénes eran. Él conoce perfectamente la identidad de ellos. Pero, el modismo hebreo “conocer” representa una relación íntima. Se usaba con frecuencia para referirse a la intimidad marital (Génesis 4:1 y 17). También se usaba para referirse a la intimidad especial de Ha’Shem con Su pueblo escogido Israel, y con todos los que tienen fe en Él. De una manera distintiva y hermosa, YHVH es bueno, es fortaleza en día de aflicción, y conoce a los que confían en Él (Nahúm 1:7). El Buen Pastor conoce íntimamente a Sus ovejas (Juan 10:1-14). La lección aquí es que, si una persona vive una vida injusta de desobediencia, en realidad no importa lo que diga o las cosas buenas que haya hecho. Ella es una incrédula y está en peligro de condenación eterna. En esta parte del Sermón del Monte, Yeshua estaba advirtiendo al pueblo, en términos muy fuertes, contra seguir a los fariseos, que eran falsos maestros.

El nombre de Dios ha sido difamado a lo largo de la historia debido a impostores que se hacen pasar por creyentes. En estos pasajes se nos ordena que seamos inspectores de frutos. Esto no significa que debamos juzgar a los demás. Pero si alguien pretende ser creyente, debemos recordar que todo buen árbol da buenos frutos, pero un árbol malo da frutos malos. Pero el apóstol Juan nos ha dado un par de maneras más de discernir los frutos malos.

Algunos creen que lo que se representa aquí son aquellos que han “perdido su salvación”. Pero eso no puede ser verdad porque la Biblia enseña que los creyentes están eternamente seguros en Cristo (vea Ms La seguridad eterna del creyente). No “perdieron su salvación”, porque nunca fueron salvos. Juan enseña que salieron de nosotros, pero no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestara que no todos son de nosotros (1 Juan 2:19).

Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus, si proceden de Dios; porque muchos falsos profetas han salido al mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesús el Mesías ha venido en carne, procede de Dios; y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no procede de Dios; y éste es el del anticristo, del que habéis oído que viene, y ahora está ya en el mundo (1 Juan 4:1-3).

Entonces, ¿cómo podemos distinguir al verdadero Mesías del falso? El único Cristo auténtico es el descrito en las Escrituras. Cualquiera o cualquier cosa que represente a un Yeshua diferente que el que se presenta en la Biblia está promoviendo “un asno con piel de león”. 602

En 1915, el pastor William Barton comenzó a publicar una serie de artículos. Utilizando el lenguaje arcaico de un narrador de historias antiguo, escribió sus parábolas bajo el seudónimo de Safed el Sabio. Y durante los siguientes quince años compartió la sabiduría de Safed y su fiel esposa Keturah. Era un género que disfrutaba. A principios de la década de 1920, se decía que Safed tenía al menos tres millones de seguidores. Convertir un evento ordinario en una ilustración de una verdad espiritual fue siempre una tónica del ministerio de Barton.

Mientras viajaba, me encontré con una gran iglesia que los constructores estaban agrandando. Derribaron una parte del muro y la construyeron hacia el oeste, quitaron el órgano y construyeron uno más grande. Ahora bien, el órgano que había estado dentro de la iglesia tenía un sonido agradable, pero se consideraba demasiado pequeño y, además, se había vuelto desvencijado, de modo que crujía y graznaba, y hacía cosas que no debía hacer y dejaba sin hacer las cosas que debía hacer. Por eso lo quitaron. Pero los tubos todavía estaban en buen estado y los guardaron con cuidado para construir otro órgano más grande.

Ahora bien, el viejo órgano nunca había sido tan grandioso como parecía, sino que había sido construido en un espacio mayor del que podía ocupar. Y la mitad de los tubos de la primera fila eran tubos reales y la otra mitad eran falsos. Y el órgano había estado en pie durante cuarenta años, y nadie que se sentara frente a él habría podido decir que la mitad de los tubos eran falsos, ni habría podido decir cuáles eran los tubos reales y cuáles los falsos.

Pero cuando se quitó el órgano, los tubos auténticos se empacaron con cuidado y se enviaron a una gran fábrica, donde se reconstruirían para algún otro órgano. Pero los tubos falsos, algunos más grandes y otros más pequeños, se arrojaron al basurero para ser arrastrados al valle de Hinom, que es un valle fuera de las puertas de la ciudad, como el que está cerca de Jerusalén, donde el gusano no muere, porque siempre se alimenta de desechos, y el fuego no se apaga, porque siempre le arrastran más basura.

Mientras los tubos falsos esperaban la llegada del basurero para transportarlos al valle de Hinom, uno de los trabajadores tomó el tubo más grande, que tenía doce codos de largo y era como un tubo real que podría haber emitido el tono de Do central, pero nunca había emitido un tono, porque era falso. Y el obrero lo tomó y lo colocó al final de una tubería de alcantarillado, porque la misma se había roto en el edificio; sin embargo, el alcantarillado todavía estaba en uso en la parte más antigua del templo, pero había necesidad durante ciertos días, de que se colocara allí una tubería temporal, para que la suciedad no corriera en el lugar donde los obreros trabajaban; y los plomeros pudieran hacer la conexión del alcantarillado. Así que fui y miré, y he aquí que la hermosa tubería, que tenía doce codos de largo y medio codo de ancho, estaba siendo utilizada como desagüe para el drenaje de la inmundicia.

Y yo me sentí disgustado y busqué al capataz y le dije: “¿Qué hacen, profanando un tubo que ha estado en el órgano? ¡Sin duda han cometido una falta de santidad!”

Y él dijo: “Esa tubería está dando un buen servicio, y había sido desechada y no servía para nada más. ¿Por qué gastaríamos dinero y retrasaríamos la obra para comprar una tubería cuando tenemos a mano una que es lo suficientemente grande, y lo suficientemente larga para nuestras necesidades?”

-No -dije-, pero no este tubo, porque ha tenido su parte en el culto de la Casa de Dios, y aunque la desechemos, quisiera que la tratemos con reverencia.

Pero el capataz me habló con severidad y dijo: los negocios son los negocios. Presta atención a tus prédicas y yo me ocuparé de mi edificio. Debemos utilizar todo el material que podamos del edificio antiguo para ahorrar dinero en el nuevo. Porque con el alto costo de vida y el peligro de las huelgas, ya es bastante difícil pagar los gastos.

Entonces dije: He aquí, yo soy un hombre pobre, y sin embargo pagaré por tuberías de hierro para ese lugar, para que no se contamine con inmundicia algo que ha tenido un lugar en el culto a Dios.

Pero el capataz me dijo: “Guarda tu dinero y no lo malgastes”. En cuanto al tubo, no te preocupes. Durante cuarenta años estuvo en la Casa de Dios, proclamando falsamente que emitía una dulce música, y no la emitía. Esta es la primera vez desde que se construyó que ha sido de alguna utilidad bajo el cielo. Que se use para lo único para lo que es bueno y luego déjalo en la basura.

Luego seguí mi camino, y medité, y dije: He aquí, esta es la porción del hipócrita; porque, aunque permanezca en su lugar en la casa de Dios durante cuarenta años, sin embargo, al final aparecerá como una burla hueca, y Dios encontrará para él cualquier lugar en el que aún pueda ser útil, pero puede que no sea una ocupación agradable.

Y muchas veces después pensé en el falso órgano y en el falso creyente, y dije: “Mira, si es necesario que alguien cuya vida fue una farsa vaya al valle de los hijos de Hinom, los caminos del Señor son justos y rectos en su totalidad”.

Pero recordé que el tubo falso estaba decorado con pan de oro y que era agradable a la vista. Y me entristeció el uso vil que se le dio. Pero no podía negar que, al final, fue útil. Y consideré estas cosas.603

2025-08-16T21:54:39+00:000 Comments

Dw – La puerta estrecha y la puerta ancha Mateo 7: 13-14

La puerta estrecha y la puerta ancha
Mateo 7: 13-14

La puerta estrecha y la puerta ancha ESCUDRIÑAR: ¿Cuál es el sentido de las dos puertas, dos caminos, dos grupos y dos destinos? ¿Cómo podría la regla de oro de Mateo 7:12 definir lo que Yeshua quiere decir con la puerta estrecha? ¿Por qué ese camino es menos transitado? ¿Por qué es más difícil? ¿Cómo debemos entrar por la puerta estrecha? ¿Qué hace que el camino ancho sea muy atractivo?

REFLEXIONAR: ¿Qué piensa usted cuando ve la calcomanía que dice “coexistir” en el parachoques del auto que tiene frente a usted (todas juntas: la media luna del Islam, el pentáculo wiccano, la estrella de David, el símbolo chino del yin y el yang, y la cruz cristiana)? ¿Qué le anima a permanecer con el Señor en este mundo malvado actual? ¿Qué le incita a tomar la puerta ancha y el camino espacioso? ¿Qué le motiva a tomar la puerta estrecha y el camino angosto?

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En su decimocuarto ejemplo, el Salvador de las almas nos enseña que la verdadera justicia nunca será fácil, como lo ilustran el camino angosto y la puerta estrecha. El Sermón del Monte contrasta la justicia de los fariseos y maestros de la Torá con la de la Torá/Ley. Aquí el Mesías nos dice que la verdadera justicia escoge la puerta estrecha, mientras que la falsa justicia del judaísmo farisaico escoge la puerta ancha.

En definitiva, la salvación es una elección que cada uno de nosotros debe hacer y la Biblia presenta varios ejemplos. A través de Moisés, ADONAI confrontó a los israelitas cuando dijo: Hoy mismo hago testificar contra vosotros a los cielos y a la tierra, de que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge pues la vida, para que vivas tú y tu descendencia (Deuteronomio 30:19). Josué desafió a los hijos de Israel: Y si mal os parece servir a YHVH, escogeos hoy a quién sirváis: si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses del amorreo en cuya tierra habitáis, pero yo y mi casa serviremos a YHVH (Josué 24:15). Elías pidió una decisión en el monte Carmelo: Y Elías se acercó a todo el pueblo, y dijo: ¿Hasta cuándo andaréis cojeando en dos muletas? Si YHVH es Ha-’Elohim, seguidle; y si lo es Baal, seguidle a él. Pero el pueblo no le respondió palabra (1 Reyes 18:21). Dios le dijo a Jeremías: Y a este pueblo le dirás: Así dice YHVH: He aquí Yo pongo delante de vosotros el camino de la vida y el camino de la muerte (Jeremías 21:8).

Aquí hay dos puertas, estrecha y ancha; dos caminos, angosto y espacioso; dos destinos, la vida y la perdición; y dos grupos, los pocos y los muchos. Luego Jesús continúa en Mateo 7:16-27 describiendo dos tipos de árboles, buenos y malos; dos tipos de frutos, buenos y malos; dos tipos de constructores, sabios e insensatos; y dos cimientos, roca y arena. No hay punto medio, Yeshua exige una decisión. Estamos en una encrucijada y cada uno de nosotros debe elegir.

Según la Torá/Ley, quien quisiera encontrarse con Dios en el Templo debía purificarse ritualmente. Entre los diversos métodos de purificación, los baños rituales tenían un papel bastante destacado para el cuerpo e incluso para la ropa. Los baños rituales eran una parte fundamental de la vida cotidiana judía (Levítico 14:8-9; 15:5-27; 16:4, 24, 26, 28; 17:15; 22:6; Números 19:7-8, 19, 21; Deuteronomio 23:11; Juan 13:10; Tito 3:5).

La impureza levítica en su sentido más amplio estaba relacionada con el nacimiento y la muerte (Levítico 12, 15 y 19, por ejemplo). Es a través de esto que se pueden ver las dos doctrinas fundamentales. David dijo: He aquí, en maldad fui formado, Y en pecado me concibió mi madre (Salmo 51:5), fui pecador al nacer, pecador desde el momento en que mi madre me concibió. Esto significa que se viene al mundo con una naturaleza caída heredada de Adán, que nos obliga al mal. Y, en segundo lugar, la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Jesús el Mesías (Romanos 6:23). En términos generales, la impureza levítica enseñaba que el pecado hace que las personas sean impuras. Sin embargo, Jesús dejó en claro que ser ritualmente impuro en sí mismo no es pecaminoso, es lo que está dentro de nuestros corazones y mentes lo que nos hace impuros (vea el enlace, haga clic en Fs ¿Por qué vuestros discípulos quebrantan la tradición de los ancianos?). Las posibilidades de purificación ritual en la Torá/Ley utilizan un lenguaje simbólico para señalar el camino de salvación de ADONAI. Llevaba al adorador, de la impureza y la separación de Dios, a la pureza y la comunión con Él.

En la época del Segundo Templo, la purificación se obtenía mediante el lavado en un baño ritual de 40 Seá o Se’ah (unos 292 litros) de agua, sumergiéndose completamente. Había una prescripción rabínica sobre la construcción de los baños rituales y el tratamiento del agua de purificación (Tratado Talmud Miqva’oth). Sólo observando esas normas el agua podía considerarse pura. La “doctrina de los lavamientos” mediante baños rituales era exclusivamente judía (Hebreos 6:1-2).

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Cerca de la escalera monumental (denominada monumental porque tenía una gran anchura de 64 m) que conducía a la Puerta Hermosa, la entrada principal al Patio de las Mujeres, había un baño ritual y un lugar de purificación. Los escalones que descendían hasta el baño ritual (en estado impuro) eran anchos. Después de la inmersión, uno daba un giro de 180 grados y (en estado puro) subía los escalones por el camino angosto.

Se han descubierto otros dos baños rituales en los que el camino de la impureza y el de la pureza estaban marcados por puertas de entrada separadas, una al lado de la otra. También se han encontrado marcas de dos entradas junto a los dos caminos de un baño ritual cerca del Arco de Robinson.593

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Siempre ha habido dos sistemas de fe en el mundo. Uno se basa en la fe en el SEÑOR, y el otro se basa en la fe en uno mismo. Uno se basa en la gracia de ADONAI, y el otro se basa en las obras humanas. Uno es de fe y el otro es de carne. Uno es de un corazón sincero interno y el otro es de hipocresía externa. La religión humana se compone de miles de formas y nombres, pero todos se basan en logros humanos y en la inspiración del Enemigo de las Almas. Pero, para aquellos que aman al Dios de Abraham, Isaac y Jacob, nuestra fe se basa en los logros divinos y está separada de las obras (Romanos 3:28). Por lo tanto, la elección que hacemos entre las dos puertas y los dos caminos, es una elección para la eternidad.

Dos puertas: Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la perdición, y muchos son los que entran por ella (Mateo 7:13). En el Reino de Yeshua, la puerta de la vida no es fácil, sino estrecha. Se refiere al camino del mundo. Todos entran por una puerta o la otra – eso es inevitable. Aquí, Jesús nos ruega que entremos por la puerta de la justicia, la puerta de Dios, la única puerta que conduce a la vida y al cielo. La persona que entra por la puerta estrecha debe entrar solo. No podemos llevar a nadie más, ni nada más con nosotros. No hay tarifa grupal. Entonces, la puerta es tan estrecha que debemos pasar desnudos. Es la puerta de la abnegación, por la que no podemos llevar el equipaje del pecado y la voluntad propia (Mateo 16:24-25). Y finalmente, la puerta estrecha exige arrepentimiento. Los rabinos enseñaban que el simple hecho de ser judío, descendiente físico de Abraham, era suficiente para garantizar un lugar junto al seno de Abraham. Hoy en día, muchas personas creen que ser miembro de una iglesia o de una sinagoga mesiánica los califica para el cielo. Pero, el hecho de que usted se siente en el garaje no le convierte en un auto. Algunos creen que Dios es demasiado bueno y amable para enviar a alguien al infierno. Pero, solo si nos alejamos de nuestro propio camino y nuestra propia justicia a la de Dios, es en única camino para entrar en Su Reino y la única manera de no perecer.594

Muchos incrédulos confían en el universalismo que enseña que todos van al cielo. Esto les hace sentir seguros en su pecado. Satanás los engaña haciéndoles creer que nunca habrá consecuencias eternas por rechazar a Yeshua. En lugar de perdición, algunas versiones traducen destrucción (griego: apoleia) esta palabra no se refiere a la extinción o aniquilación total, sino a la ruina y pérdida total (como en Mateo 3:12, 18:8, 25:41 y 46; Segunda Tesalonicenses 1:9; Judas 6-7). Porque YHVH conoce el camino de los justos, Pero la senda de los malos conduce a la perdición (Salmo 1:6). Es el destino del infierno y el tormento eterno para los incrédulos.

Dos caminos: Jesús utilizó cosas que eran familiares para Sus oyentes cuando enseñaba. Usó los lirios del campo, la tierra, una puerta, una moneda, la luz, el pan, los pájaros, un pastor y las ovejas. Y así Lo hizo aquí, cuando utilizó los ejemplos de la puerta estrechael camino difícil (en un estado puro) que conduce a la vida, y la puerta anchael camino espacioso (en un estado impuro) que conduce a la destrucción, Su audiencia podía identificarse instantáneamente con Su enseñanza. El camino espacioso es el camino fácil, atractivo, inclusivo, permisivo y egocéntrico del mundo. Hay pocas reglas, pocas restricciones y pocos requisitos. Todo lo que necesita hacer es “ser religioso” y es aceptado. El pecado se tolera, la verdad se transgrede, y la humildad se ignora. La Biblia es alabada, pero no se estudia, y la doctrina de Yeshua es admirada, pero no se sigue. Entrar por la puerta ancha no requiere madurez espiritual, carácter moral, compromiso y, por supuesto, ningún sacrificio. Hay camino que al hombre parece derecho, Pero su fin es camino de muerte (Proverbios 14:12). La persona que dice al Mesías debe decir no a las cosas de este mundo.

En consecuencia, hay muchas personas en su camino por la vida, pero sólo unos pocos siguen el camino más difícil de Cristo. ¡Cuán estrecha es la puerta, y angosto el camino que conduce a la vida! Pocos son los que la hallan (Mateo 7:14). El hecho de que haya pocos que encuentran el camino a ADONAI, implica que se debe buscar con persistencia. Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis con todo vuestro corazón (Jeremías 29:13). Nadie jamás ha entrado al Reino por casualidad ni ha entrado por la puerta estrecha por accidente. Le dijo uno: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Él entonces les dijo: Esforzaos para entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos procurarán entrar y no podrán (Lucas 13:23-24). La palabra griega para esforzarse (agonizomai) muestra que entrar por la puerta del Reino de Dios requiere un esfuerzo consciente, decidido e intenso. El Reino no es para débiles… no es para Balaam, el joven rico, Pilato o Judas. No se gana por medio de oraciones postergadas, promesas incumplidas y pactos rotos. Es para hombres fuertes y robustos como Moisés, José, Elías, Daniel, Mardoqueo, Esteban y rabino Saulo/apóstol Pablo; mujeres valientes como Sara, Rut, Ana (madre de Samuel), Débora, Ester, Ana y Lidia lo alcanzan.

Dos grupos: Al entrar por las dos puertas, recorrer dos caminos y dirigirse a dos destinos distintos, encontramos dos grupos diferentes de personas. Son muchos los que entran por la puerta ancha, recorren el camino que es espacioso hacia la destrucción. Estos incrédulos incluiyen ateos, “gente religiosa”, “gente espiritual”, humanistas, agnósticos, judíos y gentiles – toda persona de cualquier edad, origen, creencia y circunstancia que no haya llegado a la fe salvadora en Jesús/Yeshua el Mesías. Desde una perspectiva humana, el camino espacioso, es el camino de menor resistencia. Es fácil seguir a la multitud porque la gente prefiere el pecado a la justicia. Juan nos recuerda que esta es la acusación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus obras eran malas (Juan 3:19). Pero, toda esta gente será juzgada en el gran trono blanco (vea el comentario sobre Apocalipsis Fo El Juicio del Gran Trono Blanco).

En contraste con los perdidos, los que entran por la puerta estrecha recorren el camino angosto que lleva a la vida, y sólo unos pocos la encuentran. En Lucas 12:32, Jesús miró a Sus talmidim (discípulos) y dijo: No temáis manada pequeña, porque vuestro Padre se complació en daros el reino. La palabra traducida pequeña es la palabra griega mikrós, de la cual viene el prefijo micro, que significa algo muy pequeño. Es la misma palabra que se usa para la semilla de mostaza, una de las semillas más pequeñas (vea Ew La parábola de la semilla de mostaza). Porque muchos son llamados, pero pocos escogidos (Mateo 22:14). El número de creyentes es pequeño, no porque la puerta sea demasiado estrecha para dar cabida a más personas. No hay límite para el número de personas que pueden pasar por la puerta estrecha, sino que ellos deben pasar por Su puerta y por Su camino. Tampoco es el número “pocos” porque el cielo es limitado de alguna manera. La gracia de ADONAI es infinita, y las moradas del cielo son infinitas. La puerta estrecha no es la más fácil. No es el camino más popular, pero es el único camino que conduce a la vida eterna.595

Dos destinos: Ambas puertas, la amplia y la estrecha indican la buena vida, la salvación, el cielo, Dios y Su bendición. Pero, en realidad, sólo la puerta estrecha conduce allí. No hay ningún letrero en el camino espacioso que diga: “por aquí es el camino al infierno”, porque el Adversario es un mentiroso y un ladrón (Juan 8:44 y 10:10). Se disfraza de ángel de luz (Segunda Corintios 11:14). El camino ancho que al principio parece fácil se hace cada vez más difícil y no puede llevar a ninguna parte, sino al infierno. Lo que al principio parece tan atractivo, al final solo conduce a la destrucción. Ese camino está abarrotado de viajeros porque es atractivo y seductor.

Pero el camino del SEÑOR, el camino difícil, conduce a la vida eterna, a la comunión eterna con ADONAI, a Sus ángeles y a Su pueblo (vea Ms La seguridad eterna del creyente). La vida eterna es una cualidad de la vida, la vida de Dios en nuestras almas. David dijo: En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia, Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza (Salmo 17:15). En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si no, os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y cuando me vaya y os prepare lugar, vengo otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde Yo estoy, vosotros también estéis. Y adonde Yo voy, sabéis el camino (Juan 14:2-4). La puerta estrecha y el camino difícil pueden no parecer muy atractivos, pero es el único camino al cielo.596

2025-08-14T13:31:01+00:000 Comments

Dv – Pedid y se os dará; buscad y hallaréis Mt 7:7-12 y Lc 6:31

Pedid y se os dará; buscad y hallaréis;
llamad y se os abrirá
Mateo 7:7-12 y Lucas 6:31

Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá ESCUDRIÑAR: ¿Qué enfatiza Jesús acerca de Dios en estos versículos? ¿Cómo esta enseñanza anima a sus discípulos? ¿Cuál es el principio rector de la oración aquí? ¿En qué se diferencia la justicia del Reino de la de los fariseos y maestros de la Torá? ¿Dicen estos versículos que cuando le pide algo a Dios lo obtiene?

REFLEXIONAR: ¿Es ésta la conducta de quien ya tiene la salvación, o son los medios para obtenerla? ¿Es éste un cheque en blanco para pedir todo lo que quiera, y Dios está obligado a dárselo? ¿Cuál es la clave para que usted entienda esta enseñanza? ¿Trata a los demás como quiere que le traten? ¿Es esto fácil? ¿A veces se le resbala su “santa aureola”? ¿Qué le hace maltratar a los demás? ¿Sabe qué le hace reaccionar así? ¿Hay situaciones que pueda prever de antemano para compensar su debilidad?

En el decimotercer ejemplo de Jesús, Nuestro Salvador resume la esencia de la verdadera justicia y cómo la Torá/Ley se diferencia del judaísmo farisaico. Estos versículos forman un puente perfecto entre la enseñanza negativa acerca de un espíritu crítico, y la enseñanza positiva de la regla de oro. Aquí está una de las promesas más grandes y completas del Señor para quienes le pertenecen. A la luz de esta gran promesa podemos sentirnos libres de amar completamente a los demás y sacrificarnos totalmente por ellos, porque nuestro Padre celestial nos da el ejemplo en Su generosidad, y nos promete que tenemos acceso a Su tesoro eterno e ilimitado para satisfacer nuestras necesidades, así como las de ellos. Podemos hacer por los demás lo que nos gustaría que se hiciera por nosotros mismos sin temor a agotar Sus recursos y quedarnos sin nada.588

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Habiendo abordado ya algunas cuestiones anteriores sobre la oración, Yeshua ahora resume algunos principios vitales sobre la búsqueda del plan de ADONAI (vea el enlace haga clic en Dp Cuando ore, entre en su aposento y cierre la puerta). Estos versículos nos recuerdan que la oración también es un elemento clave para encontrar la voluntad del SEÑOR. No suele llegar fácil o rápidamente la respuesta a la oración. La mayoría de las veces es el resultado de un proceso más largo de búsqueda del Padre. Así que, Dios el Espíritu Santo inspiró al autor humano Mateo a escribirnos y decir: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad a la puerta y se os abrirá (Mateo 7:7). El hecho de que debemos perseverar se ve en los tiempos imperativos presentes de pedir, buscar y llamar. La idea es la de la persistencia. Es como si el Señor nos estuviera diciendo: “sigan pidiendo; sigan buscando; sigan llamando”. También vemos una progresión de intensidad en los tres verbos, desde simplemente pedir hasta la búsqueda activa y el toque más agresivo. Sin embargo, ninguno de estos conceptos es desconocido. Hasta el niño más pequeño sabe cómo pedir, buscar y llamar.

Pedid y se os dará. Contrariamente a algunas interpretaciones populares, este versículo no es un cheque en blanco.

En primer lugar, se refiere a los creyentes que pertenecen al Padre celestial (Gálatas 6:10; Efesios 2:19). Aquellos que no son hijos de Dios, no pueden venir a Él como su Padre.

En segundo lugar, quienes reclaman esta promesa deben vivir en obediencia a su Padre. Recibimos de parte de Él cualquier cosa que le pidamos, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que es grato ante Él (1 Juan 3:22).

En tercer lugar, nuestro motivo al pedir debe ser correcto. Pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites (Santiago 4:3). Explica Santiago que desean cosas para poder usarlas para sus propios placeres egoístas.

Finalmente, debemos ser sumisos a Su voluntad. Si estamos tratando de servir tanto a Dios como al dinero (Mateo 6:24b), no podemos reclamar esta promesa. No piense pues tal hombre, que, siendo varón de doble ánimo, inestable en todos sus caminos, recibirá cosa alguna del Señor (Santiago 1:7-8). Como lo deja claro Juan: Y ésta es la confianza que tenemos ante Él: que cuando pidamos algo conforme a su voluntad, Él nos escucha (1 Juan 5:14). Creer que ADONAI responderá a nuestras oraciones sobre cualquier otra base es presuntuoso y tonto.589

El que busca, halla; y al que llama a la puerta, se le abrirá (Mateo 7:8). La progresión de la intensidad también sugiere que nuestras oraciones sinceras no deben ser pasivas. Si pedimos un trabajo, no deberíamos estar sentados en nuestro dormitorio esperando que alguien llame a la puerta. Deberíamos estar afuera buscando un trabajo mientras esperamos Su guía y provisión. Si nos falta comida, debemos tratar de ganar dinero para comprarla si podemos. No es fe, sino presunción, pedirle a ADONAI para dar más cuando no estamos dispuestos a usar lo que Dios ya nos ha dado. Pero, a medida que los creyentes sigan orando, se darán respuestas y se abrirán puertas. El Padre Dios promete responder nuestras oraciones, pero Su respuesta puede no ser la que esperábamos. A veces Su respuesta es “sí”, otras veces “no” e incluso a veces “espera”. Pero tenga la seguridad de que la respuesta de Dios vendrá en Su perfecto momento.

Para aquellos que cuestionan la promesa del Mesías aquí, Él da una breve parábola para afirmar esta verdad. O ¿qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide un pan, le dará una piedra? O si le pide un pescado, ¿le dará acaso una serpiente? (Mateo 7:9-10) Un pescado es una comida kosher válida, mientras que una serpiente (o tal vez una anguila del Mar de Galilea) claramente no lo es. Un padre judío amoroso nunca engañaría ni contaminaría a su hijo, para que deshonrara la Palabra de Dios engañándolo a comer alimentos ceremonialmente impuros. Por lo tanto, la respuesta obvia es que no hay un padreamoroso que ignore las necesidades físicas o espirituales de su hijo.

Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre celestial dará cosas buenas a los que le piden! (Mateo 7:11). ¡Aunque seáis malos! El griego literalmente dice poniroí óntes o ser malvados. Esta es una de las muchas enseñanzas bíblicas específicas sobre la naturaleza caída, malvada o pecadora; malvada y pecadora son sinónimos aquí. Yeshua no está hablando de padres específicos que son especialmente crueles y malvados, sino de padres humanos, en general, todos los que son pecadores por naturaleza. Esto se llama la doctrina de la depravación total, lo que significa que el pecador es completamente incapaz de liberarse de su condición pecaminosa. Esta enfermedad terminal del pecado nos ha sido transmitida desde Adán y en el Nuevo Pacto, el apóstol Pablo (rabino Saulo) nos enseña: como el pecado entró en el mundo por medio de un hombre, y por medio del pecado la muerte, así también la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Romanos 5:12); vea el comentario sobre Génesis Ba La mujer vio el fruto y lo comió. El mundo enseña que nacimos sin pecado y que, para volvernos pecadores, algo drástico tiene que suceder; pero, la Palabra de Dios dice que todos somos pecadores al nacer (Salmo 51:5), y para que seamos una nueva criatura en Cristo (Segunda Corintios 5:17), algo drástico tiene que suceder. Necesitamos reconocer la desesperanza de nuestra condición pecaminosa, rendirnos y pedirle a Yeshua que tome el control de nuestras vidas, se siente en el trono de nuestros corazones y se convierta en el Señor de nuestras vidas.

Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre celestial dará cosas buenas a los que le piden! (Mateo 7:11); Los malos aquí, son los padres humanos pecadores por naturaleza. La relación más naturalmente desinteresada entre los seres humanos es la de los padres con sus hijos. Somos más propensos a sacrificarnos por nuestros hijos, incluso al punto de entregar nuestras vidas, que por cualquier otra persona. Sin embargo, el mayor amor paternal humano no se puede comparar con el de Dios. Aquí, Cristo usa el principio rabínico de interpretación elaborado por primera vez en siete principios por el rabino Hillel (10 dC). Debido a que estos principios se utilizaron durante la vida del Mesías, es relevante entender Sus palabras. Aquí, Él utiliza uno de los principios Middot (hebreo: normas de nuestro carácter) para explicar Su voluntad revelada: Si un padre terrenal proporciona buenos regalos para sus hijos, ¿cuánto? más proveería ADONAI para Sus hijos espirituales​.

Lo que sigue a continuación puede considerarse uno de los mejores resúmenes de todo el Sermón del Monte. En una famosa historia talmúdica, un día un gentil le pidió al rabino Hillel que resumiera toda la Torá mientras estaba de pie. ¡Obviamente quería una respuesta rápida! Se informa que Hillel respondió: “lo que es odioso para ti, no se lo hagas a tu prójimo. Esta es toda la Torá” (Tratado Sanhedrin 31a). Entonces, lo que Hillel explicó en términos negativos, Yeshua describió en términos positivos lo que comúnmente se llama la regla de oro: Así que, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también hacedles vosotros, porque ésta es la ley y los profetas (Mateo 7:12; Lucas 6:31). La forma en que tratamos a los demás no debe estar determinada por cómo creemos que deberían tratarnos, sino por cómo queremos que nos traten.

Durante muchos años, el instrumento musical básico fue el clavicémbalo (clavecín, clavec). Al presionar sus teclas, se pulsa una cuerda determinada para crear la nota deseada, de forma muy similar a como se pulsa una cuerda de guitarra con una púa. Pero el tono que se lograba de esa manera no era puro y el mecanismo era relativamente lento y limitado. En algún momento durante el último cuarto del siglo XVIII, durante la vida de Beethoven, un músico desconocido modificó el clavicémbalo para que las teclas activaran pequeños martillos que golpeaban, en lugar de pulsar, las cuerdas. Con ese pequeño cambio, se produjo una mejora importante que daría lugar al piano y mejoraría radicalmente todo el mundo musical. Nos dio una grandeza y una amplitud nunca antes conocidas.

Éste es el tipo de cambio revolucionario que Jesús da en la regla de oro. Todas las demás formas de este principio básico, habían sido presentadas en términos puramente negativos por todas las demás religiones y filosofías, porque eso era lo más pecaminoso que la humanidad podría llegar. Son expresiones de interés propio, no de amor. La motivación simplemente nos impide dañar a otros para que no nos dañen a nosotros. Esas formas negativas de la regla no son doradas, porque están motivadas principalmente por el miedo y la autoconservación. La Biblia nos recuerda continuamente sobre la humanidad caída y su naturaleza humana pecaminosa: Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, ni siquiera uno (Romanos 3:12; Isaías 53:6b). Sólo el Mesías nos da la plenitud de la verdad, que abarca tanto lo positivo como lo negativo. Y solo el Espíritu Santo puede darnos el poder de vivir esa verdad plena.590

Esto resume esencialmente el principio de la Torá/Ley: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, que Jesús identifica en Mateo 22:34-40 como el segundo mandamiento más importante. La técnica de dar un resumen general de una enseñanza es muy similar a lo que los rabinos llaman klal o principio general. No cabe duda de que los 613 mandamientos de Moisés pueden resumirse en el principio del amor. Para los creyentes en Yeshua, tanto como para los judíos y los gentiles, esta es nuestra prioridad simple, pero fundamental.591

Padre, asegúranos Tu deseo de que te conozcamos a Ti, Tu vida, y Tu amor. Ayúdanos a esperar las respuestas a nuestras oraciones y a someter nuestra voluntad a Tu voluntad perfecta. 592

 

2025-08-14T12:11:38+00:000 Comments
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